El mandatario interino caminó junto al féretro hasta la capilla ardiente, abierta a la población.
Caracas • Nicolás Maduro firmó ayer su primer decreto como presidente encargado de la República de Venezuela, el de duelo nacional por siete días con motivo del fallecimiento del mandatario Hugo Chávez.
El decreto, que lleva la firma de Maduro y fue publicado en la Gaceta Oficial, establece que la bandera nacional permanecerá enarbolada a media asta en todos los edificios públicos y privados, civiles y militares, hasta el próximo 11 de marzo.
Durante los siguientes siete días, además, quedan prohibidas las festividades y celebraciones en señal de luto por el fallecimiento de Chávez, quien gobernaba Venezuela desde 1999 y en octubre pasado había ganado la reelección con 55 por ciento de los votos por otros seis años.
En la publicación también se exhorta a los venezolanos a participar en las exequias del mandatario, quien falleció el martes en el Hospital Militar de Caracas tras luchar desde junio de 2011 contra un cáncer pélvico.
En tanto, el chavismo cerró filas con Nicolás Maduro y confirmó que será su representante en las elecciones que se convocarán en los próximos 30 días.
Así quedaría en la posición privilegiada que Hugo Chávez disfrutó en sus últimas competencias electorales: la de candidato-presidente, con todos los recursos del Estado a su disposición.
El féretro semiabierto con los restos de Hugo Chávez sobre el cual se colocó la bandera venezolana, fue trasladado ayer por la mañana desde el Hospital Militar a la Academia Militar en una caravana, saludada a su paso por millares de personas.
Sucesivas guardias de honor rindieron homenaje al fallecido presidente y una prolongada ovación arrancó la presencia de sus cuatro hijos, Rosa Virginia, María Gabriela, Hugo y Rosinés, así como la que formaron los hermanos del mandatario y su madre Elena Frías, deshecha en lágrimas.
Maduro, así como el líder del Legislativo, Diosdado Cabello, también observaron un momento de silencio ante el féretro, al igual que el alto mando militar.
La televisión oficial mostró imágenes del féretro descubierto, pero sin difundir directamente en pantalla el rostro del mandatario, fallecido a los 58 años.
El lugar fue elegido para las exequias porque Chávez la consideraba su segundo hogar y cuna de su vocación política, que en 1992 le llevó a una fracasada intentona golpista y siete años después a la presidencia de Venezuela.
Sus restos habían sido trasladados desde el hospital militar, donde murió, y fueron acompañados por una gigantesca marcha roja, la última del carismático líder venezolano, que en sus catorce años de poder enfervorizó a los pobres de su país.
Durante el cortejo, el himno de Venezuela sonó con la voz grabada de Chávez y fue entonado con emoción por todos los presentes, al unísono. Un caballo blanco sin jinete, símbolo de la ausencia del presidente, tomó parte de la caravana, al igual que un militar uniformado de gala portaba entre sus manos una espada.
Vestido con una chaqueta deportiva con los colores venezolanos, Maduro, también ex canciller, caminó delante del automóvil junto al presidente de Bolivia, Evo Morales, ministros y otras personalidades. Ningún alto responsable del chavismo, hizo declaraciones.
En otros puntos de la capital, como en el opositor barrio de Chacao, algunos destacaron cómo el mandatario contribuyó a partir a la sociedad en dos, con su discurso polarizador, agresivo con sus adversarios. “Odio y división fue lo único que él sembró”, dijo José Mendoza, programador informático de 28 años. “Lo que hizo Chávez no tiene palabra: arruinó Venezuela”, afirmó Giuseppe Leone, italovenezolano de 78 años.
Chávez, un presidente siempre omnipresente, murió sin poder despedirse de los venezolanos, desde su viaje a Cuba el 10 de diciembre para su cuarta operación, cuando se despidió con un mensaje y la mano alzada: “¡Hasta la victoria siempre”!
Claves
Como el Che
La diputada cubana Mariela Castro, hija del presidente Raúl Castro, comparó el fallecimiento de Chávez con la del guerrillero argentino-cubano Ernesto Che Guevara.
“Chávez realmente es un gran ejemplo para las nuevas generaciones. Yo lo relaciono con el profundo dolor que sintió el pueblo de Cuba con la desaparición física de Ernesto Che Guevara”, señaló Castro al canal interestatal Telesur.
“Yo era una niña, pero siempre, siempre lo estamos viviendo como una pérdida presente, pero también como una inspiración para el futuro”, consideró la legisladora cubana.
