El terreno tuvo un costo de más de 6 mil millones de pesos.
En la obra del Centro de Convenciones Internacional de Los Cabos, 900 trabajadores, distribuidos en tres turnos, laboran a marchas forzadas durante las 24 horas del día para tener, por lo menos, un salón listo para albergar las reuniones del G20, que reúne a los mandatarios de los países más desarrollados.
Pero el esfuerzo no garantiza terminar a tiempo. El gobierno de Baja California Sur, responsable de su construcción, tiene un plan B en caso de que no logren tener una sede “digna” del acto internacional.
“No estamos haciendo algo que vaya a resultar con una mala imagen para el país, si está habilitada cierta parte de la infraestructura del centro de convenciones para albergar alguna de las reuniones, estamos dando la seguridad que será un espacio digno para recibir a los 20 dignatarios de las 20 economías más grandes del mundo.
“Entonces se va a trabajar en ese ámbito, en tener alguno de los salones, quizá el salón principal apto para poder recibir alguno de los actos. Una junta o algunas juntas, pero bajo la premisa de que debe de ser muy digno el lugar para poder albergar alguna de estas reuniones”, aseguró Rubén Reachi, secretario de Turismo de Baja California Sur.
En entrevista con MILENIO, el vocero de gobierno estatal en el tema del G20 informó que la opción B que ofrece como alternativa el estado al gobierno federal es una baraja de seis hoteles que
tienen centros de convenciones.
“Hay varios hoteles con la capacidad de mil 100 personas. Ya lo vería la Secretaría de Relaciones Exteriores, porque no quiero decir que hay un plan para llevarlo acabo en determinado hotel, o determinada capacidad, es un tema de Relaciones Exteriores”, dijo Reachi.
El proyecto contempla un centro de convenciones con capacidad para tres mil personas. Contará con seis salones de conferencia y tres de exhibiciones, un estacionamiento interior y exterior, muros acústicos y móviles, jardinera en la fachada, zona de descarga, de servicio, una cafetería y una terraza mirador.
El edificio está presupuestado en 900 millones de pesos y el contrato estipula que será entregado hasta el 15 de septiembre.
Pero para el G20, el proyecto contempla la entrega de un salón con todos los servicios. Para junio quedaría por construirse una cafetería, instalación de equipo de cocina, la zona de descarga y accesorios diversos del edificio.
“Sabemos que el día 15 de septiembre es la entrega, sin embargo, esperamos que con la reunión del G20, empecemos con el pie derecho la operación del Centro de Convenciones”, señaló el funcionario estatal.
El origen del retraso
Pese a que a finales de 2010 se dio a conocer que México sería la sede del G20, fue en junio del año pasado cuando el gobierno del presidente Felipe Calderón definió a Los Cabos como los anfitriones.
Para la construcción del centro de convenciones, el 2 de septiembre de 2011 se lanzó la preconvocatoria, que se publicó en Compranet, y el 3 de octubre de ese mismo año se hizo la convocatoria abierta para la licitación.
Hubo cinco propuestas, pero por motivos de altos costos y viabilidad de los proyectos presentados se declaró desierta. Ante la urgencia de la obra, el gobierno de Baja California la asignó a la empresa ICA e inició trabajos el pasado 15 de noviembre.
“Se abre la oportunidad el año pasado que Los Cabos cuenten con un centro de convenciones. desgraciadamente en el proceso de no tener en la primera instancia un ganador en la licitación, pues nos llevo más tiempo para tener una empresa que llevara acabo los trabajos, sin embargo, en respeto a la normatividad, se decidió llevar los tiempos a lo que marca la ley, que no nos ganara el impulso por comenzar lo más pronto posible”, explicó Reachi.
Marchas forzadas
Ante la premura, no hubo tiempo de escoger el mejor lugar y se optó por un terreno de seis hectáreas, propiedad del municipio Los Cabos, donde se tenía previsto realizar el nuevo Palacio Municipal. Está ubicado en la periferia de San José, a tres kilómetros de la costa.
“Un terreno que tiene un valor de más de 6 mil millones de pesos, por la vista que se tiene y el lugar donde está, y también comprometimos todos los trámites ante las instituciones, ante las autoridades municipales, hacerlos de forma rápida, hemos cumplido con eso”, dijo José Antonio Agúndez, alcalde de Los Cabos.
El municipio también prestó un predio aledaño, de la misma magnitud, que se utiliza para construir columnas, través, muros y techos, para después, a manera de juego Lego, ensamblar la estructura del edificio.
La empresa ICA contrató a un promedio de 900 trabajadores que distribuyen en tres turnos, sin embargo, llegan a trabajar hasta 12 horas diarias. “Nunca nos habían hecho trabajar a este ritmo, es algo inédito en la construcción”, comentó uno de los ingenieros de la obra durante un recorrido realizado por MILENIO.
Después de tres meses de trabajo, la obra reporta un avance de 35 por ciento. Se observa ya el esqueleto del edifico. De acuerdo con el proyecto, el armado de la estructura debe terminarse a principios de marzo y restarían tres meses para colocar los recubrimientos y las instalaciones necesarias.
“Entonces creemos que vamos en tiempo como para poder tener parte del centro de convenciones para mediados de junio, con una operación razonable, para poder de una manera muy digna recibir precisamente algún acto ligado al G-20”, estimó Reachi.
José Luis Martínez
