Fueron atrapados cuatro adultos y seis cachorros.
Estado de México • A dos meses de las cinco muertes cometidas por una presunta jauría en Iztapalapa, la Procuraduría General de Justicia del Estado de México confirmó el fallecimiento de otra persona atacada por perros en Tlalnepantla, Estado de México.
“Presenta mordeduras de caninos que provocaron laceración de la yugular izquierda, sección de arteria safena derecha y sección de paquete básculo nervioso del muslo izquierdo, entre otras, las cuales representan un conjunto de lesiones que se clasifican como mortales”, se lee en el comunicado de la procuraduría mexiquense.
Los peritajes señalan que la víctima es Luis Quiñones Reséndiz, de 61 años, cuyo cadáver fue encontrado en unos campos de futbol en los Reyes Iztacala.
“Los primeros reportes indican que la persona ingresó alcoholizada a los campos conocidos como El Hoyo y confirman que el hombre murió por mordeduras de animal”, señaló Pablo Basáñez, presidente municipal de Tlalnepantla.
Tras confirmar la causa de la muerte, autoridades de municipales realizaron un operativo para capturar a los perros callejeros que viven en la zona.
En punto de las 10:00 horas, un grupo de bomberos, elementos de la unidad antirrábica y doctores del Instituto de Salud del Estado de México recorrieron la zona y capturó a 10 perros, cuatro adultos y seis cachorros.
“Los animales no son agresivos y su apariencia es más de perros domésticos que de pelea y no hemos observado ninguna actitud sospechosa”, dijo Sotero Galán Ortiz, director del Instituto de Salud de Tlalnepantla.
Amigos de la víctima y vecinos en la colonia Los Reyes Iztacala aseguraron que es el primer ataque de perros que registran en la zona, y le pidieron a las autoridades estatales que actúen pronto para que el número de asesinatos de este tipo no incremente, como ocurrió en Iztapalapa.
“Vivo aquí desde 1982 y nadie había muerto por un ataque de perros, no te voy a mentir, aquí los vienen acribillar pero por otras situaciones, nunca hemos visto a los dichosos perros asesinos”, aseguró Rosalino Salas Hernández, encargado de cuidar los campos de futbol.
