Y lo que tenía que pasar, pasó. Se transmitió el primer debate entre candidatos a la Presidencia de la República y cambió el tono de las campañas.
Lo que usted y yo ahora estamos padeciendo en los medios tradicionales y no tradicionales es más agresivo, enfermo, pasional. Por eso tenemos que comentar los nuevos spots de cada uno de los participantes.
Prepárese porque, si lo que usted quería era obtener armas para votar, yo creo que está pasando todo lo contrario.
Los partidos nos están confundiendo, y si vamos a salir a depositar nuestro voto, ya no será por las propuestas, será para bloquear o para apoyar a determinado candidato o candidata. ¿A poco no?
Programación: Antes de comenzar con cada uno de los protagonistas, tenemos que hablar de lo que está pasando a nivel programación, porque no es lo mismo ver cada anuncio por separado que mirarlos como muchas personas los vemos: en avalancha, a cada rato, como una maldición.
Antes había algo más o menos parecido a la variedad. Ahora vemos un spot de Peña Nieto con la corbata roja. Luego, otro de él mismo, pero con la corbata verde. Y cuando acaba, uno de Vázquez Mota hablando de Peña Nieto. ¿Cómo se llamó la obra?
No, y con los de López Obrador estamos peor porque acaba uno por el PRD e inmediatamente después arranca el mismo anuncio, pero firmado por el PT. ¡Auxilio! ¡Nos vamos a volver locos! Entre la saturación y el rechazo solo hay un paso.
Peña Nieto: Los nuevos spots de Peña Nieto ya no lo muestran de gira artística. Ahora, el señor está trabajando, ¿pero qué cree?, de malas.
Su cara se ve molesta y aunque se ha estado involucrando con asuntos concretos como la educación, hay un problema que no se ha corregido: el efecto telenovela.
Don Enrique sigue sin pedirnos nuestro voto, él da por hecho que va a ganar y que nos va a arreglar la vida así, en automático, como el príncipe azul de los cuentos de hadas.
Esto, independientemente de que representa una agresión para la inteligencia del electorado, sigue reflejando una soberbia bastante delicada. ¿O me equivoco?
Vázquez Mota: La señora tuvo un momento de luminosidad en su campaña, cuando cambió sus primeros spots por algo más vivo, pero como que pasó el debate y sus asesores se volvieron locos.
Ahora su campaña, en lugar de estar construyendo, está destruyendo. ¿A quién? Se supone que a Peña Nieto, pero es a ella misma.
¿Por qué? Porque, por un lado, son mensajes que nos remiten a la campaña “es un peligro para México” y, por el otro, la pintan como una mujer siniestra capaz de manipular videos.
Y entre que se suponía que esto iba a estar prohibido y entre que una persona así no puede ser de confianza, qué manera de meterse el pie ella sola.
López Obrador: Le tengo dos noticias, una buena y otra mala. La buena, que don Andrés Manuel se volvió a convertir en don Andrés Manuel: candidato de las multitudes.
La mala es que se trata de imágenes como de 2006, de que en 2006 el señor perdió, de que ningún nuevo elector se va a abonar con algo que lo remita o a un fracaso o a un enfrentamiento.
Y que sus otros spots, los que apelan al mercado de los jóvenes de 2012, son una desgracia.
No son mensajes de campaña electoral, son como anuncios de toallas íntimas con chavitos cursis que juegan con aviones de papel (recurso choteado) en lugar de dar razones. Qué horrible, ¿no?
Gabriel Quadri: Lo perdimos, a Gabriel Quadri ya lo perdimos. Me da la impresión de que alguien le dijo: ganaste el debate y el señor no solo se lo creyó, se le subió.
Don Gabriel, de haber sido el chico buena onda que se iba a comer sopes, ahora es Gandhi, ahora es Martin Luther King, ahora es Zapata. ¿Así o más creído?
Esto es una locura, una falta de respeto para la historia, tirar el dinero de las campañas nomás por tirarlo.
Y por si todo esto no fuera suficiente como para rechazar a Quadri, hay una lectura muy ruda atrás de esto porque varios de esos personajes ya estaban identificados con otro tipo de cuestiones. ¡Basta!
Conclusiones: Qué mala onda que nuestros candidatos, en lugar de aprovechar la oportunidad histórica de comunicarse con nosotros a través de las campañas, se estén o peleando entre ellos, o burlando de nuestra inteligencia.
Deberían ser más creativos, más humildes y, en lugar de trabajar para ellos mismos, trabajar para nosotros.
Si ahora, que son candidatos, en lugar de trabajar para nosotros solo trabajan para ellos mismos, imagínese lo que va a pasar cuando lleguen al poder. Imagínese.
