Manila • Las fuerzas de seguridad de Malasia emprendieron hoy una ofensiva contra la milicia filipina del sultán de Joló para desalojarla de la zona remota de la isla de Borneo en la que está atrincherada y cuya soberanía reclama.
El ataque se produjo después de que 19 milicianos filipinos y ocho policías murieran el pasado fin de semana durante enfrentamientos librados en el distrito de Lahad Datu, del estado de Sabah y a escasos kilómetros del vecino archipiélago filipino.
"El Gobierno debe pasar a la acción para salvaguardar la dignidad y la soberanía del país tal como reclama el pueblo", aseveró el primer ministro malasio, Najib Razak, quien pretende renovar su mandato en las próximas elecciones al Parlamento federal.
Najib anunció en un comunicado el inicio de la ofensiva en la que participan varios cientos de efectivos del Ejército y de la Policía apoyados por la aviación y vehículos blindados, tras el fracaso de las negociaciones que su representantes mantuvieron con los jefes de los rebeldes durante casi tres semanas.
Según las autoridades malasias, la operación militar concluyó con éxito y sin muertos o heridos en sus filas, aunque que no revelaron detalles sobre si se habían producido víctimas entre la milicia del sultán de Jolo, Jamalul III.
Varios aviones caza F-18 de la fuerza aérea malasia bombardearon durante algo más de media hora a los rebeldes filipinos y después los soldados conquistaron el enclave, según informó la agencia oficial "Bernama".
"Se produjo un intercambio de fuego. De momento, estamos asegurando la zona. No podemos confirmar el número de muertes o heridos del lado de los intrusos, pero puedo afirmar satisfecho que no hay bajas en nuestro lado", apuntó Ismail Omar, inspector-general de la Policía malasia.
