El gobernador de Tabasco, Arturo Núñez.
Ciudad de México • El gobernador de Tabasco, Arturo Núñez, dijo que es “muy posible” que se inicie un proceso legal contra su antecesor, Andrés Granier, por el faltante de mil 900 mdp que denunció el mandatario perredista tras asumir el cargo en diciembre.
“Es muy posible. No hemos podido imputar alguna responsabilidad directa (contra Granier) en la medida en que no hay prueba documental, pero por el monto de las operaciones, por el monto de los faltantes, por la duración del procedimiento. Esto no fue una vez, esto venía haciéndose a lo largo de 5 o 6 años”, dijo el gobernador.
Entrevistado por Carlos Loret de Mola, en Primero Noticias, Núñez consideró que el problema en la situación financiera de la entidad no fue producto de un error de contabilidad, sino un hecho premeditado.
“Ni modo que no se dieran cuenta, que no supieran. No llegaban a Educación, no llegaban a Salud, no llegaban a Seguridad Pública, no era cuestión de que ahí en contabilidad hubo un error y nadie supo. Esto era todo un programa premeditado, deliberado”, señaló.
El ahora gobernador tabasqueño contó que la forma de operar de la administración pasada se basaba en “jinetear” el dinero federal, utilizándolo en otras cosas, para después pedir créditos bancarios a corto plazo. Lo mismo se repetía en cada ejercicio fiscal, relató.
Estimó que, tan solo en 2012, se retiraron alrededor de 2 mil 400 mdp en efectivo, librados en cheques que no pasaban de los dos millones 900 mil pesos, cifra menor a la que merece ser vigilada por las autoridades.
Aunque prefirió no decir que la entidad está en quiebra, sí confesó tener “una situación muy crítica”, por lo que adelantó que harán una revisión integral de las finanzas, que incluirá un análisis del cobro del pedrial y la racionalización del gasto.
