El portero de la selección española de fútbol, Víctor Valdés, y el defensa Álvaro Arbeloa, tras encajar el gol de Finlandia, durante el partido de la fase de clasificación para la Copa Mundial de la FIFA Brasil 2014 que España y Finlandia disputaron en el estadio del Molinón, en Gijón.
Gijón, España • La selección española se estrelló contra un muro que plantó Finlandia en El Molinón, que derrumbó por minutos con un testarazo del centenario Sergio Ramos antes de caer en un ejercicio de relajación, que acabó con el gol de Pukki en la única llegada y que deja a La Roja con la obligación de ganar en París.
Del exceso de confianza se llega a una situación límite para un equipo que lleva cuatro años dominando el mundo. Ahora, se jugará el pase directo a Brasil en Saint Dennis. La repesca aparece en el horizonte.
Volvió a comprobar que da igual la filosofía del rival, que cuando se planta ante España renuncian al balón. El partido se convierte en un monólogo de La Roja. Ejercicios de paciencia que aumentan el nerviosismo si no se encuentra el camino al gol. Del concepto atrevido que tenía Del Bosque de Finlandia a la hora de la verdad, el conjunto nórdico renunció a todo y se encerró literalmente en su terreno.
El partido se disputaba en veinte metros. Los centros desde los costados tenían dificultad en encontrar una testa española. Había que chutar desde fuera del área. Cazorla se sumó a los intentos. Con efecto. Con el exterior del pie. Mäenpää respondió con la mejor parada a los 22 minutos.
La posesión de España llegaba a un aplastante 87 por ciento, pero las ocasiones claras no aparecían. Del Bosque meditaba dar entrada al “plan B” en el segundo acto. Ya había metido a Pedro y tenía calentando a Navas y Negredo cuando apareció el centenario Ramos para celebrar sus cien partidos con un testarazo que derribó el muro.
Acababa de nacer el segundo acto, cuando en el 49 el defensa andaluz, remató colocado el saque de esquina de Silva. Ni el gol cambió el panorama. Finlandia mantuvo su 4-5-1 y España sintió que el trabajo estaba finalizado. Buscó goles sin la fe suficiente.
Estaba en todas Ramos, que con un derechazo ajustado rozó el segundo. Había llegado el cambio de dibujo. La entrada en escena de un nueve nato con Negredo pero a España le faltó velocidad. Se sintió superior y dejó de correr. Cometió un grave error.
Se enfadaba Del Bosque por la falta de intensidad y el castigo no tardó en llegar. En una acción aislada, a once del final, un despiste defensivo permitió un centro desde el costado izquierdo y a Pukki rematar a placer. El primer tiro a puerta de Finlandia fue gol. El Molinón se apagó.
Un cabezazo de Piqué, un disparo desviado de Ramos, un remate en plancha de Negredo y un zurdazo de Mata fueron los últimos intentos a la desesperada. En minutos quisieron hacer lo que desperdiciaron todo el partido y España se mete en un lío. Necesita ganar en Francia para evitar la repesca.
