México • En México solo 16 estados tienen leyes contra la discriminación, pero en ninguno existen sentencias por esa conducta, de acuerdo con Hilda Téllez Lino, directora adjunta de Quejas y Reclamaciones del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).
“Hemos hecho acompañamiento ante el Ministerio Público, pero no hay un caso de consignación. Sabemos de los casos de las Ladies de Polanco que insultaron a los policías por su condición social y empleo, pero si un juez emite una sentencia por discriminación será histórica”, dijo.
El Conapred precisó que, en el caso de homosexuales, en 2010 recibió 148 quejas por discriminación, mientras en 2011 la cifra fue de 132.
También existen “conductas de discriminación contra servidores públicos (homosexuales) en la administración federal, pero entre particulares se da en las escuelas entre compañeros, profesores y directivos.
“Estamos llevando un caso de una chica transexual que estudia en Monterrey y que es humillada por sus compañeras: no le permiten entrar al baño, aunque su apariencia es de mujer. No la llaman por su nombre de adopción, sino de varón.”
Para Téllez Lino “la homofobia se manifiesta a partir de expresiones que se hacen las personas cuando se refieren a los gays, lesbianas, bisexuales, transexuales, transgénero y travestis. Utilizan un lenguaje lleno de prejuicios, con carácter negativo, como el hecho de calificar su preferencia de antinatural o perversa y asociarla con conductas delictivas sexuales y con enfermedades.
“Aunque no se haga de manera directa, sí tiene efectos, porque polariza las opiniones contra esa comunidad y tiene un impacto que va desde negarles servicios médicos hasta el acceso o permanencia a un empleo, aun cuando se trata de una persona calificada y preparada académicamente. Lo mismo sucede en los centros educativos, donde se le niega la entrada a estas personas o se le da un trato denigrante.”
Téllez Lino precisó que las redes sociales juegan un papel fundamental, debido a que pueden ser un importante motor para fortalecer la democracia, los lazos y cercanía entre grupos afines, pero también porque es un medio “muy fuerte” para la reproducción de la violencia contra este sector de la población.
El artículo cuarto de la Ley General para Prevenir y Erradicar la Discriminación prohíbe toda conducta que agravie o restrinja sus derechos, como difundir comunicados en los medios públicos o cualquier otro soporte de difusión que tienda a incitar al odio, el rechazo, la burla o la injuria.
“Se vale no estar de acuerdo con una situación, el problema es cómo se expresa. Las personas pueden estar en contra de cierto tema, pero lo importante es que a la hora de manifestarlo no transgredan la ley ni se atente contra la dignidad humana con expresiones lastimosas”.
Téllez Lino señaló que, pese a los avances, no hay un mecanismo legal que regule lo que circula en las redes sociales, aunque es importante que se incluyan leyendas en las que se advierta que si ciertos comentarios atentan contra la dignidad, se eliminarán.
Precisó que por ahora el Conapred se encuentra muy ocupado por la negativa de IMSS y ISSSTE para que los matrimonios del mismo sexo registren a su pareja para obtener seguridad social. “Este es un gran pendiente, pues muchas parejas se van a juicios de garantías ganan, pero no es nada sencillo”, señaló.
Crímenes de odio
En México se comenten anualmente 96 crímenes de odio contra integrantes de la comunidad homosexual, es decir, ocho al mes, pero todos quedan impunes, debido a la homofobia que predomina entre algunas autoridades judiciales que cierran los casos aludiendo “crímenes pasionales”, aun cuando la víctima fue objeto de saña y crueldad, aseguró Emilio Álvarez Icaza, ex presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal.
“La agresión llega, muchas veces, al grado de salvajismo: más de 30 puñaladas. Hemos detectado casos dramáticos, donde la familia reconoce el cuerpo, pero no lo reclama porque le da vergüenza”, aseveró.
Ataques en el DF
La Comisión Ciudadana contra Delitos de Odio por Homofobia indicó que en 11 años se cometieron por lo menos mil 56 crímenes, de los cuales 426 tuvieron lugar en la Ciudad de México.
El “Informe de crímenes de odio por homofobia en México. 1995-2008”, elaborado por la asociación civil Letra S, Sida, Cultura y Vida Cotidiana, con el apoyo de la Dirección General de la Igualdad y Diversidad Social, de la Secretaría de Desarrollo Social del Gobierno del Distrito Federal, documenta 143 asesinatos de homosexuales, lesbianas y personas transgénero por motivos de odio.
Estas cifras colocan a esa entidad como la que reporta la mayor cifra de casos de crímenes de odio por homofobia en el país.
De esa cifra, 109 crímenes fueron cometidos contra hombres, 29 contra travestis, transexuales o transgénero y cinco contra mujeres. De los 86 casos en que notas periodísticas mencionan la edad de las víctimas, 55 se encontraba entre 21 y 40 años cuando fue ultimada; 17 entre 41 y 50 años; como, entre 15 y 20 años; y seis con más de 50 años. Es decir, que el fenómeno se concentra entre personas jóvenes.
El lugar más común donde se cometieron los crímenes fue el domicilio de la víctima. De los 130 casos que reportan el lugar donde se encontró el cuerpo, la mayor parte fue el domicilio de las víctimas (58 casos), seguido de la calle (44 casos), hoteles (15 casos), el lugar de trabajo (siete casos) y otros (seis casos).
Un buen número de los asesinatos fueron cometidos con arma punzocortante (42 de los 121 casos que incluye información sobre la forma como se cometió el delito). La asfixia ocupa el segundo sitio, con 27 casos, seguida de golpes, 26 casos; arma de fuego, 20 casos, y otros, seis casos.
