Para su más reciente demostración antipeñista en la Ciudad de México, el movimiento #Yosoy132 acordó realizarla en miércoles de Tercer Grado y, para concentrar a sus simpatizantes, escogió un lugar “emblemático de la corrupción”: la plaza donde se levanta la conmemorativa y muy criticada Estela de Luz.
Desde allí, dos o tres mil, de los quizá 15 mil que inicialmente atestaron el sitio, marcharon hacia las instalaciones de Televisa Chapultepec (adonde acudiría Enrique Peña Nieto).
Si bien el conjunto arquitectónico arrastra la mala fama de haber costado más de lo que se estimó al principio, y de que fue inaugurado más de un año después del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución, lo menos que puede admitirse es que se reveló como un magnífico foro acazuelado ideal para citas multitudinarias, mucho mejor que la llana explanada del Museo Nacional de Antropología, que se volvió habitual de reuniones masivas desde las históricas de 1968.
Hasta quienes abominaban el moderno conjunto arquitectónico terminarán aceptándolo.
