Jalisco • El cierre de campaña en Jalisco no fue de Andrés Manuel López Obrador, sino de Enrique Alfaro, candidato a la gubernatura, para quien no existe la justa medianía que presume el candidato presidencial.
Entre tanta fastuosidad el tabasqueño se ve diferente. Observa a su alrededor y parece no reconocer la plaza, no es igual a las que llena en todo el país.
Es un acto político sin precedente para el abanderado presidencial. Llega a un templete lleno pero de vallas metálicas, donde minutos antes de su llegada, el vocalista del grupo Pelillos, se quita la camisa en el escenario.
Un edificio abandonado desde hace 20 años, el Guadalupe Victoria, es testigo de la excentricidad del cierre de campaña del ex alcalde de Tlajomulco, para el cual se contrató al popular grupo musical Intocable, que cobra más de un millón de pesos por presentación.
Antes del inicio del mitin, el apellido López Obrador no se pronuncia en la Plaza Juárez, solo el de Alfaro. El único color en las banderas que ondean en la Plaza Juárez de Guadalajara son naranjas. Ninguna del PRD, porque van divididos y el partido amarillo no aparece en el cierre de campaña de su candidato presidencial.
Las estrofas de Morena no se escuchan en la Plaza Juárez, solo el jingle de la campaña de Alfaro. “Jalisco qué te dice, dime que te dice, cambiando el rumbo, cambiando el presente, Alfaro, por una historia diferente”, a un ritmo pop.
La logística del acto de cierre de campaña en la perla tapatía no es coordinada por Nicolás Mollinedo, como ocurre en todos los actos de López Obrador y se nota por la cantidad de vallas metálicas, incluso en el templete. El jefe de logística del tabasqueño tiene que intervenir, visiblemente enojado, para quitarlas con sus propias manos.
En la periferia de la Plaza Juárez hay decenas de camiones que transportaron a la gente. Algunos otros vehículos ofrecían transportación gratuita “al evento del Alfaro”.
“Quien tiene Jalisco, tiene la República”, lanza Salvador Caro, candidato a alcalde de Guadalajara, quien presume que Jalisco se pintará de naranja y hará ganar también a López Obrador en un estado donde la pelea es con el PRI, mientras el PAN, gobernante está, según las encuestas locales, a punto de entregar la estafeta al tricolor y a Aristóteles Sandoval, un candidato hecho a imagen y semejanza de Enrique Peña Nieto.
Antes, en Nayarit, en un mitin abarrotado en la avenida México, el tabasqueño es recibido a ritmo de banda sinaloense. “Es Andrés Manuel López Obrador, todo quieren que sea el próximo presidente”, se escucha en el sonido local mientras el tabasqueño estrecha manos y abraza gente hasta llegar al templete.
En Tepic se arropa con su gente, en Jalisco no parece ser el protagonista en un acto donde el artista principal es Enrique Alfaro, rodeado de luces y cámaras con grúas que lo siguen en todos sus movimientos.
