El empate de 1-1 queda ahí para augurar cosas mejores.
Ciudad de México • Pumas en el Estadio Azul siempre se revalora, cree en sí mismo y saca su garra. Por eso no es casualidad que aquí no pierde desde el Clausura 2008. Ayer dio su mejor juego del campeonato, tuvo a Cruz Azul en la mano, aunque no le bastó para irse con los tres puntos. El empate de 1-1 queda ahí para augurar cosas mejores.
Por el lado de Cruz Azul, queda la enseñanza de que aún es un conjunto muy terrenal en casa. Por 20 minutos no vio la suya ante un Pumas que le quitó el balón y tuvo que ser Paul Delgadillo el que lo devolviera al juego, y después la estampa de la temporada: un conjunto con ataque, pero con mucho nerviosismo en zona defensiva. En los últimos instantes hasta se replegó atrás para evitar el descalabro
Pumas comenzó mejor el partido. La inclusión de Martín Bravo y Robin Ramírez le dio más peligrosidad y muy pronto se encontró con una de las opciones más claras del partido. Al minuto 9, después de un mal despeje de Corona, el balón le cayó a Robin en el área, el delantero sacó un derechazo que Chuy desvió y al que Bravo no llegó para meterla.
No se veía claro el panorama para La Máquina, hasta que Delgadillo decidió cambiar el estado de las cosas. En una jugada en el área, Gerardo Torrado recibió la pelota, lo que provocó que Marco Palacios se le barriera, el defensor tocó primero el esférico, pero ante la caída del capitán cruzazulino Delgadillo decretó la pena máxima, misma que fue convertida por Mariano Pavone, esto al minuto 23.
Con la ventaja Cruz Azul se soltó más y Pumas vino a menos en su desempeño, al grado que Bertolo tuvo el segundo gol de su equipo en una jugada individual donde se hizo un autopase, aunque su disparo fue desviado por Alejandro Palacios.
A Universidad le costó regresar al juego, pero cuando por fin logró engancharse volvió a tener llegadas, como un cabezazo desviado de Luis Fuentes.
Bravo probó de media distancia también, pero siempre estuvo atento Jesús Corona. Finalmente, poco antes de que finalizara el primer tiempo, Universidad encontró el gol de la igualada.
En un trazo desde su propio campo, Eduardo Herrera aprovechó la pifia de Néstor Araujo, que no pudo cortar la trayectoria del balón. El delantero esperó a que el balón botara y después prendió un derechazo cruzado que venció a Chuy Corona.
También los ánimos se calentaron en algunos elementos, como Teófilo Gutiérrez y Darío Verón que casi llegan a los golpes.
En el segundo tiempo Memo Vázquez modificó su parado sacando a Teo y dándole entrada a Alejandro Castro. El técnico implantó una línea de tres centrales para parar a Bravo y Ramírez, además apostó por la velocidad de Flores y Vela en las bandas.
El partido se abrió y ambos equipos tuvieron sus opciones. Pavone tuvo la primera del Azul, pero no logró meterla; Eduardo Herrera respondió por Pumas, pero Corona estuvo atento.
Al 72’ Gerardo Flores conectó un testarazo que llevaba la firma de gol, pero entre Palacios y Verón evitaron la caída de los suyos. Cinco minutos después fue Pumas el que casi canta la anotación: en una seria de rebotes, el balón le pegó a Araujo y techó a Corona, pero se estrelló en el travesaño, todavía en el contrarremate Herrera la mandó a un lado.
Torrado salió expulsado por una plancha sobre Romagnoli. Pumas se hizo dueño, pero sin claridad; al final ambos se conformaron con el empate.
