Jóvenes nicaraguenses muestran su apoyo a Chávez durante el concierto
Managua • Miles de jóvenes sandinistas despidieron este jueves con un concierto de música "revolucionaria" y documentales proyectados en pantalla gigante al fallecido presidente venezolano Hugo Chávez, un fuerte aliado de Nicaragua en los últimos seis años.
"Sí, sí sí.. Chávez está aquí!", coreaba en medio de aplausos la multitud que se reunió en la plaza La Biblia, al norte de Managua, para honrar al líder de la Revolución Bolivariana que el martes murió víctima de un cáncer en Caracas.
"El pueblo unido, jamás será vencido!", acompañaban a gritos y con el puño en alto miles de jóvenes uniformados con camisetas alusivas al gobernante Frente Sandinista, cuando uno de los grupos interpretó la emblemática canción del asesinado cantautor chileno Víctor Jara.
Diversas bandas musicales pasaron la noche cantando con sus guitarras, flautas de viento y timbales músicas testimoniales del cantautor cubano Silvio Rodríguez, de la argentina Mercedes Sosa o de reconocidos cantautores nicaragüenses.
Al son de las primeras melodías, los presentes dejaron de lado la tristeza que abraza a las filas sandinistas desde la muerte del líder venezolano, para exclamar con alegría que "Nicaragua siempre tendrá en su corazón al comandante Hugo Chávez Frías".
"Queremos hacer este humilde homenaje" a Chávez, manifestó un anfitrión desde la tarima, donde una enorme pantalla proyectaba de tanto en tanto videos sobre la vida y visitas que Chávez hizo a Nicaragua para suscribir acuerdos de cooperación con el presidente y líder sandinista Daniel Ortega, su principal aliado en Centroamérica.
En otros, Chávez aparece relatando los momentos difíciles de su vida, como los dos años que pasó en la cárcel por dirigir en 1992 un golpe de Estado contra el fallecido expresidente Carlos Andrés Pérez, que gobernó Venezuela de 1989 a 1993.
La cárcel "yo no la recuerdo con dolor, la recuerdo más bien como un sitio donde Dios nos permitió -y a mí en lo personal- acerar el alma, fortalecer la conciencia, el espíritu, la ideología bolivariana", relató Chávez.
Al terminar el concierto, los jóvenes extendieron sus brazos hacia arriba para enviarle un abrazo simbólico a Chávez hasta el cielo, al tiempo que coreaban "Viviremos y venceremos" Chávez quedó "en el corazón del pueblo".
