Londres, Beirut • Siete personas murieron el martes bajo un intenso cañoneo en un distrito del centro de Siria un día después que el ejército envió refuerzos antes de un posible ataque de infantería.
No se aclaró de inmediato si el cañoneo al vecindario de Baba Amr en la ciudad de Homs era el preludio de una amplia ofensiva prevista para aplastar a los rebeldes en el área.
Los activistas dijeron que el fuerte cañoneo de los distritos de Baba Amr, Jaldiye y Karm el-Zeytoun duró más de dos horas.
El grupo Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Londres, que basa su información en activistas situados en los lugares de los hechos, dijo que había un niño entre los muertos en Baba Amr.
El servicio telefónico fue cortado en la ciudad, lo cual dificulta obtener los relatos de los residentes de Homs.
Por otro lado, fuerzas de la seguridad sirias abrieron fuego contra manifestantes que protestaban en las calles de la capital Damasco la noche de lunes a martes.
La acción de ejército dejó al menos cuatro heridos, los cuales fueron atendidos por la propia población, señaló el activista sirio Abu Abdallah a la versión electrónica de “The Guardian”.
Los manifestantes atacados expresaban su apoyo a los habitantes de la occidental ciudad de Homs, centro de las protestas contra el presidente Bashar al-Assad.
La intervención de las fuerzas del orden, apoyadas por milicias progubernamentales, se dio cuando cientos de manifestantes se encontraban reunidos en la plaza de Hajar al-Aswad.
