Sergio Checo piloto de F1 y el británico Jenson Button posan con el nuevo McLaren Mercedes MP4-28.
Londres • La bandera verde, blanco y rojo con el águila devorando una serpiente, resaltó en la toma de aire del motor Mercedes del nuevo McLaren MP4-28. Desde que el brasileño Ayrton Senna dejó la casa de Woking, hace 20 años, el equipo británico no había contado con un piloto latinoamericano hasta ayer, cuando Sergio Pérez vistió el nomex plata con rojo y develó el nuevo monoplaza en el McLaren Technology Centre (MTC).
El deseo del tapatío de obtener la corona mundial de la Fórmula Uno ya no es un sueño imposible, ahora es una obligación, al formar parte de una de las tres escuderías históricas más importantes de la categoría. “Estoy viendo hacia adelante. Estaré peleando por el campeonato. Ganar es el objetivo, estoy muy motivado con eso”, expresó Checo durante la presentación realizada ayer en Inglaterra.
Pero el deseo de Pérez no será sencillo. Antes, deberá batir a un piloto experimentado, como lo es el inglés Jenson Button, monarca mundial en 2009, y uno de los competidores más completos de la parrilla del Gran Circo, y quien dejó claro, que no le pondrá fáciles las cosas al tapatío, aunque ambos saben que deben trabajar por un bien común: el título de constructores para McLaren. La última ocasión en ganarlo fue en 1998, cuando el finlandés Mikka Hakkinen y el escocés David Coulthard rodaban esos monoplazas.
La escuadra británica afronta su peor sequía en la historia, y ve en su 50 aniversario la oportunidad de terminarla. En la última década, únicamente Lewis Hamilton se alzó con la corona de pilotos en 2008.
Para recordar la majestuosidad de McLaren, la compañía organizó un desfile con diversos coches de competencia históricos para ellos, como el CANAM, donde perdió la vida Bruce McLaren, así como los monoplazas con los que Ayrton Senna, Lewis Hamilton y Mikka Hakkinen ganaron sus respectivos títulos. Pérez y Button arribaron en dos modelos superdeportivos P1 construidos en Woking.
“Creo que Jenson y yo trabajaremos muy bien, tenemos el mismo objetivo que es batirnos mutuamente, pero también trabajar de forma conjunta para llevar al equipo adelante y obtener los dos campeonato”, indicó el mexicano.
Las expectativas respecto a Sergio Pérez, el primer mexicano en llegar a un equipo de punta desde los hermanos Ricardo y Pedro Rodríguez, son altas. El director ejecutivo Martin Whitmarsh no tiene dudas en el potencial del competidor de 23 años, que llega con tres podios en sus espaldas, el mismo joven que Ferrari decidió no fichar por considerarlo inexperto.
“Checo se une a nosotros tras una sensacional temporada 2012 e inmediatamente ha demostrado ser inteligente, modesto, trabajador. No nos engañemos muy rápido, habrá un proceso de aprendizaje para que se acostumbre a nuestra organización. Sabe que no estamos presionándole”, expresó el hombre de confianza de Ron Dennis.
De igual forma lo hizo Jonathan Neale, director general de la escudería: “Pérez es un gran piloto, tienen un increíble talento y creo que ganará carreras este año”.
Para Pérez este año será difícil, no solo por el proceso de adaptación, sino porque además el menor cambio de reglas permitirá una mayor igualdad que la vista en la temporada anterior.
“Creo que tendremos una temporada interesante. Nosotros dependeremos de la consistencia que pueda tener y, obviamente, la velocidad será importante. Esperemos pelear con los equipos de punta como Red Bull, Ferrari, Mercedes y Lotus. Nuestra misión es estar cerca de ellos”, expresó.
Así, el contrato multianual de Sergio Pérez con McLaren inició. Si bien hace un año por estas alturas del calendario su destino parecía encaminado a vestir de rojo en un futuro cercano, la realidad es que ahora usa un uniforme plateado. Si todo sale conforme a lo planeado, el tapatío deberá convertirse en poco tiempo en el piloto líder de Woking, porque Whitmarsh tiene sus esperanzas puestas en él para borrar el nombre de Lewis Hamilton, el joven que desde 2006 fue el consentido de la casa.
