México • El Sexto Maratón de Teatro para Niños y Jóvenes se celebrará el 23 de marzo en el Centro Cultural del Bosque, como parte de las actividades que conmemoran el Día Mundial del Teatro Infantil. Entre las 11:00 y las 20:30 horas, 15 compañías presentarán de manera gratuita un igual número de puestas en escena, un espectáculo musical y dos talleres de guiñol.
Los montajes programados recrean la diversidad de temáticas que preocupan a la dramaturgia infantil: lo mismo se podrán ver temas clásicos que coyunturales, con puestas en escena como La vuelta al mundo en 80 días, La palmera, Chuche y la máquina de las nubes, Romeo y Julieta y La familia Rosso.
Se trata de un proyecto que surgió con el propósito de promocionar el teatro para niños y jóvenes como una especialidad: “Es importante que la gente se entere de que existen teatreros especializados, porque, en términos generales, en México hay rezago y exclusión en la materia”, dice Marisa Giménez Cacho, subdirectora del Programa de Teatro para Niños y Jóvenes, del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).
En entrevista con MILENIO, explica que darle seguimiento a un proyecto como éste es importante porque “los niños tienen derecho al acceso cultural y, en la práctica, esto no sucede, debido a que las actividades artísticas no forman parte de la industria mediática”.
A pesar de que se siente orgullosa de la programación teatral infantil que el INBA hace anualmente, acepta que para la cantidad de población que existe en el Distrito Federal y el tamaño de las delegaciones políticas, son pocas y marginan a muchas personas, comenta.
El rezago y marginalidad en la materia no se resolverá con un maratón. Sin embargo, la difusión de este tipo de actividades llega con más frecuencia a la gente: “Recibo cada vez más correos electrónicos preguntándome qué deben hacer las personas para llevar este tipo de proyectos a sus comunidades”, dice.
Para Giménez Cacho, una de las formas que se pueden hacer para solucionar la marginalidad en el teatro para niños en la Ciudad de México es que se involucren las delegaciones políticas con más actividades culturales gratuitas. Asimismo, deben formarse cada vez más personas especializadas en teatro infantil.
“Considero que el teatro debe ser una actividad cotidiana para la gente. Por cotidiano me refiero a que ésta es una actividad que se puede realizar en los salones de clase de las escuelas. El acercamiento a esta actividad abre muchas ventanas para la vida social de los niños y los maestros”, menciona.
El teatro debe formar parte de la vida cotidiana de los niños. Ellos tienen que saber de qué trata una representación, es necesario que experimenten con ella: “Independientemente de que existan obras rimbombantes, hay mucho teatro para niños que es sencillo. No es necesario tener grandes producciones para que exista calidad. La gente se acerca cuando el proyecto es bueno. En eso debemos prestar mayor atención”, detalla.
Entre más se acerquen los niños y jóvenes a los temas que toca el teatro, ya sean políticos, personales y culturales, habrá un desarrollo propicio para que ellos mismos pidan este tipo de actividades en sus escuelas y comunidades: “Debemos pensar que los infantes son el presente y no el futuro, como se suele decir; tenemos que invertir en su bienestar diario, y el teatro es una muy buena opción”.
El INBA se debe abocar a tener espectáculos de calidad. No tiene la capacidad estructural para cubrir todos los espacios de esta ciudad y el país. Sin embargo, hay esfuerzos gratuitos que intentan acercar al público a las actividades escénicas diariamente.
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Consulta aquí la programación del maratón teatral para niños
