Jorge Tealleche, Eduardo Gorozpe, Valentina Wohlers y Nidia Rosa Molina
Ciudad de México • Lo que hace nuestro día a día más agradable son los pequeños detalles con que decoramos nuestro entorno. El 2012 fue muy importante para el mundo del arte, diseño, interiorismo y arquitectura. Este impacto se reflejó con el apoyo de los más destacados representantes de dichas áreas a favor de programas sociales y fundaciones, como la tradicional Subasta de Cajas Mágicas que organiza Patricia Segues. Otros ejemplos exitosos son Dejando Huellas de Fundación Tam, y Arte en Barricas de Casa Herradura, entre otros.
El más reciente y con el que se cierra el año es Una causa con diseño y corazón del laboratorio creativo Calle 20, una marca joven con cinco años en su haber y gran experiencia. En esta primera edición, entregaron a 20 artistas, entre arquitectos, interioristas y pintores, un mueble para ser intervenido y subastarlo a favor de la Fundación Rebeca de Alba.
Aquí presentamos a Eduardo Gorozpe, Jorge Tealleche, Nidia Rosa Molina y Valentina Wohlers, que vivieron esta experiencia y nos hablan de su arte-objeto, así como del diseño en México.
Nidia Rosa Molina
Cofundadora y directora comercial de Calle 20
¿Qué te hizo participar en el proyecto?
Pensamos en un plan para darnos a conocer y que a su vez tuviera un enfoque social, por eso lo llamamos Una causa con diseño y corazón.
Inspiración
Ángel Pérez Gómez diseñó una silla junto con el equipo de Calle 20. Es la primera subasta que hacemos y quisimos poner nuestra propia interpretación. Recrea un poco el concepto del cine, porque la silla original está inspirada en una silla de director. La tela que cubre el asiento y respaldo pretende reflejar el film de las películas y en la parte de atrás está dibujada una cámara del viejo Hollywood.
La pieza salió en 11 mil y cerró en 20 mil. ¿Fue un precio justo?
Creo que fue un precio alto, la silla quedó muy bien pagada, muy bueno para la fundación. El valor comercial de la silla es de 11 mil o 12 mil pesos. El objetivo era que la gente pagara más porque sabía que ayudaba a una causa.
¿Qué importancia tiene el diseño de interiores?
Me sorprendo cada vez más porque tenemos gente valiosa en México. Hacen falta espacios para que expongan su arte, para que den a conocer lo que son capaces de hacer.
¿Cómo te ves en 2013?
Me veo igual, echándole para adelante, creciendo en el negocio y a nivel personal; no creo que haya ningún cambio drástico.
¿Qué estudiaste?
Soy licenciada en Matemáticas. No tiene nada que ver con el diseño, pero por cosas del destino, hace como 12 años, trabajo en actividades relacionadas en muebles.
¿Diferencia o semejanza entre el diseño y el arte?
Diseñar es un arte. Toda la gente que diseña lleva dentro a un artista, porque crea de la nada. Los admiro por eso. Creo que son artistas y por eso logran transmitir lo que quieren.
¿Te han pedido diseñar algo extraño?
Una cama roja.
¿Qué importancia tiene el diseño de interiores?
En Calle 20 estamos buscando ofrecer productos de diseñadores mexicanos para el mercado residencial. Asimismo productos nacionales de calidad, fabricados en nuestro país y, sobre todo, con precios accesibles.
Valentina Wohlers
Diseñadora Industrial
¿Qué te hizo participar en el proyecto?
Cuando surge este proyecto con Calle 20, me invita Octavio Arista, de 360 Extrategia. Yo, encantada de la vida por el contenido social. Además de darme libertad creativa a partir de una pieza existente. Los diseñadores podemos, además de apoyar valores estéticos, apoyar a causas sociales.
Inspiración
Decidí hacer una cubierta para las sillas. Si tienes una cena, algún evento, entonces vistes tu silla. Desde la perspectiva comercial se invierte un poquito más de lana, pero creo que es importante desde el factor sorpresa. Después, con base en la Fundación de Rebeca de Alba, escogí abstracciones de formas geométricas que te remiten a algo divertido. Pensé en la actitud juguetona de niño.
La pieza salió en 8 mil y cerró en 14 mil pesos. ¿Fue un precio justo?
Sí, la fundación es la que gana. Una silla por 14 mil pesos, intervenida por un creativo… es tan relativo ¿Qué es un precio justo?, obvio que uno hubiera querido que saliera en más lana porque se va a la fundación ¿no?, pero también tienes que considerar los tiempos económicos que estamos viviendo.
¿Qué importancia tiene el diseño mexicano en el extranjero?
Creo que hay una muy buena propuesta de una nueva generación de diseñadores. Hoy, en un mundo global no se requiere un diseñador mexicano que ofrezca productos que parezcan italianos, se requiere el diseño nacional que resalte las características con las que asocian a los mexicanos: colores, materiales naturales, sentido del humor… México se ha puesto de moda y ahora la cuestión de mantenerlo. En Francia, Alemania y Estados Unidos, ya están volteando para nuestras raíces, nuestra cultura, que es riquísima.
¿Has participado en proyectos en el extranjero?
En los últimos 5 años he presentado mi trabajo en todas las ferias de mobiliario. En mayo, en la feria del mueble en Nueva York; en abril es la de Milán; en septiembre es el festival de diseño de Londres; en septiembre/octubre es la de París.
¿Diferencia o semejanza entre el diseño y el arte?
El diseño es funcional y el arte es para el alma. Esa línea se está borrando cada vez más, porque hay arte funcional o mobiliario con alto contenido de la narrativa, con metáfora. Entonces el diseño ya te toca otras emociones, otras fibras, pero sí es funcional. En inglés ya hay un término que es design-art, que es donde las dos corrientes se juntan y hacen una.
¿En qué momento acaba el arte y empieza el negocio?
Van juntas, porque si no vendo no como. Me encantaría estar solo en la creación, vendas o no vendas, por amor al arte. Pero, ¿si tienes que vivir de ello? Puedes ser sumamente creativo, pero si no tienes una visión empresarial te vas a quedar rodeado de cosas hermosas que nunca llegarán a un mercado final.
¿Estudiaste diseño?
Yo estudié Diseño Industrial en la Ibero con subsistema en Espacios de Interiores, después hice un posgrado en el ITAM de Busines Administration y después me fuí a hacer mi maestría a Londres en Mobiliario Contemporáneo y después hice otro diplomado en Busines Manachment. Un producto exitoso es el que llega al usuario final a tiempo y en el costo que se estableció en un principio.
¿Cómo quieres diseñar a México?
Un México sin tráfico, motivo por lo que no regreso a mi país. Radico en Londres. Un México más verde, con espacios públicos democratizados, que puedas ir a sentarte al parque y disfrutar de un día soleado con tu lap top. Un México con seguridad, un México sin corrupción.
Jorge Tealleche
Pintor
¿Qué te hizo participar en el proyecto?
De alguna manera, cuando la vida te da tanto, tienes la responsabilidad de dar de regreso. Es muy padre la oportunidad de poder participar en algo que sí tendrá resultados tangibles, como la fundación.
Inspiración
Plasmé una de mis piezas, pero al mismo tiempo respeté la estructura del sofá. Quise hablar de las cosas positivas que me interesaban y poder transmitir esa actitud.
La pieza salió en 15 mil y cerró en 18 mil. ¿Fue un precio justo?
En ese tipo de cosas es importante ubicar para qué son. Mi intervención en el mueble no es igual que un cuadro, y el motivo ya no tiene un valor de pesos necesariamente, era un “me gustaría que se venda en lo más posible para que la fundación pueda hacer algo con este dinero”. Siento que todas las piezas se fueron a un valor mucho más bajo del valor comercial.
¿Qué importancia tiene el diseño mexicano en el extranjero?
En nuestro país, si estás enfocado, chambeando y sabes lo que quieres, lo puedes lograr. No es fácil, pero aún me sorprende cuando la gente se escandaliza porque un producto nacional está en un estándar internacional, debemos dejar de sorprendernos por eso. Tenemos excelentes escuelas, hay excelente gente que estudia en el extranjero y regresa y aquí hace su carrera, tenemos la oportunidad de tener mano de obra no tan cara como en otros países, los recursos y la materia prima excepcionales. Siento que estamos creciendo cada vez más.
¿Qué estudiaste?
Diseño gráfico. Pero mi primera exposición fue a los 15 años , a partir de ahí me dediqué a perfeccionar mi técnica, ahora llevo más años siendo pintor que diseñador gráfico.
¿Diferencia o semejanza entre el diseño y el arte?
En una plática y debate de horas, podemos coincidir o no. Para simplificarlo, el diseño tiene una utilidad, gráfico, de modas, de muebles y en general; el arte no necesariamente tiene una utilidad, es algo que aprecias, observas, tienes un diálogo o una relación con esa pieza, pero no necesariamente tiene una utilidad.
¿En qué momento acaba el arte y empieza el negocio?
No están peleados. Al final, los que vivimos de esto, tenemos que pagar renta, no vivimos en una cueva donde estamos exentos de gastos. Siendo tu negocio debes poner reglas, que eso no influye al proceso creativo. Son como dos vidas, una al lado de otra, cada una tiene su ritmo y su tiempo y no se cruzan necesariamente, conviven y, simplemente, vas de una a otra.
¿Te han pedido diseñar algo extraño?
Me pidieron que diseñara un tatuaje y dije que no.
Eduardo Gorozpe
Arquitecto e integrante del grupo a-001 taller de arquitectura
¿Qué te hizo participar en el proyecto?
Poder llevar el diseño hasta una fundación, hasta convertirlo en dinero que ayudará a un niño con cáncer. No solo se vuelve imprescindible, también en una acción social.
Inspiración
El grupo a-001 intervino unas mesas en las que se mostró que dentro de un proceso de tanta muerte hay vida, porque estas personas, que logran vencer al cáncer, renacen. Lo importante para nosotros era reflejar todo esto en una mesa y que esa mesa se pueda tener dentro de la sala con este mensaje oculto. Muchas veces la vida es así. Lo que nos presenta el escenario, no lo que sucede tras bambalinas, pero, cuando entiendes ese tras bambalinas, lo que sucede en el escenario se vuelve todavía más fuerte.
La pieza salió en 10 mil y cerró en 15 mil pesos. ¿Fue un precio justo?
Sí, yo creo que sí. Me hubiera gustado que se fuera en el triple, porque esa mesa logra ayudar más con el triple de cantidad.
¿Te han pedido diseñar algo extraño?
Tenemos unos clientes que me pidieron un cuarto de pánico en su casa, donde se pudieran ocultar en caso de robo. Fue una cosa muy divertida, y al final quedó muy bien integrado. Eso fue bastante divertido.
¿Diferencia o semejanza entre el diseño y el arte?
Creo que no existe la diferencia, la diferencia se marca en el “¿por qué?” y en el “¿cómo?” haces cada una de tus intervenciones. Hay una frase de Borges que a mí me encanta: “El sabor de la manzana no radica en la manzana, sino en el contacto de la manzana con el paladar”. El arte no está en el objeto, sino en la comunicación que entabla el objeto con la persona.
¿En qué momento acaba el arte y empieza el negocio?
Yo creo que van juntos, equivocadamente tendemos a separarlos. La gente que nos dedicamos a diseñar tenemos que comer al igual que todo mundo, entonces de una u otra manera es utilizar algo que te gusta hacer y convertirlo en una forma de vida.
¿Qué importancia tiene el diseño de interiores?
La gente cree que no es necesario, pero cuando entra a un proceso de diseño de interiores o de arquitectura, se da cuenta de que era muy necesario, porque logró potencializar el espacio mucho más. Creo que equivocadamente vivimos inmersos en una cultura del “todólogo”, porque creemos que somos médicos y nos recetamos, que somos diseñadores gráficos y podemos hacer nuestro logo, que podemos hacer nuestra casa porque tenemos buen gusto. Es absurdo, los buenos gustos no hacen a los arquitectos o no hacen a los diseñadores, hay teorías de psicología del color, de materiales, de técnicas, de una serie de cosas que están detrás de ese arquitecto o diseñador.
¿Dónde estudiaste arquitectura?
En la Universidad Anáhuac del Norte y salí en el 2002.
¿Han participado en proyectos en el extranjero?
Hemos hecho proyectos para algunos países. Desde que abrimos a-001 taller de arquitectura, lo abrimos en México, siempre hemos estado de base en México.
¿Qué importancia tiene el diseño mexicano en el extranjero?
Muchísimo, pero sucede una cosa muy rara. El arquitecto y el diseñador mexicano es más reconocido en el extranjero que a nivel nacional.
Otros diseñadores nos hablan sobre su participación
Javier Sánchez, su pieza salió en 10 mil, cerró en 13 mil pesos. “Es una forma de regresar algo a la comunidad. Hay cosas necesarias y otras muy necesarias que es atender una enfermedad, es algo que no se puede pensar. El diseño y el arte realmente no lo son, pero sí podemos ayudar en convertirlo en ayuda para una primera necesidad. Me parece algo muy bonito como idea. Me inspiré en el rollo de cuando llegas a tu cuarto y avientas la ropa encima de lo que sea, los muebles acaban siendo como perchero. Es una silla en la que si te da un poco de frío ya tiene una cobija integrada”.
Lorena Vieyra, su pieza salió en 18 mil, cerró en 19 mil pesos. “Me parece una muy buena causa y un evento muy divertido. El sillón que elegí me parece una pieza muy lineal, como un lienzo y lo que hicimos fue imprimir una fotografía mía en un textil y con esto tapizamos el mueble, quisimos darle una sensación más orgánica”.
Andrea Bardasano, su pieza salió en 12 mil, cerró en 14 mil pesos. “Es muy interesante aportar un pedacito de creatividad en algo, al final va a ir a una buena causa. Escogí una banca que pudiera complementar cualquier espacio de una casa, busque hacer una pieza con mucha personalidad pero a al vez atemporal, para que pueda pasar de generación en generación y a la vez pueda contar historias”.
Adán Carábes, su pieza esta en venta en Calle 20. “Quise hacer un homenaje al diseño que no es banal y conceptualicé mi idea para que mi diseño pudiera servir a una noble causa. Desde que vi el escritorio supe que pondría una intención mucho más plástica. Puse un sagrado corazón, el sentimiento que quiero dar es que cuando el cáncer pasa por una persona, lejos de todo el mal que pueda hacer la enfermedad, termina dando un regalo que dignifica al humano, une a las familias y da amor donde no lo había”.
Tsimáni, su pieza esta en venta en Calle 20. “Nos encanta participar en eventos con los que se colabora en algo con la aportación que se pueda obtener. Fue un reto desarrollar esta cama, porque nuestros proyectos son pequeños, utilizamos el verde y azul para igualar el color del mar”.
Se vendieron 16 muebles con los que se recaudó $261,520.00 para la Fundación Rebeca de Alba. Los 4 restantes están en venta en las tiendas de Calle 20.
