La importante ampliación de la aduana del aeropuerto, estará lista en unos días más. Quizá lo trascendental de la obra y sus amplios alcances no logre ser difundido ampliamente, porque quedará entrampada entre los periodos veda y la tregua electoral.
Los informes señalan que tan sólo en espacio, la aduana crecerá más de 300 por ciento, pero además está siendo equipada con instrumentos de alta tecnología. Tendrá cámaras de frío para alimentos y muchas áreas especiales para las labores del recinto fiscal y se capacita a más personal, para responderá a las necesidades del crecimiento del comercio exterior para los próximos 15 años.
Al entrar en operación, la ampliación de la aduana, terminarán los increíbles fenómenos que se presentan, que para exportar de Jalisco blueberrys, champigñones y hortalizas frescas, tenían que enviarse al aeropuerto de Cancún, para de ahí transportarlas en avión a Europa o bien al este de Estados Unidos, porque en el recinto del aeropuerto de Guadalajara se carecía de la infraestructura para hacerlo. También sucedía con otras mercancías que se enviaban al aeropuerto del D.F. o bien se recibían importaciones en esas terminales y luego se reenviaban a Guadalajara.
La ampliación tenía que ser terminada en diciembre en el plan original, pero hubo retrasos por reclamos de las tierras donde creció la aduana por parte de ejidatarios de El Zapote, que insistían que eran de su propiedad. Las nuevas instalaciones estarán listas los primeros días de abril, donde las autoridades federales y estatales no podrán hacer fiesta porque estarán en pleno las campañas electorales y se podrá confundir con un acto político.
La inversión de 120 millones de pesos de Federación, Gobierno del Estado y la empresa WTC Confianza, marcará el camino para que Guadalajara se convierta en un polo de comercio internacional, porque tendrá la suficiente infraestructura para el crecimiento de exportaciones e importaciones.
Don Julio
Sin duda, don Julio González Estrada es un ícono de la industria tequileña del país. Impulsor de la actual fortaleza del sector. El presidente Calderón tuvo un frío encuentro con don Julio, producto de la mala información que le transmitieron al mandatario.
Hace dos años, durante la inauguración simbólica del edificio del Consejo Regulador del Tequila (CRT), fue invitado el tequilero de Atotonilco. Desde la llegada al CRT enfrentó problemas, ya que lo hizo en silla de ruedas, por disposición médica. Los guardias presidenciales no permitían su ingreso, con pretextos de que ponía en riesgo la seguridad del lugar. Sin embargo, pudo llegar a la terraza donde se realizaría la comida. Esperó al mandatario y cuando fue presentando por el sonido e invitado a la mesa de honor, el presidente lo recibió con un leve movimiento de cabeza, ya que le habían dicho a Calderón que don Julio era un fuerte opositor priista. Aún si así fuera, primero era un esforzado tequilero mexicano.
