Ratzinger encaró los problemas: Eugenio Lira, portavoz de la CEM.
México • Joseph Ratzinger “quiso ser inquisidor, intelectual y Papa... y lo logró”, afirmó Fernando González, investigador de la UNAM y autor del libro Marcial Maciel, al destacar que Benedicto XVI implementó una política ambivalente.
Y explicó en algunos casos mantuvo “mano firme” contra los pederastas, pero solo apretó en algunos países como en Irlanda, en México no implementó la misma dureza y durante su visita el año pasado su vocero, Federico Lombardi, afirmó que no era encubridor de pederastas, pero no hizo ninguna referencia a las víctimas de abusos sexuales cometidos por el padre Marcial Maciel y los Legionarios de Cristo pese a tenerlos documentados.
En México, indicó “vino a proteger a la iglesia mexicana” entonces su actuar fue “si pero no tanto, pero siempre no, pero ataquemos a fondo”.
El investigador en religión, Jorge Traslosheros, destacó la importancia que el Papa le dio a la región latinoamericana, su presencia en Brasil durante la reunión del Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM) donde se inició el proyecto de evangelización de la región.
Y en este sentido, México ocupo un lugar especial al entregar su confianza al presidente del CELAM, el mexicano Carlos Aguiar Retes para coordinar los trabajos de la nueva evangelización.
Y en el pasado Sínodo dedicado a la nueva evangelización en Roma, el cardenal Francisco Robles fue uno de los coordinadores de los trabajos.
A su vez, el vocero de la Conferencia del Episcopado Mexicano, Eugenio Lira, obispo auxiliar de Puebla, afirmó que Benedicto XVI “no fue un pontífice encubridor de pederastas” por el contrario, siempre buscó que se hiciera justicia.
Y “dio la cara inmediatamente ante los problemas” y esto “le favoreció a su credibilidad”.
Por su parte Norberto Rivera Carrera, cardenal primado de México, afirmó que la renuncia del Papa “es una decisión muy valiente y llena de amor por la iglesia; al Papa le asiste el derecho de dimitir y estoy seguro que él reflexionó largamente esta decisión en la oración y en la intimidad”.
Y consideró que algo de lo más destacado en su pontificado fue el combate al relativismo. “El Papa nos ha hecho retomar con firmeza la fe y las verdades en las que siempre ha creído la iglesia, frente a un mundo que lo relativiza todo.
El Santo Padre nos ha enseñado que los cristianos tenemos verdades firmes y absolutas sobre las que están cimentadas nuestra vida y nuestra fe, y que sólo en la afirmación y la vivencia de éstas está la realidad del hombre, de su presente y de su futuro”.
Víctimas de pederastia
-Un comunicado de la organización Red de Sobrevivientes de los Abusados por Sacerdotes ( SNAP, por su sigla en inglés) afirmó que “Por más fatigado y débil que esté el Papa, aún tiene dos semanas para utilizar su poder para proteger a los más jóvenes”.
Benedicto XVI “habló de este drama más que su predecesor, pero eso no es una proeza (...). Cuando era necesario actuar, el pontífice hizo poco para identificar a los responsables, castigar a los autores y proteger a los niños”, agregó la organización y concluyó que este papado fue terriblemente decepcionante”.
Mientras tanto en Australia, las víctimas de abusos sexuales perpetrados en el seno de la Iglesia Católica, celebraron el anuncio de la renuncia del Pontifice y confiaron en que su sucesor ponga fin a estos delitos.
La SNAP Australia espera que el sucesor del Papa impulse un cambio radical para detener “estos horribles crímenes y sus encubrimientos” e instó la Iglesia Católica a que deje de esconder estos delitos detrás de la fachada de la inmunidad diplomática del Vaticano como estado soberano.
(AFP y EFE/Washington y Sídney)
