El 21 de marzo es una fecha muy importante para los mexicanos, porque celebramos el natalicio de Benito Juárez, ocurrido en 1806, en San Pablo Guelatao, en el Estado de Oaxaca; y con lo que festejamos también a la Reforma, que junto con la Independencia y la Revolución, son los tres grandes movimientos sociales y políticos, que han transformado realmente a México; pues a diferencia del 16 de septiembre y el 20 de noviembre, la Reforma, no tiene una fecha fija; pues en ella está comprendida la Constitución de 1857, La Guerra de Tres Años, las Leyes de Reforma, la Intervención Francesa y el Triunfo de la República.
Pero también el 21 de marzo es muy importante porque inicia la primavera, que es la estación del año en que no solamente florecen las plantas y los árboles, sino también el ánimo y el espíritu de los seres racionales; sin hacer a un lado a la naturaleza toda, con sus ríos, bosques, montañas, selvas, etc., y a todas las especies vivientes, como las aves que tienen en la primavera su tiempo de acercamiento y apareamiento; lo que constituye una oportunidad para que la especie humana sea más alegre y feliz; después del enfriamiento del invierno.
Pero este 21 de marzo, como una ironía del destino, la Suprema Corte de Justicia de la Nación, dictará sentencia en el caso de la francesa Florence Marie Louise Cassez Crepin, de 37 años de edad, sentenciada a 96 años de prisión, y que fueron reducidos a 60, de los que ya ha compurgado más de 6 años, por haber sido hallada plenamente responsable penal en su participación en el delito de secuestro, juntamente con su amante Israel Vallarta, y otros más integrantes de la banda de secuestradores ”Los Zodiaco”; cometido en un rancho cercano a la ciudad de México; y a quien el gobierno Francés, de Nicolás Sarkozy, ha estado defendiendo para que sea liberada, desde el primer día de su detención, el 8 de diciembre de 2005; lo que nos recuerda que otro gobierno, el de Napoleón III, pero al fin y al cabo también Francés, intervino militarmente en México, y al que las fuerzas armadas mandadas por Benito Juárez, y encabezadas por Ignacio Zaragoza, derrotó en Puebla el 5 de mayo de 1862 .
Pero ahora la intervención de ese gobierno en México, no ha sido militar, sino con la presión por todos los medios al alcance del gobierno Francés, como la que ejerció Zarkozy, hace unos pocos meses, que ordenó cancelar la semana cultural de México en Francia, y muchas otras formas de intervención para lograr primero que nuestro país permitiera a Florence Cassez, acabar de purgar su condena de prisión en una cárcel de Francia, o en su defecto, para que fuera liberada aquí mismo en México; lo que puede suceder este 21 de marzo.
Pues el proyecto de sentencia del Ministro Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, es en el sentido de otorgar la inmediata libertad a la francesa, no porque sea inocente del delito de secuestro que se le imputó, sino porque su aprehensión y detención llevadas a cabo por órdenes de Genaro García Luna, entonces Director de la Agencia Federal de Investigación AFI, y actual titular de la Secretaría de Seguridad Pública Federal SSPF, estuvieron plagadas de violaciones al debido proceso, y otros derechos humanos, como el no haber sido aprehendida en flagrancia, es decir, en el mismo lugar en el que se encontraban los secuestrados, sino en una carretera cercana a él; no haber comunicado inmediatamente al Consulado Francés en México, la detención de su connacional, y no haberla puesto luego luego a disposición del Ministerio Público.
Para que este proyecto de libertad absoluta se convierta en sentencia se requiere el voto de cuando menos otros dos ministros, del total de los cinco que integran la Primera Sala o sala penal de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; quienes pondrán a prueba uno de los grandes dilemas de la ciencia jurídica: derecho o justicia; consistente en que la justicia es el fin que se persigue por medio del derecho –lo que no ocurre frecuentemente-; y en el caso Cassez, gran parte del mundo queremos justicia; pero otra parte quiere justicia con derecho, es decir, pues si bien es cierto que la francesa es responsable del secuestro, y por tanto no debe ser liberada, también es verdad que se le violaron garantías individuales tan importantes como el debido proceso y el respeto irrestricto a sus derechos humanos, en su aprehensión y detención, y que en consecuencia, debe ser liberada de inmediato.
Un término medio entre esas dos posibilidades, sería el que se concediera el amparo para efectos de la reposición del procedimiento viciado de origen, para que se siga otro en el que desde la averiguación previa penal se observen las formalidades esenciales de todo proceso o juicio en México; e inmediatamente el Ministerio Público Federal, antes de que agarre el avión a Francia, pidiera el arraigo judicial de Cassez, y se hicieran las cosas como deben ser.
Esa solución salomónica puede dejar satisfechos tanto a las víctimas del secuestro como a la francesa victimaria.
