Cristina Kirchner, emocionada durante su discurso ante la asamblea nacional.
Buenos Aires • La presidenta argentina, la peronista Cristina Fernández, viuda de Néstor Kirchner, opinó hoy que los últimos diez años han sido para Argentina "una década ganada" porque "hemos subido muchos peldaños y creo que hemos salido del infierno".
"No voy a volver a descender en esa escalera al infierno. Nos merecemos vivir en una patria mejor, un país mejor", afirmó entusiasmada la mandataria, al hablar casi cuatro horas ante la Asamblea Legislativa para inaugurar el ciclo parlamentario 2013. Como ejemplo aseguró que desde 2003, cuando Néstor Kirchner y ella llegaron a la Casa Rosada, la pobreza bajó del "54%" al "6.5%" y la indigencia del "27.7% al 1.7%".
Sin embargo, esos números son cuestionados por distintos especialistas y opositores, que suelen calcular un umbral de pobreza estructural en torno al 25% de la población, unos 40 millones de ciudadanos. "El núcleo duro de la pobreza la atacamos con asistencia focalizada, no asistencialismo", reivindicó la jefa de Estado.
Cristina Kirchner aseguró que "el modelo de país" que ella encabeza "toma al trabajo como el gran organizador social" y destacó que por eso hace "tanto hincapié en la reindustrialización y recuperación" del país.
En una pieza oral auto elogiosa de su mandato, sin embargo, Fernández admitió por primera vez que el índice de delincuencia "hoy se ha agravado", atribuyó ese problema "a los efectos de la droga, el narcotráfico y otros temas", y pidió a los jueces "merituar razonablemente" las excarcelaciones.
Cristina Kirchner dijo tambi{en que en Argentina no habrá proyecto de reforma de la Constitución, como propician sus partidarios para permitirle presentarse a un tercer mandato.
"Quédense tranquilos no se va a reformar ninguna Constitución", dijo al referirse en el Congreso a una reforma del Poder Judicial, sin precisar más ni aclarar sus intenciones para 2015 cuando finalice su segundo mandato.
La Constitución argentina reformada en 1994 autoriza una sola reelección y fija los períodos presidenciales en cuatro años. Fuerzas oficialistas venían motorizando un cambio constitucional pero a tales fines se precisan los dos tercios de la Asamblea Legislativa integrada de diputados y senadores.
El oficialismo controla ambas cámaras pero para alcanzar los dos tercios precisaría un aluvión de votos en las legislativas de octubre próximo, justo en momentos en que decayó su popularidad y la economía perdió la fortaleza de la última década.
La mandataria insistió también en que Argentina sólo pagará a los denominados "fondos buitres" en las "mismas condiciones", y reiteró la oferta de diálogo al Reino Unido para poner fin al conflicto por las Malvinas. Fernández defendió además el recientemente aprobado memorándum con Irán por el atentado a la mutual judía AMIA, en 1994 en Buenos Aires, en el que murieron 85 personas.
Fern{andez destacó que el que comienza "no es un año cualquiera", ya que en diciembre se cumplirá el trigésimo aniversario del retorno de Argentina a la democracia, y una década del proyecto político iniciado por su esposo y antecesor, el fallecido expresidente Néstor Kirchner (2003-2007).
Durante casi cuatro horas, subrayó los "logros" de diez años de kirchnerismo en materia de creación de empleo, crecimiento económico, reindustrialización, reducción de la pobreza, mejoras en los ingresos, avances en educación y salud pública, entre otros.
También reivindicó medidas adoptadas en esta última década, como la nacionalización de los fondos de jubilación y pensión. La política internacional y la deuda externa ocuparon el último tramo del discurso de la presidenta argentina. Fernández hizo referencia al litigio que mantienen desde 2011 por el pago a los acreedores conocidos como "fondos buitre".
Este miércoles Argentina asistió a la última audiencia en la Corte de Apelaciones de Nueva York en el juicio entablado en su contra por fondos de inversión que rechazaron los canjes de 2005 y 2010, liderados por NML.
Fernández reiteró que Argentina está dispuesta a pagar, pero "sólo en las mismas condiciones aceptadas por los acreedores que adhirieron a las reestructuraciones de deuda de 2005 y 2010".
Advirtió que, de triunfar la "postura absurda" de los fondos querellantes, que pretenden cobrar sin quitas y en un solo pago bonos en mora por 1,300 millones de dólares, "Argentina volvería a quebrar y tampoco podría pagar". La Corte pidió hoy al Estado argentino que antes del 29 de marzo detalle su nueva oferta de canje a los acreedores litigantes, propuesta en la audiencia del pasado miércoles.
El tribunal quiere saber "cómo y cuándo" actualizará sus obligaciones de deuda con los acreedores, el tipo de interés al que propone hacer los pagos y qué garantías ofrecerá el Gobierno para que la propuesta se haga efectiva y en qué plazos.
Fernández dijo que "si hay un sistema que elige perjudicar al 93 por ciento y al equilibrio del sistema financiero del mundo", comenzaría "a dudar si es justicia". Señaló que el mundo debe entender que el de Argentina es un "leading case" (caso testigo) pues lo que está en juego en este litigio es cómo los países reestructurarán sus deudas a futuro.
"Hoy no somos los únicos quebrados, los únicos fundidos. Es muy probable que muchos países, mas temprano que tarde, pese a los rescate, van a tener que reestructurar sus deudas con quitas importantes y plazos largos", advirtió.
Dijo que este caso no sólo tiene resonancias económicas sino políticas pues los líderes mundiales y los organismos internacionales deberán decidir si "van a permitir que un puñado arruine a todo el mundo o van a privilegiar a sus sociedades".
Respecto al conflicto que Argentina mantiene con el Reino Unido por la soberanía de las Islas Malvinas, la presidenta reiteró la oferta de "diálogo, tal y como indica la resolución de Naciones Unidas". "Creemos que la diplomacia es el único camino para defender la paz. Queremos la soberanía, pero con paz", afirmó.
También volvió a defender la firma de un acuerdo con Irán para intentar esclarecer el atentado de 1994 contra la sede de la mutualista judía AMIA de Buenos Aires, en el que murieron 85 personas. "Mi responsabilidad es con la verdad. Saber qué pasó. Se lo merecen las víctimas y sus familiares", dijo Fernández.
La mandataria negó que detrás de la firma de este acuerdo haya intereses por una presunta negociación nuclear con Irán y subrayó que "Argentina es líder en materia de no proliferación nuclear y uso pacífico de la energía nuclear".
Fernández anunció, asimismo, reformas para "democratizar la Justicia", entre las que destacó el proyecto de ley que enviará al Parlamento para que los integrantes del Consejo de la Magistratura sean elegidos a través del voto popular. "Quiero una Justicia democrática, no corporativa, sabiéndose que es parte del Estado y que debe aplicar la Constitución", dijo.
