• El Bosque de Niebla en Chiapas es el último refugio para especies endémicas y en peligro de extinción como el tucancillo verde, el tapir, el jaguar, el quetzal, el puma, el pavón y más de dos mil especies de plantas, musgos y hongos que aún no son clasificadas. Todas habitan este bosque conformado por un total de 119 mil hectáreas.
El Triunfo fue decretado como Reserva de la Biósfera el 13 de marzo de 1990. Se encuentra en la Sierra Madre. El decreto cumple este domingo 23 años.
Hace 100 años, El Triunfo era el camino de cientos de arrieros que acompañados de mulas acarreaban desde Guatemala sus mercancías a México. Por años estos senderos fueron el paso de migrantes que venían a trabajar en la pizca del café a las famosas haciendas cafetaleras de Chiapas.
La fiesta de la vida, como la llama el biólogo Juan Carlos Castro, director de la Reserva El Triunfo, cumple con una función muy importante: captar el agua y la diversidad de plantas que en conjunto crean el microclima que almacena y administra el agua de forma natural, beneficiando presas, manantiales y pozos en época de lluvias. De esta manera se garantizan actividades económicas como la pesca, la agricultura, la ganadería y la hidroeléctrica. Su maravilloso bosque reduce la emisión de gases de efecto invernadero, así como los riesgos de deslaves e inundaciones en las poblaciones de la sierra y la costa de Chiapas.
El Bosque de Niebla es un ecosistema amenazado. La primera amenaza fue el proceso acelerado de ocupación de las tierras debido a la demanda de terrenos por los campesinos, aunque hoy en día la reserva es por decreto una zona de preservación debido a la excentricidad de su flora y fauna. No obstante, El Triunfo es vulnerable al cambio climático, las precipitaciones fluviales, los incendios forestales, la tala de bosques y el incremento de temperatura, que representan una amenaza constante.
El Bosque de Niebla enfrenta actualmente una nueva amenaza, las concesiones a grupos mineros en la Sierra Madre de Chiapas, que desean extraer zinc, titanio y oro de territorios cercanos e incluso dentro de la misma reserva, en municipios como Acacoyagua, Acapetahua y Escuintla.
Los ecosistemas, como se sabe, no son fáciles de restaurar; la recuperación del bosque tarda más de 100 años. Y quienes quieren extraer metales de los territorios de la reserva están operando ya, aunque el beneficio económico no es equiparable con el daño que se generaría al Bosque de Niebla con la tala de árboles y la contaminación del agua.
Varios fenómenos naturales como huracanes, ciclones y lluvias infiltrarían materiales contaminantes a los manantiales, pozos y ríos, y con el paso del tiempo este daño sería irreversible.
El Triunfo es un lugar históricamente cafetalero y basado en agricultura sustentable. Para cosechar los cafetaleros orgánicos observan la precipitación en los ritmos de la temporada de lluvia y el aumento de la temperatura, pues esto acelera los procesos de maduración del grano. Cabe señalar que las pérdidas por contaminación del agua son y serán incalculables. ¿Cuál sería el costo monetario que otorgaríamos a la extinción del Bosque de Niebla? ¿Cuánto vale un quetzal, un pavón, un jaguar y un puma? El costo de la vida de estas especies amenazadas es invaluable. Por ello la Alianza Sierra Madre conformada por diversas organizaciones de Chiapas hace un llamado para conservar y preservar este hermoso lugar llamado El Triunfo.
