Ciudad de México • Los tres cardenales mexicanos, Norberto Rivera Carrera, Francisco Robles Ortega y Juan Sandoval Iñiguez se reunirán a partir del 25 de febrero en la sede del Vaticano, en Roma, para acudir a la audiencia de despedida del Papa Benedicto XVI y, a su vez, discutir sobre el perfil del nuevo representante de la Iglesia católica.
Serán 117 de los 204 cardenales que, de acuerdo con la Arquidiócesis de México, tienen derecho a voto, y harán saber su decisión una semana antes del Domingo de Ramos sin necesidad que pase, como es tradición, los 20 días máximo para iniciar el cónclave de sucesión del Papa cuando muere ya que en este caso se trata de una dimisión voluntaria de Benedicto XVI, que se hará efectiva el 28 de febrero del 2013 a la una de la tarde hora de México.
“El Cardenal tiene el deber de ir a Roma, en primer lugar estar en las congregaciones generales que son las reuniones previas al conclave donde los cardenales discutir sobre el futuro de la Iglesia, sobre el perfil del candidato que se quiere para el romano pontífice y después de estas congregaciones se dará de manera formal el cónclave”.
Norberto Rivera, aclaró, partirá el próximo fin de semana para reunirse en la audiencia general donde el Papa Benedicto XVI se despedirá y, luego iniciar de inmediato el cónclave “no es necesario alargarlo como sucede cuando hay días de duelo, lo más probable es que los primeros cuatro o cinco días de inicio de manera formal y antes del Domingo de Ramos tengamos Papa”.
Valdemar comentó que aun cuando todos los cardenales son papables, en lo que respecta a Norberto Rivera ya determinó auto-descartarse. “El Cardenal más bien nos ha manifestado su desinterés. Él tiene mucho que hacer aquí en la ciudad de México y el cardenal es muy conciente de la gran responsabilidad que asume el romano pontífice. Yo, en lo personal, he platicado con él, no está en ánimo de eso”.
No obstante, recordó, que en el cónclave se dan muchas sorpresas y recordó el caso de Juan Pablo II cuyo nombre no figuraba ni podía pronunciar el mismo decano,
Luego de la homilía del Cardenal, Hugo Valdemar también aseguró que Benedicto XVI deja una Iglesia en paz en cuanto al tema de la pederastia, sin embargo, reconoció que en ésta hay grupos de poder negativos.
“La Iglesia si bien es Santa porque Cristo es su cabeza, su fundador, es quien la nutre, también está compuesta por pecadores que se encuentran, por desgracia, entre los miembros de la Iglesia. No faltan efectivamente las actitudes humanas negativas que igualmente se han hecho presentes en muchos escándalos que han salido del Vaticano, y el Papa por eso ha hecho un llamado a la unidad, a no deformar el rostro de la Iglesia, a evitar la hipocresía religiosa”.
Y agregó: “Yo creo que el problema de la pederastia, repito, está bajo control. No sería de los grandes retos. Lo que si es vigilar y endurecer todavía más los controles para que esta situación que ha lastimado tanto a la Iglesia, sobre todo a las víctimas, no se vuelva a repetir”.
Benedicto XVI hizo todo lo que estaba en sus manos, “es muy respetable las quejas de las víctimas porque para ellos nunca es suficiente ninguna disculpa, ninguna medida ya que sufrieron un daño irreversible”.
Para la Arquidiócesis de México uno de los más grandes retos que enfrentará el nuevo Papa será el acercar el Evangelio a las nuevas generaciones, hay que “sacar a la Iglesia de ese encapsulamiento que la han puesto como una institución anquilosada que va contracorriente de lo que la sociedad en general ve como positivo. Cierto, la Iglesia no es para ir a la par del mundo ni a la corriente de los demás, pero debe buscar una forma clara, ágil, de anunciar el Evangelio y ese es el gran reto”
Además, abundó, el nuevo Papa debe de enfrentar el reto de buscar nuevas formas de elevar la palabra de Cristo ante la evidencia de que “hay un proceso de descristianización en Europa y la pérdida de fieles en América latina”.
