La vigilancia de los lugares estará a cargo de 20 servidores públicos.
México • Personal del Instituto de Verificación Administrativa del DF (Invea) y de la delegación Cuauhtémoc revisaran las condiciones de seguridad con que trabajan 914 bares y cantinas catalogados como de “impacto zonal”; sin embargo, “no habrá clausuras en cascada”, prometió el jefe delegacional
Alejandro Fernández.
El funcionario informó que en los archivos de la delegación hay un registro de 41 mil 400 establecimientos mercantiles, de los cuales 38 mil son considerados de bajo impacto, 2 mil 500 de impacto vecinal y 914 de impacto zonal, que es donde se ubican bares y restaurantes.
Sin embargo, señaló que ese padrón será actualizado pues las cifras corresponden a la administración anterior.
Indicó que los dueños de los establecimientos no tienen información suficiente del Programa Verificación Voluntaria, recién anunciado por el GDF, “de ahí las versiones encontradas de que habrá una cascada de clausuras”.
Ante propietarios de restaurantes, bares y establecimientos mercantiles de la delegación Cuauhtémoc, Fernández negó varias veces que la revisión a ese tipo de establecimientos, vaya a desencadenar una ola de sanciones y clausuras.
En la demarcación la verificación y regularización de los negocios se dará dentro del programa denominado “Tu gobierno, tu mejor gestor”. Los establecimientos tendrán que operar dentro de lo que marcan sus permisos, para evitar sanciones.
En conferencia de prensa, celebrada en el Club de Banqueros, dio a conocer un programa de seis puntos para garantizar la seguridad y buen funcionamiento de esos lugares.
Uno de ellos es revisar, analizar y modernizar el Reglamento de Vía Pública, pues data de 1951 y “resulta obsoleto para las necesidades de la Ciudad de México”.
Otro implica cuestiones de seguridad de empleados, clientes y dueños de los establecimientos, que incluye la revisión y/o colocación de alarmas vecinales y sísmicas.
En este punto, señaló el jefe delegacional que la vigilancia estará a cargo de equipos de trabajo compuestos por 20 servidores públicos, quienes serán el enlace entre empresarios y autoridades.
Un tercer punto es que los vecinos de la delegación tengan empleo en esos establecimientos; se fortalecerá el desarrollo local para beneficiar a los 39 mercados con que cuenta la demarcación y se cuidará el espacio público, “buscando un equilibrio” entre los habitantes y los negocios.
Un último punto se refiere a la salud pública, que tiene por objetivo salvaguardar que los clientes consuman productos de buena calidad y que no estén adulterados.
En una primera reunión que sostuvo con empresarios de esos establecimientos, éstos se quejaron de que “viene una cascada de verificaciones y después de clausuras”, señaló el presidente de la Agrupación de Comerciantes de la Zona Rosa, Jorge Eduardo Pascual.
“Somos el patito feo para el Invea y la Secretaría de Salud. No revisan los puestos de comida que hay en las calles, los taxis piratas o a los boleros que atentan contra el turismo al cobrar 50 pesos por su servicio, nos ven como sus enemigos; queremos que el instituto nos ayude y no solo vaya a sancionar”, dijo.
Se quejó de que tienen revisiones de varias dependencias del gobierno local e incluso federal, y que al contrario los negocios callejeros no son molestados, “la mayoría de los negocios establecidos estamos regularizados; en las calles venden cigarros sueltos y cuando se lo decimos a la Secretaría de Salud dicen que eso no les incumbe”.
A su vez, el empresario Rafael Saavedra señaló que “el personal del Invea interpreta que el uso de suelo solo tiene vigencia de un año, cuando el Programa de Desarrollo Urbano no lo dice así y esa visión provoca clausuras; hay cerrazón por parte del instituto”.
Pidió a las autoridades “evitar las clausuras por la visión miope del Invea”, y acusó que su personal no está suficientemente capacitado para decidir cuándo se está en la irregularidad.
Puso otro ejemplo: en la administración de Marcelo Ebrad se invirtieron 13 millones de pesos en la remodelación de la calle Génova, en la Zona Rosa. Se les obligó a poner terrazas para fumadores en sus negocios “y ahora Salud y el Invea nos dicen que no sirven”.
Presente en la reunión, Alejandro Santiago, director general del Invea, negó que vaya a haber una “cacería” contra los establecimientos.
Dijo que la verificación voluntaria no contemplará la revisión de las licencias de uso de suelo y solo se analizarán aspectos de protección civil y seguridad, entre otros.
En tanto, diversos establecimientos mercantiles han sido clausurados sobre la calle Motolinía y Gante, en el Centro Histórico, y sobre avenida Insurgentes, además de otros en distintas calles del Centro.
