Miden la fuerza con la que el animal pisa para saber si tiene dolor.
México • Alumnas egresadas del Instituto Politécnico Nacional (IPN) y apoyadas por la UNAM desarrollaron un sistema de monitoreo que es capaz de evitar que caballos sean sacrificados por lesiones que pueden ser detectadas a tiempo.
En el Segundo Coloquio de Ingeniería Biónica y organizado por los alumnos de la Unidad Profesional Interdisciplinaria en Ingeniería y Tecnologías Avanzadas (UPIITA) del IPN, que se realizó del 20 al 22 de marzo, las alumnas Andrea Verónica Curiel Obregón y Julia Viridiana Hernández presentaron el diseño de un nuevo prototipo que ayuda a detecta las lesiones en equinos a tiempo para salvar la vida del animal.
Detallaron que son cinco los grados en que pueden medirse las lesiones; cuando se detecta en las dos primeras etapas son curables. Sin embargo, la mayoría de las veces es hasta el tercer grado cuando se manifiesta la torcedura, lo que en muchas ocasiones deriva en que el animal sea sacrificado.
Explicaron que este prototipo es único, el cual mezcla un electrocardiograma (ECG) y una frecuencia de amplitud del tranco (el ciclo de la pisada del caballo) para detectar una lesión en las primeras etapas, pruebas que comunmente se realizan en laboratorios especializados, “la mayoría son propiedad de institutos de investigación y están fuera del país”, señaló Verónica Curiel.
Añadió que “en la Facultad de Ciencias del Deporte el análisis biomecánico de la locomoción equina se basa en el uso de técnicas de visión artificial”, sin embargo, con este tipo de tecnología se limita el espacio de movimiento del equino en un entorno controlado por las cámaras.
Es por eso que el diseño se hizo de forma inalámbrica, con pilas recargables y electrodos, los cuales se colocan con una pechera acojinada que va 5 centímetros arriba de cada articulación para evitar que lastimen al caballo, “lo hicimos pensando en la comodidad del equino, ya que en ocasiones pueden ponerse nerviosos por los cables” aseguró Viridiana Hernández.
Explicó que “el método se basa en un rango de grados que mide las extremidades y se hace un cálculo en el que se basan para medir cuando en un paso del animal hay dolor. “Es como los humanos, que no pisamos bien para evitar la dolencia”.
El proyecto, que podría lanzarse al mercado a un costo accesible, “ayudaría a los dueños, pues ya
no tendrían pérdidas millonarias al tener que sacrificar a sus animales”, añadió Verónica Curiel.
El ECG mide los signos vitales al mismo tiempo que censa el ángulo y la distancia de la pisada para detectar si el animal sufre alguna lesión.
El desarrollo del método tardó año y medio, además las alumnas egresadas del IPN realizaron una serie de pruebas para comprobar los resultados de éste, y para ello utilizaron 20 caballos de distintos tamaños, la mayoría de ellos proporcionado por la UNAM, además del apoyo de los profesores de esta casa de estudios.
“La UNAM nos ofreció un gran apoyo para el desarrollo de pruebas, imagina que se juntara más seguido con el IPN, cuántos proyectos no podrían realizarse”, concluyó Verónica Curiel.
Venta de bilis de oso
El comercio ilegal de bilis de oso, codiciada por sus supuestas propiedades medicinales, ha empujado a estos animales al borde de la extinción en Vietnam, donde apenas queda un centenar de ejemplares en libertad.
Según la Fundación Animals Asia, alrededor de 3 mil de estos cuadrúpedos malviven hacinados dentro de jaulas en decenas de granjas del país, donde se les extrae la bilis todos los meses para fabricar remedios tradicionales contra enfermedades hepáticas.
“Drogan a los osos y les pinchan varias veces en el abdomen con agujas de 10 centímetros sin esterilizar hasta que les sacan todo el líquido”, apunta el director de Animals Asia en Vietnam, el biólogo Tuan Bendixsen.
Esta organización internacional ha invertido 2.3 millones de dólares desde 2008 en la construcción de un santuario de 12 hectáreas en el parque natural de Tam Dao, Hanoi, donde manda, a los osos rescatados.
Una ley aprobada en 2005 ilegalizó la extracción y venta de bilis y la posesión de animales salvajes sin registrar, pero Bendixsen lamenta el escaso progreso realizado desde entonces debido a la laxitud de las autoridades. (EFE/Vietnam)
