En esta imagen facilitada por el grupo de información SITE puede verse a los siete ejecutados por Ansaru, empleados de la compañía de construcción Setraco
Lagos • El grupo islamista nigeriano Ansaru anunció hoy que había matado a siete extranjeros secuestrados a mediados de febrero en el norte de Nigeria en una obra en construcción, informó el grupo de informaciones SITE.
"En el comunicado, el grupo declaró que a consecuencia de las acciones lanzadas por los gobiernos británico y nigeriano para liberar a los rehenes, y a las detenciones y abusos que cometieron contra ellos, se vieron empujados a ejecutar" a los rehenes, informa el SITE.
Entre los rehenes se encontraban dos libaneses, dos sirios, un griego, un italiano y un británico, según las informaciones suministradas por la policía nigeriana y las precisiones de un responsable de la empresa de construcción libanesa Setraco, que los empleaba.
De otra parte, la Fuerza de Acción Conjunta del Ejército de Nigeria informó hoy que mató a 52 supuestos miembros de la secta radical islámica Boko Haram, diez de ellos "jefes terroristas", en varias operaciones lanzadas los últimos diez días en el estado nororiental de Borno. La última cifra de bajas islamistas en la ofensiva era de 20 muertos, según anunció la Fuerza de Acción Conjunta (JTF) el pasado 3 de marzo.
Un total de 70 supuestos integrantes de Boko Haram fueron arrestados por la JTF en la misma acción, concluida el viernes en la región, que es considerada base espiritual de la secta. Dos soldados murieron y otros tres resultaron heridos durante las operaciones del viernes, informó a los periodistas el portavoz de la JTF, teniente coronel Sagir Musa.
Diez de los 52 islamistas muertos en los intercambios de disparos con la JTF fueron identificados como "jefes de los terroristas", agregó Musa. Las últimas operaciones se llevaron a cabo poco después de que el presidente nigeriano, Goodluck Jonathan, abandonara la capital de Borno, Maiduguri, tras su primera visita a los estados de Borno y Yobe, las zonas más afectadas por la violencia sectaria.
La JTF se incautó en su ofensiva de munición antiaérea, pistolas, diez granadas propulsadas por cohetes y 17 rifles AK-47, entre otras armas.
Desde 2009, cuando la Policía acabó con el líder de Boko Haram, Mohamed Yusuf, los radicales mantienen una sangrienta campaña que ha causado unos 1,400 muertos, según la organización de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW), aunque el Ejército de Nigeria asegura que las víctimas son más de tres mil.
Pero HRW, al igual que Amnistía Internacional (AI) y otras organizaciones internacionales de defensa de los derechos humanos, también han denunciado numerosos abusos por parte de las Fuerzas de Seguridad de Nigeria.
Con unos 170 millones de habitantes integrados en más de 200 grupos tribales, Nigeria, el país más poblado de África, sufre múltiples tensiones por sus profundas diferencias políticas, económicas, religiosas y territoriales.
