Aminatu Haidar, histórica luchadora saharaui, en una conferencia sobre el "Sahara libre" en 2011
Madrid • La militante saharaui de los derechos humanos Aminatu Haidar dijo hoy en Madrid que España tiene la "responsabilidad de condenar a los responsables" marroquíes en casos de violaciones de los derechos humanos en el Sáhara Occidental, añadiendo que no tiene "mucha confianza" en la cooperación de Marruecos para ello.
Haidar hizo estas declaraciones a los periodistas tras haber declarado en Madrid en el marco de una investigación abierta en 2007 por el ex juez Baltasar Garzón contra 13 altos funcionarios marroquíes, por genocidio y torturas entre 1976 y 1987 en esta antigua colonia española.
"España tiene esa responsabilidad de condenar a los responsables de esos crímenes", aseguró.
Esta militante de los derechos humanos se declaró "testigo y víctima directa" de los hechos incluidos en la denuncia, afirmando haber sido detenida de manera ilegal por las autoridades marroquíes y haber sufrido "tortura en 2005, como activista de los derechos humanos".
La denuncia instruida por un juzgado de la Audiencia Nacional (principal instancia penal española) había sido interpuesta en 2006 por varias asociaciones de defensa de los derechos humanos que denunciaron la desaparición de más de 500 saharauis después de 1975, año de la anexión del Sáhara Occidental por parte de Marruecos.
El juez Pablo Ruz, que ha retomado el caso, investiga la supuesta responsabilidades de 13 sospechosos, alguno de ellos, ya fallecidos, como Driss Basri, muerto en 2007 tras haber sido durante 20 años el ministro del Interior del difunto Rey Hassan II.
Los demandantes, asociaciones españolas cercanas a los independentistas saharauis, denuncian la existencia desde 1975 de "un plan sistemático de eliminación del pueblo saharaui aplicado de manera organizada y jerarquizada".
Aminatu Haidar había sido el centro de las tensiones diplomáticas entre Madrid y Rabat a finales de 2009 cuando llevó a cabo una huelga de hambre de 32 días en el archipiélago español de las Canarias tras haber sido expulsada del Sáhara Occidental.
Rabat propone para esta región un plan de amplia autonomía bajo soberanía marroquí, al que se opone el Frente Polisario, apoyado por Argelia, que pide un referéndum de autodeterminación que incluya la posibilidad de la independencia.
