Para muchas personas, una sola cosa ocupa la mente.
Una obsesión se apodera de su mente al grado de saturarla, siempre, día y noche, con escenas de contenido sexual. Pero como las fantasías no bastan, entonces se masturba hasta 15 veces al día, en privado o en público, causándose terribles lesiones en los genitales.
Pero como la excitación no cede, la persona llega a sostener en un solo día múltiples relaciones sexuales con una o con varias personas; a veces llega al extremo de buscar niños, cadáveres, animales, todo lo que les provoque sumo dolor.
“Un monstruo dentro de mí me devora. No pueden imaginarse lo que ha sido mi vida, pasar ocho horas seguidas masturbándome”, refiere Antonio, quien padece el trastorno psiquiátrico conocido como conducta sexual compulsiva.
El sexólogo Augusto César Velasco Téllez dijo que en México seis por ciento de la población, es decir, unos seis millones de personas, padecen de conducta sexual compulsiva, la incapacidad de una persona para controlar sus propios deseos sexuales.
“El seis por ciento de la población es muchísima gente; estamos hablando que supera cinco veces a padecimientos como la esquizofrenia”, refirió el experto.
La enfermedad afecta sobre todo a los hombres, dijo Velasco Téllez. Por cada varón hay una mujer, y en 90 por ciento de los casos hay parafilias, es decir, excitación por comportamientos como sadismo, masoquismo, exhibicionismo, voyeurismo, zoofilia, coprofilia, necrofilia, fetichismo y frotismo, por citar algunas.
“Un enfermo de esta naturaleza atesora material erótico que puede ser desde calzones femeninos hasta películas pornográficas, y nunca es suficiente, por eso siempre tiene problemas de dinero”, aseveró el especialista.
Aún no hay estudios sistemáticos sobre este problema en México porque las personas no piden ayuda. Sin embargo, se sabe que la conducta sexual compulsiva se hace acompañar, en 80 por ciento de los casos, del consumo de drogas y alcohol.
“Hay planteamientos científicos que establecen que la conducta sexual compulsiva se debe a la estructuración anómala del cerebro en las primeras nueve semanas de embarazo. También afecta a quienes tuvieron un accidente y daño en el lóbulo frontal, que afecta a personas con esclerosis múltiple y epilepsia, a esquizofrénico, con Alzheimer, con retraso mental y Parkinson”.
Al menos tres de cada diez hombres y mujeres con conducta sexual compulsiva sufrieron en la infancia abuso sexual y físico. “Muchos debutaron a la vida sexual desde la violencia y no desde el amor, debutaron desde el miedo; por eso estructuran su vida a partir de la violencia y del miedo, de ver al otro como cosas”.
Estas personas tienen una gran dificultad para amar, y prefieren buscar cibersexo en la red en lugar de tener un contacto amoroso con su propia pareja, la cual muchas veces termina por hacerse a un lado. “La relación con la pareja es muy violenta, porque el enfermo es muy posesivo y celoso”, aclaró.
El padecimiento, manifestó Velasco Téllez, también se caracteriza por la búsqueda constante de parejas sexuales, las cuales desaparecen su ansiedad con el orgasmo. Pero este dura muy poco tiempo, por ello continúan con el ciclo de la búsqueda, de la conquista, porque ni dos ni diez veces bastan.
“Estos hombres se concentran en la conquista de manera obsesiva y lo único que les importa es acostarse con ella. No importa que ella no quiera, siempre la rodean y acosan. Por lo regular los enfermos son extraordinarios para el ligue y para seducir, y es que esa mujer adquiere ante sus ojos grados fantasiosos de cualidades.
“Hay que dejar en claro que esa mujer como persona no existe, no importa; es una cosa, un objeto que ellos usan para su satisfacción. Una vez que logran la relación sexual se largan sin una consideración”.
La enfermedad es muy peligrosa y grave, ya que quienes la padecen, por lo regular, son contagiados con enfermedades venéreas como el VIH/sida, y enfrentan problemas legales que terminan en la cárcel.
“Como ocurre con muchos problemas de la sexualidad, normalmente los pacientes no acuden a consulta para tratar su problema, y cuando lo hacen es presionados por terceros”, apuntó.
Claves
Aclaraciones
• La psicóloga Isabel Boschi apunta que no se puede considerar conducta compulsiva “una intensa dedicación a la actividad sexual vivida sin ansiedad y con placer”.
• Tampoco constituye conducta compulsiva un incremento en las relaciones sexuales o masturbatorias en la adolescencia, la luna de miel, viviendo a solas o en una relación de pareja.
• Las llamadas conductas sexuales problemáticas son aquellas que el individuo no acepta por su formación religiosa o por una norma social que se opone a su ejecución.
México•Blanca Valadez
