HRW DENUNCIO LA PARTICIPACIÓN DE FUERZAS DE SEGURIDAD EN LAS DESAPARICIONES.
México • Human Rights Watch (HRW) documentó durante el sexenio pasado 149 desapariciones forzadas por parte de policías federales, estatales y municipales, así como del Ejército y la Marina, que actuaban en colusión con la delincuencia organizada.
También registró 100 casos más de desapariciones de personas que fueron llevadas contra su voluntad, a menudo por hombres armados, y al día de hoy se desconoce su paradero.
José Miguel Vivanco, director Ejecutivo para las Américas de HRW, detalló que Human Rights Watch advirtió que se trata de un asunto “de la mayor gravedad, es una crisis muy seria que enfrenta México y que hay que abordar con mucha seriedad y que requiere realmente de un esfuerzo monumental”, dijo.
Entrevistado después de presentar el informe al secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong, Vivanco consideró que “este gobierno no tiene ninguna responsabilidad en el legado de violaciones masivas, gravísimas, cometidas durante el sexenio de Calderón”.
En su informe Los desaparecidos de México: el persistente costo de una crisis ignorada, HRW detalla que del total de desapariciones forzadas, 20 fueron por realizadas por elementos de la Marina y 95 por policías locales, 13 por la Policía Federal.
Incluso alertó que por el modus operandi, estos delitos podrían haber sido planificados y coordinados, o al menos no podrían haberse concretado sin conocimiento de funcionarios de alto rango de la Marina.
Además, dicha organización habla de más de 60 casos, en los cuales encontró evidencias contundentes de que las desapariciones habían ocurrido como resultado de la cooperación entre miembros de las fuerzas de seguridad y la delincuencia organizada.
La mayoría de los casos de posible desaparición forzada, indica el informe, responden a un patrón en el cual “miembros de las fuerzas de seguridad detienen arbitrariamente a personas sin la correspondiente orden de detención y sin indicios suficientes que justifiquen esta medida”.
Agrega que “en muchos casos, las detenciones se llevan a cabo en la vivienda de la víctima, frente a otros familiares, mientras que en otros se producen en retenes de control, el lugar de trabajo o en establecimientos públicos como bares. Los soldados y policías que efectúan estas detenciones casi siempre visten uniformes y conducen vehículos oficiales. Cuando los familiares de las víctimas preguntan sobre el paradero de los detenidos en las dependencias de las fuerzas de seguridad y en el Ministerio Público, les indican que esas personas nunca fueron detenidas”.
HRW recogió testimonios de testigos, así como fotografías y videos, que señalan que miembros de la Marina cometieron más de 20 detenciones arbitrarias en junio y julio del 2011, el paradero de ellos se desconoce desde el día en que fueron detenidas.
Indicó que frecuentemente, miembros de las fuerzas de seguridad detienen arbitrariamente a las víctimas y luego las entregan a organizaciones delictivas. A veces, estos policías, soldados y agentes investigadores actúan en connivencia con organizaciones criminales para extorsionar a familiares de las víctimas o dan aviso a estas organizaciones cuando los familiares de las víctimas denuncian las desapariciones, un dato que los secuestradores luego utilizan para hostigar e intimidar a las familias.
HRW propuso al gobierno federal decretar que todas las personas detenidas sean puestas inmediatamente a disposición de agentes del Ministerio Público y que en ningún caso los detenidos sean trasladados a bases militares, dependencias policiales o centros de detención clandestinos.
