Ante la abrogación del impuesto federal sobre tenencia o uso de vehículos a partir del 2012, los estados tenían la posibilidad de crear un impuesto estatal sobre tenencia o uso de vehículos, pero la mayoría optó por diferentes soluciones en lugar de sustituir el impuesto federal con un impuesto local.
Con ello abandonaron la idea de crear un esquema recaudatorio local que coadyuvara a los estados a iniciar su independencia financiera.
“Lo anterior refleja una falta de compromiso por mantener su esfuerzo recaudatorio lo que, claramente, va en detrimento de su flexibilidad financiera”, establece Rodolfo Torres, analista de Moody’s.
La calificadora advierte que la ausencia del ingreso por tenencia, los resultados financieros podrían deteriorarse aún más.
“Los estados que decidieron no sustituir el impuesto renunciaron a un instrumento que les permitiría reaccionar ante choques financieros.
El analista señaló que pese a la desaparición de la tenencia federal, el 20% de los estados calificados por Moody’s optó por mantener la transferencia de los mismos montos a los municipios.
Claramente, esto ejerce presiones adicionales de gasto corriente para los estados.
Torres, menciona que la decisión de no sustituir o disminuir el peso de la recaudación de la tenencia ante la opción de establecer un impuesto local, representa una falta de compromiso con el fortalecimiento de las finanzas estatales.
Para Moody’s las medidas compensatorias vía ingresos adicionales, son suficientes.
Claves
Dejan ir de largo
• Analistas de la agencia calificadora consideran que las autoridades dejaron pasar la oportunidad de impulsar un esquema recaudatorio propio.
• Si bien esto no será motivo de una baja de calificación, si lo será el conjunto de factores que detonen una menor recaudación.
• Por ello, Moody’s monitoreará la evolución de estas medidas y valorará su impacto.
Monterrey • Esther Herrera
