Puebla • Por el derribo autorizado de 158 árboles y el no autorizado de 15 más, la empresa Cemex, encargada de las obras del Metrobús, tendrá que reponer 10 mil ejemplares y pagar una multa de 168 mil pesos por disposición municipal y estatal.
Así lo informó el secretario de Medio Ambiente y Servicios Públicos, Alejandro Fabre Bandini, quien señaló que adicional a la multa económica el ayuntamiento solicitó la reposición de 200 cipreses.
“Cuando se hace un proyecto de esta magnitud la Secretaría de Sustentabilidad Ambiental y Ordenamiento Territorial (SSAOT), impone una restitución de árboles y nosotros también de acuerdo al impacto ambiental”.
Explicó que al finalizar las obras, los árboles tendrán que ser repuestos mientras que la multa deberá ser solventada a la brevedad, con el objetivo de compensar la masa forestal.
Estos 10 mil árboles serán colocados en parques y jardines de la ciudad, así como en los camellones centrales del metrobús y en otras partes de la ciudad como en La Calera, las especies solicitadas son cipreses y encinos.
Explicó que los árboles serán derribados como parte de las obras de ampliación del puente de Las Ánimas y en la zona norte donde colinda con la autopista, “ahí se deben derribar árboles mayores”.
Fabre Bandini precisó que en la primera etapa se cortaron 87 árboles, más 50 árboles que atraviesan zonas federales.
Entre las áreas del recorrido del Metrobús en el que se derribarán árboles destacan las estaciones de transferencia y la unión de carriles, “como reposición habrá árboles antes y después de esas áreas de influencia”.
Cemex en la mira por tala de árboles
En febrero pasado la regidora Verónica Mastretta realizó un posicionamiento debido a que por las obras del Metrobús, Cemex derribó 21 árboles en el bulevar Atlixco y la 25 Poniente, sin que hubiera una notificación de por medio a las autoridades; por esta acción fue multada con 150 mil pesos.
A decir de la regidora la empresa cambió las especificaciones del proyecto y por ello taló la arboleda del camellón, en el posicionamiento expuso que la Secretaría de Medio Ambiente y Servicios Públicos del municipio debe atender supervisar con más detenimiento las actividades que tengan que ver con la poda o derribo de árboles.
Además de que tanto las autoridades como los vecinos deben estar enterados para evitar la discrecionalidad y que se culpe al ayuntamiento de estas actividades, pues eran árboles con más de 30 años de vida.
Invierten 1.1 mdp para rescatar camellones
El ayuntamiento de Puebla en conjunto con empresarios y comerciantes ubicados en la avenida Juárez invertirán un millón 100 mil pesos para rehabilitar una superficie de 3 mil 600 metros de los camellones centrales de la vialidad.
Para alargar la vida de la vegetación que se coloque, se implementará el riego por goteo y aspersores, así como la plantación de áreas verdes y la poda de árboles.
“Antes se regaban a horas inadecuadas y con un chorro muy fuerte que no beneficiaba lo que se ponía ahí, este proyecto es parte de la nueva imagen que le daremos”, dijo Alejandro Fabre.
Entre otras zonas que también serán intervenidas destaca el corredor de la 43 Poniente.
Ubican lugares de mayor contaminación sonora
(Verónica López)
Las manifestaciones, el claxon de los automóviles, el silbato de elementos de tránsito y actividades comerciales, emiten más del 50 por ciento de la contaminación auditiva que se percibe en el corredor Reforma-Juan de Palafox y Mendoza, en la zona del Centro Histórico de la capital poblana.
En el marco del Foro-Taller Internacional “Arquitectura, conservación y calidad de vida (contaminación sonora)” que realizaron la Facultad de Arquitectura de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y la Universidad de Oriente de Santiago de Cuba, se reveló que el área más ruidosa de esa zona es la que antecede al zócalo, entre la calle 5 de Mayo y 3 Norte sobre la avenida Reforma donde el claxon de los vehículos emite el 56.3 por ciento del ruido urbano, mientras que las actividades comerciales están representadas en un 53.2 por ciento y los mítines ocasionales destacan con el 41.4 por ciento.
Ambas instituciones elaboran un mapa sonoro para identificar el comportamiento del ruido en esa zona de la ciudad, donde se observan fuentes sonoras fijas y móviles, es decir comercios, escuelas de computación, vehículos que efectúan publicidad, ambulancias, automóviles, música y el conglomerado de gente.
Son nueve tramos los que comprende la zona de estudio, desde la Avenida Reforma entre 9 y 11 norte sur hasta la Avenida Juan de Palafox y Mendoza entre 16 norte sur y bulevar 5 de mayo, donde la intensidad del sonido alcanza hasta los 95 decibeles, lo que rebasa el indicador permitido por la Organización Mundial de la Salud (60-70 decibeles).
La cantidad de resonancia afecta a los edificios históricos, la calidad de vida de las personas que trabajan o viven en la zona ocasionándoles sordera y situaciones de estrés, explicó Carmina Fernández de Lara, líder del Cuerpo Académico de Estudios Arquitectónicos de la BUAP.
Al detallar sobre la investigación en contaminación sonora, dijo que Puebla carece de una legislación que regule los niveles de ruido por lo que una vez que se obtengan los resultados de esta investigación se presentarán a las autoridades locales.
Entrevista
por Guillermo Castillo
Delfino Reyes Bocardo: Líder de la Alianza Camionera de Puebla
El número de rutas que desaparecerán con la construcción del Metrobús es producto del sigilo que existe de los transportistas hacia las implicaciones del proyecto, afirmó Delfino Reyes Bocardo, líder de la Alianza Camionera de Puebla.
Tras conocerse que no serán 40 sino 12 derroteros afectados, indicó que los permisionarios han cedido poco a poco por desconocer detalles sobre la conformación de la empresa que operaría la primera troncal y no tener garantizada su rentabilidad.
Explicó que el gobierno estatal manejó cifras “ideales” al presentar el plan del Sistema Ruta en 2011, incorporando a todas las concesiones que sólo convergen en alguna parte del trayecto trazado entre Tlaxcalancingo y Chachapa.
Consideró que dicha previsión debió ajustarse a la realidad de sus pares, quienes –apuntó– han comenzado a negociar con la autoridad, opciones alternativas a la extinción de sus permisos para salvaguardar su patrimonio.
Detalló que el diálogo se ha centrado en buscar vialidades alternas para la circulación de las unidades convencionales, en las fracciones de camino que son iguales al Metrobús; de modo que no se abandone a la población que ya contaba con un medio de traslado.
Delfino Reyes reconoció que también se ha conocido de concesionarios que al prever afectaciones económicas mayores a los beneficios que obtendrían, optaron por retirarse del negocio del transporte público.
El transportista dijo que hasta el momento ha conocido de aproximadamente 80 casos, donde los transportistas han pedido modificaciones a sus rutas o han transferido sus permisos, pues la ley les impide venderlos.
Reyes Bocardo calificó como meritorio que la Secretaría del Transporte (ST) escuche a los empresarios y haga los cambios necesarios para evitar que los planes fracasen.
“Es loable tener la valentía de decir: ‘esto no funciona’ y rediseñar el rumbo, rediseñar el proyecto. Que no sea algo fallido y es mejor ir de menos a más, que de más a menos; porque si se habla de vehículos de doble capacidad y por la frecuencia de pasajeros, no se vuelve rentable, no es conveniente empecinarse”.
Aunque evitó mencionar qué rutas han desaparecido o se han mantenido, opinó que hasta ahora se quedaron empresarios con esperanza de negociar buenas condiciones ante la autoridad estatal y lograr que los ideales planteados se ajusten a la realidad que se vive en Puebla.
No obstante, recordó que al asociarse, los transportistas que permanezcan en la operación del Sistema Ruta adquirirán obligaciones de hasta 5 millones de pesos que deben solventarse con el dinero obtenido por el servicio.
