Ciudad del Vaticano • el ayatolá Jomeini fue quien mandó matar al papa Juan Pablo II en 1981, así lo reveló el autor del atentado, el turco Mehmet Alí Agca, quien hizo las revelaciones en un libro lanzado ayer en Italia en el cual asegura que el líder espiritual de la revolución iraní fue la persona que ordenó el asesinato de Karol Wojtyła.
En este libro, escrito en primera persona y con el título Me prometieron el paraíso. Mi vida y la verdad sobre el atentado al Papa, Agca, que ha dado numerosas y extravagantes versiones sobre los autores intelectuales del atentado, sostiene que el ayatolá Jomeini, al que conoció tras haber escapado de una cárcel turca por el asesinato de un periodista, lo adoctrinó en Irán.
“Querido Alí, es la voluntad de Alá. No tengas dudas. Debes matar al Papa en nombre de Alá. Debes matar al portavoz del diablo en la Tierra, al vicario de Satanás en el mundo”, le dijo Jomeini durante una charla nocturna, según escribe Agca.
El líder de la revolución iraní de 1979 habría aleccionado así al turco Agca, militante del grupo de extrema derecha Lobos Grises y autor de numerosos actos de violencia en la década de los 70.
“Mata por él, mata al Anticristo, mata sin piedad a Juan Pablo II, y después quítate la vida para que la tentación de la traición no ofusque tu gesto”, le instó Jomeini a Agca, quien purgó casi 30 años de cárcel en prisiones italianas y turcas por la tentativa de asesinato del Papa y otros crímenes cometidos en Turquía.
“Ese derramamiento de sangre será el preludio de la victoria del islam en todo el mundo. Tu martirio será recompensado con el paraíso, con la gloria eterna en el reino de Alá”, rememora el extremista turco, quien tenía entonces 23 años.
En el libro, publicado por la editorial Chiarelettere, Agca describe con detalles la histórica reunión que sostuvo con Juan Pablo II, quien no solo perdonó públicamente a su agresor, sino que lo visitó en su celda de la cárcel romana de Rebibbia en 1983.
“¿Quién te ordenó matarme?”, sostiene que le preguntó el pontífice polaco durante el encuentro, tras prometerle que no revelaría a nadie su confesión.
“Así como te he perdonado a ti, los perdono a ellos”, fue la respuesta de Karol Wojtyla tras la revelación de Agca de que fueron los iraníes y no los comunistas los que lo habían reclutado para matar a Juan Pablo II.
Niegan todo
La versión fue tajantemente desmentida por el portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi.
“No es verdad que Agca haya hablado con el Papa del ayatolá Jomeini y de Irán como autor intelectual del atentado durante la conversación en la cárcel, ni de una pista islámica”, aseguró Lombardi.
“Tampoco es verdad que haya invitado a Agca a convertirse al cristianismo y que le haya escrito una carta”, precisó el religioso.
Las “nuevas falsedades” de Agca, como las tildó Lombardi, se suman a las “más de cien versiones” que el turco ha dado sobre los motivos que lo llevaron a disparar contra el papa Juan Pablo II en plena plaza de San Pedro.
En un comunicado divulgado por la embajada de Irán en Roma, las autoridades de ese país tildaron el libro de “inaceptable y difamatorio”.
“Es una herida a la sensibilidad del pueblo iraní”, sostiene la nota que considera a Agca una persona con problemas “psíquicos y no creíble”.
Después de haber sido arrestado en 1981, Agca sostuvo que actuó solo y más tarde sugirió la “pista búlgara”, en la cual habría estado involucrado el régimen comunista soviético.
En el libro, Agca cuenta toda su vida, desde la infancia y asegura que “vivió por años en el error nazifascistaislámico” y asegura que está arrepentido.
“Hoy en día sé que Jesús es la mejor persona que ha andado por los caminos de este mundo”, escribió.
NO SEPAREN FE Y CARIDAD: BENEDICTO XVI
En su mensaje para la Cuaresma 2013, Benedicto XVI explicó la estrecha relación que existe entre fe y caridad, e instó a los católicos a no separar tales virtudes.
“No se puede separar, o incluso oponer, fe y caridad. Estas dos virtudes teologales están íntimamente unidas, por lo que es equivocado ver en ellas un contraste o una ‘dialéctica’”, escribió Ratzinger.
El mensaje papal fue ilustrado el viernes en el Vaticano y lleva el título “Creer en la caridad suscita caridad. Hemos conocido el amor que Dios nos tiene y hemos creído en él”.
“No se puede dar prioridad a la fe y casi despreciar las obras de caridad reduciéndolas a un humanitarismo genérico y tampoco se puede sostener una supremacía exagerada de la caridad y de su laboriosidad, pensando que las obras puedan sustituir a la fe”, escribió.
El tradicional mensaje de Benedicto para esa festividad está dirigido a los mil 200 millones de católicos en todo el mundo.
La Cuaresma se abre el miércoles de Ceniza, 40 días antes de la Semana Santa y es tradicionalmente un periodo de reflexión y recogimiento para los católicos.
Desde la década de los 70 suele abordar temas de carácter social.
Benedicto XVI presidirá todos los ritos de Semana Santa, entre ellos el tradicional viacrucis en el Coliseo de Roma, que se celebra el Viernes Santo.
