Herman Van Rompuy, presidente del Consejo Europeo
Bruselas • Francia e Italia se alinearon hoy para frenar la austeridad que impulsa Alemania y la Comisión Europea, durante una cumbre de dirigentes marcada por las protestas de miles de manifestantes hartos de una recesión y un desempleo rampantes.
"Somos muy conscientes de la desesperación de la gente y del creciente debate" entre austeridad y crecimiento, señaló el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy.
Por primera vez en meses, los 27 dirigentes de la UE se reunieron sin temas de urgencia en la agenda, y más allá de buenas intenciones para reactivar el empleo y el crecimiento, no tomaron decisiones. Eso sí, el viernes los ministros de Finanzas de la zona euro están convocados en Bruselas para decidir el rescate financiero de Chipre, pendiente desde hace meses.
El desafío de "encontrar" un equilibrio entre consolidación presupuestaria y crecimiento en Europa se anuncia complicado. De un lado está el "bloque de la austeridad" impulsado por Alemania, Finlandia, Austria y Holanda, y del otro están los países que piden más flexibilidad, liderado por Francia, España e Italia.
A pocos metros de la sede del Consejo Europeo, miles de personas (15 mil según los organizadores y diez mil según la policía), venidas de Alemania, Francia o Gran Bretaña, se congregaron para protestar contra la austeridad, la recesión y el desempleo. Entre ellos tres mil empleados de la empresa estadunidense Caterpillar, que recientemente anunció 1,400 despidos en Bélgica.
"Habemus austeritatem. Ya basta", lanzó Anne Demelenne, secretaria general del sindicato socialista belga FGTB.
El mandatario Mario Monti, que acudió a su último Consejo Europeo tras su estrepitosa derrota en las pasadas elecciones legislativas italianas, abogó por medidas urgentes para reactivar el crecimiento y fomentar el empleo, en un continente donde un 23% de los jóvenes está en el paro.
La situación es catastrófica en países como España o Grecia, donde más del 50% de los menores de 25 años no tienen trabajo.
"Tomar acciones efectivas para reactivar el crecimiento y combatir el desempleo juvenil y de larga duración sería el mensaje más adecuado para combatir la creciente ola de populismo y el descreimiento en la Unión Europea, mostrando que Europa atiende a las preocupaciones de los pueblos", dijo Monti al despedirse de sus homólogos.
Según Monti, que fue miembro de la Comisión Europea, "necesitamos movilizar todas las herramientas de la UE, en particular los fondos estructurales, ya que aún está por crearse el Fondo de Desempleo Juvenil"
Durante su mandato como primer ministro, Mario Monti se ganó los elogios de toda la dirigencia europea por su perfil "tecnocrático", pero en las legislativas italianas de febrero se descalabró recabando apenas un 10% de los votos.
La gran sorpresa de la elección fue el ex cómico Beppe Grillo (25% de los votos), opuesto radicalmente a la austeridad y las reformas promovidas por Monti, y personaje clave para la formación de un gobierno que no acaba de concretarse. El presidente francés, François Hollande, insistió durante el Consejo en que el objetivo es defender que "la disciplina fiscal sea compatible con las perspectivas de crecimiento".
Hollande busca una flexibilización del calendario previsto para el cumplimiento de sus objetivos fiscales. Los países más golpeados por la crisis de la deuda, como Francia y España, esperan algunas compensaciones a cambio de los recortes en el gasto que se les exige para sanear sus cuentas públicas.
Sin embargo, el debate no cambia de momento la estrategia que impulsa Bruselas para salir de la crisis. En el Consejo Europeo, los dirigentes subrayaron las ventajas de las reformas que emprendieron los países europeos más afectados por la crisis de la deuda. Y acordaron tomar medidas para reactivar el crecimiento y fomentar el empleo.
Bruselas ha dicho en varias ocasiones que entiende la "frustración" de los ciudadanos europeos ante los nefastos resultados que ellos perciben por las reformas. Pero insiste en que éste es un proceso que necesita "su tiempo" y que los resultados no se verán a corto plazo. Necesitamos "tiempo para que los resultados se traduzcan en más actividad económica y más empleo", dijo Van Rompuy.
De momento, ya son varios los expertos que advierten que las medidas no surtirán los efectos buscados, y que por el contrario agudizarán la recesión. Los datos son particularmente devastadores en los llamados países del sur donde los índices de pobreza se han elevado, al igual que el desempleo.
El hartazgo contra la austeridad se reflejó en las elecciones de Italia, donde los ciudadanos respaldaron a dos candidatos completamente distintos entre sí: el cómico Beppe Grillo y el magnate Silvio Berlusconi. Ambos coincidieron en su campaña contra la austeridad promovida por Bruselas.
Italia, tercera economía de la zona euro, está sumida en un atolladero político tras las elecciones legislativas. Sin embargo, a Bruselas le preocupa más que el país cumpla con el programa de reformas y ajustes con el que se comprometió para reducir su gigantesca deuda que en 2012 subió al 127% del PIB (120.8% en 2011).
De llegar a un acuerdo el viernes, Chipre se sumaría a la lista de países que debieron ser rescatados por sus homólogos europeos. Chipre pidió en junio pasado a sus socios europeos un rescate financiero de 17 mil millones de euros, luego de que sus dos principales bancos solicitaran asistencia al gobierno. De esa cantidad, diez mil millones serían para su sector financiero.
Pese a los datos cada vez más alarmantes, la cruzada de Alemania en favor de la austeridad no parará, sobre todo antes de las elecciones legislativas de setiembre, en las que la canciller Angela Merkel se juega su reelección.
