Hugo Chávez besa un crucifijo durante su última aparición en público, el 8 de diciembre en Caracas
Ciudad de México • El diario conservador español ABC, en crónica desde Washington de su corresponsal Emili Blasco, afirma en su edición digital que "los médicos que atienden a Hugo Chávez en La Habana ya han comunicado a la familia del presidente, a los hermanos Castro y a la cúpula chavista que el paciente ya no está en condiciones de regresar para ejercer la presidencia de Venezuela".
Así lo aseguran, afirma el diario español, "fuentes en contacto con el equipo médico, que también indican que Chávez ha perdido la voz por completo, a consecuencia del tratamiento médico recibido. Este ha causado daño permanente en sus cuerdas vocales y difícilmente va a poder recuperar la voz. Sin habla y sin poder moverse de la cama, en la que lleva exactamente dos meses, el presidente se encuentra 'muy deprimido', apuntan las citadas fuentes".
Según ABC, el gobierno venezolano hará "los próximos días" un anuncio público de que Chávez es incapaz de reasumir sus funciones, y, según asegura "ha podido saber este diario", así ha sido trasladado ya a miembros del Tribunal Supremo.
A más de sesenta días de su última aparición pública, el 8 de diciembre, cuando Chávez compareció en Caracas para anunciar que iba a ser sometido a una cuarta operación en La Habana, que tuvo lugar tres días después, su estado, según ABC, "sigue siendo de pronunciado deterioro, aunque sin alcanzar la extrema gravedad de finales de diciembre, cuando se encontró al borde de la muerte".
Aunque la familia del mandatario sabía que el cáncer que padece Chávez, un rabdomiosarcoma, era terminal, afirma ABC, "la comunicación formal por parte de los médicos de que no cabe recuperación suficiente para intentar ejercer la presidencia ha sido un golpe para los allegados al presidente".
Según el periódico, en el "núcleo duro del gobierno" las últimas horas se están viviendo con "consternación". La comunicación médica debería conducir a la declaración de incapacidad o ausencia total del presidente.
Para ABC, el aviso dado al Tribunal Supremo "es una señal de que este organismo, que dio el visto bueno a la continuidad de Chávez al frente de la República a pesar de las dudas constitucionales al respecto, se prepara también para avalar el nuevo paso".
El diario incluso llega a criticar la postura oficial pues "mudo ahora, no se explica que ayer el vicepresidente Nicolás Maduro dijera que su superior le había comentado ciertas órdenes económicas". "Al fuerte carácter invasivo de la intervención quirúrgica –una excentración pélvica de gran alcance– se unió en el inmediato postoperatorio una grave infección pulmonar" afirma el corresponsal, Emili Blasco.
Según el diario, la "ligera mejoría" ha permitido a Chávez "concluir finalmente la etapa de postoperatorio", pero "esta ha sido tan larga que Chávez no ha podido gozar del temporal restablecimiento que debía suponer la extirpación de células cancerígenas realizada en la intervención. Los síntomas del avance del cáncer son de nuevo claramente manifiestos".
El diario, que critica la "excesiva fanfarria" de las declaraciones públicas del Gobierno venezolano que ha informado de la "lenta recuperación" de Chávez pero no "de algunos retrocesos, como el fallo cardíaco y el coma sufrido por 14 minutos el día 5 de enero, o la progresión de la metástasis".
Finalmente, el diario concluye que "las novedades aconsejan un traslado definitivo a la capital venezolana para esperar un desenlace final".
Mientras, Hugo Chávez cumple este domingo dos meses desde que ingresó a un hospital de La Habana para una cirugía y su pronóstico médico se guarda como "secreto de Estado", igual que cuando enfermó su aliado y mentor cubano Fidel Castro en 2006, aunque también hay diferencias.
Dos semanas después de que Fidel cayera enfermo y entregara el mando a su hermano Raúl Castro se publicaron sus primeras fotos en el hospital, pero ahora han pasado dos meses sin que se divulguen imágenes de Chávez, quien antes no perdía ocasión para aparecer en los medios o escribir en las redes sociales.
Antes de viajar a La Habana a someterse a la cuarta cirugía por el cáncer que le diagnosticaron en junio de 2011, Chávez designó a Nicolás Maduro, ex canciller y actual vicepresidente, como su heredero político en caso de inhabilitación. Inició un nuevo mandato el 10 de enero, aunque no pudo viajar a Caracas a juramentarse.
Los presidentes de Argentina y Perú visitaron la isla para saber de Chávez, pero ninguno dijo haberlo visto, pues se mantiene alejado de las visitas, los medios e internet después de ingresar al hospital el 10 de diciembre.
"Hasta siempre", escribió en Twitter la mandataria argentina Cristina Kirchner al marcharse el 12 de enero. El presidente de Ecuador, Rafael Correa, lo pudo ver en el hospital el 10 de diciembre, un día antes de ser operado.
El hermetismo que rodea a la salud del mandatario venezolano no es inédito en Cuba, pues sigue un patrón similar al que hubo en torno a Fidel cuando enfermó y dejó el mando, el 31 de julio de 2006. Sin embargo, también hay notorias diferencias, pues Fidel reapareció al poco tiempo en fotos y él mismo proporcionó ciertos datos sobre su enfermedad.
En la "proclama" en que anunció que delegaba el mando, leída en la televisión por su entonces secretario Carlos Valenciaga, Fidel contó que había sufrido una "crisis intestinal aguda con sangramiento sostenido que me obligó a enfrentar una complicada operación quirúrgica".
"Debido a los planes del imperio (Estados Unidos), mi estado de salud se convierte en un secreto de Estado que no puede estar divulgándose constantemente", explicó un día después en un mensaje "al pueblo de Cuba y a los amigos del mundo".
Las primeras fotos de Fidel convaleciente fueron publicadas con motivo de su cumpleaños 80, el 13 de agosto, apenas dos semanas después de que revelara que estaba enfermo. Aparecía en el hospital junto a Raúl y Chávez.
En las semanas siguientes fueron divulgándose más fotos y videos, en los que lucía ropa deportiva, ya no su tradicional uniforme verde olivo con grados de Comandante en Jefe. Paulatinamente comenzó a recibir visitantes extranjeros, pero nunca apareció con su esposa, Dalia Soto del Valle, o alguno de sus hijos.
Aunque se suponía que su alejamiento sería temporal, jamás retomó el mando y 19 meses después, el 19 de febrero de 2008, renunció a la presidencia de Cuba. La familia de Chávez tampoco ha aparecido en los medios. Al comienzo lo hacía su yerno, Jorge Arreaza, que es ministro de Ciencia y Tecnología, pero no han hablado sus padres ni sus hijos.
Además, las autoridades venezolanas le han dado un sentido religioso a su convalecencia, algo que nunca ocurrió con Fidel. Varias misas católicas han sido oficiadas por la salud de Chávez, lo que no sucedió con el líder comunista cubano.
El vicepresidente Maduro, la procuradora general Cilia Flores y el canciller Elías Jaua llegaron a La Habana el miércoles con dos vírgenes de yeso para Chávez "para que lo acompañen en su proceso de recuperación". Ellos son de los pocos que dicen haberlo visto desde que fue operado.
Tan poco se sabe sobre la convalecencia de Chávez, que se cree --pero no está confirmado-- que permanece en el hospital Cimeq de La Habana, el mismo donde estuvo Fidel luego de que enfermara. El hospital no emite partes médicos, como los de otros países cuando tienen a un paciente prominente, por lo que toda información la proporciona el gobierno venezolano en Caracas.
Los militares que discretamente custodian el Cimeq no permiten la presencia de periodistas en los alrededores ni tomar fotografías. Aparte de los cuidados médicos, Cuba proporciona a Chávez seguridad y confidencialidad, por lo que que nada se filtra sobre su convalecencia.
El hermetismo, que en Cuba se practica desde hace décadas, ha propiciado toda clase de rumores, en medio de los cuales el diario español El País compró y publicó una foto falsa del mandatario, el 24 de enero, tras lo cual el gobierno venezolano anunció que entablaría un juicio.
