Ninguna victoria para Nueva Alianza en 10 años

La actual dirigencia turquesa, a cargo de Luis Castro, busca dejar atrás la dinastía que dejó Elba Esther, al proponer candidatos con perfiles docentes y cercanos al magisterio.
Karime Sevilla es la candidata de Nueva Alianza a la gubernatura de Guerrero.
Karime Sevilla es la candidata de Nueva Alianza a la gubernatura de Guerrero. (Javier Trujillo)

Después de la orfandad en la que quedó el Partido Nueva Alianza (Panal), tras el encarcelamiento de su fundadora, ex priista y lideresa magisterial, Elba Esther Gordillo, el instituto político está cooptado por grupos de maestros cercanos al presidente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Juan Díaz, sin la presencia política de familiares de la ex dirigente.

Luego de ser expulsada del PRI, después de más de 30 años de militancia, el 1 de agosto de 2005 Gordillo obtuvo el registro del Panal ante el entonces Instituto Federal Electoral (IFE).

A casi 10 años de su nacimiento y con la participación en dos elecciones presidenciales, en 2006 con Roberto Campa como candidato y quien obtuvo 400 mil votos (0.96 por ciento), y en 2012 con Gabriel Quadri, quien logró un millón 150 mil 662 sufragios (2.29 por ciento) .

Actualmente el partido cuenta con 10 lugares en la Cámara de Diputados y uno en el Senado, todos plurinominales.

Previo a las elecciones del 7 de junio, las candidaturas están ocupadas por gente cercana al dirigente del SNTE, mientras la familia Gordillo se aleja de la dirigencia.

En esta década de existencia, según cifras del Instituto Nacional Electoral (INE), el partido ha recibido mil 894 millones 961 mil 120 pesos de prerrogativas, entre gastos de campaña y el pago de las actividades ordinarias permanentes, a pesar de que a la fecha el partido turquesa aún no ha ganado una gubernatura y los legisladores que tiene son por representación proporcional.

En el próximo proceso electoral, los candidatos a diputaciones plurinominales a escala federal están marcados por su cercanía con la dirigencia magisterial, todos con carrera docente.

Bajo el liderazgo de Luis Castro desde 2011, quien fue secretario particular de Gordillo y formó parte del grupo de asesores que impulsaron la reforma estatutaria dentro del SNTE de 1989 a 1991, los candidatos por representación proporcional nada tienen que ver con la dinastía Gordillo.

Entre los nombres se encuentran Alfredo Valles (ex secretario de la sección 12 del SNTE-Durango y actual secretario general del Comité de Dirección Nacional de Nueva Alianza), Soralla Bañuelos (coordinadora del Colegiado Nacional de Asuntos Jurídicos del SNTE) y Jesús Rafael Méndez (ex secretario general de la sección 30 del SNTE-Tamaulipas y quien recientemente pidió licencia para dedicarse a la candidatura).

También se encuentra María Luisa Gutiérrez (secretaria de Finanzas de la sección 37 del SNTE-Baja California), Alexander Zetina (ex secretario de la sección 25 del SNTE-Quintana Roo), Bernardo Quezada (presidente de la Comisión Ejecutiva de la sección 60 del SNTE-personal académico del IPN), María Eugenia Ocampo (secretaria de la sección 19 del SNTE-Morelos) y Jorge Gaviño (diputado en la ALDF y presidente del Panal en el Distrito Federal y quien compite por la quinta circunscripción —que no comprende al DF— lo que ha provocado críticas al interior del partido).

Mientras Luis Castro encabeza la lista plurinominal para tener una curul en la Asamblea Legislativa.

Luego de la renuncia de Mónica Arriola, hija de Gordillo, a la secretaría general del Panal en septiembre de 2013, prácticamente obligada, declaró que permanecería en las filas del partido, pero dejó abierta la puerta a un pleito legal por su dimisión.

La renuncia de Arriola fue aceptada por el Consejo Nacional del Panal, con declaraciones que confirmaron su salida prácticamente forzada, sin el apoyo de los líderes magisteriales que antes de la captura de Gordillo eran sus incondicionales. 

“Si bien es cierto que no hay sustento legal o estatutario para que puedan destituirme del cargo, también lo es que por ningún motivo quiero ser un agente de división en el seno de mi partido”, dijo en septiembre de 2013, siete meses después de que su mamá fue encarcelada acusada de lavado de dinero y delincuencia organizada.

Arriola es la única legisladora del Panal en el Senado, curul por representación proporcional.

A principios de abril, el diputado federal René Fujiwara, nieto de Elba Esther, renunció a su candidatura para una diputación local por mayoría relativa para el Distrito 20, con cabecera en Cuajimalpa.

En febrero de 2014 a semanas de que venciera el plazo para que los partidos realizarán la verificación de su padrón de afiliados para conservar el registro, Nueva Alianza presentó 392 mil 349 militantes válidos, casi el doble de lo que marca la ley electoral.

El Panal comprobó una militancia de 0.46 por ciento del padrón, cuando el mínimo es de 0.26, que equivale a 220 mil afiliados.

Fueron 21 estados los que superaron la meta de militantes que estableció el partido (mil militantes por distrito electoral).

SIN COALICIONES

Cuando Elba Esther estaba al mando del Panal, las alianzas fueron entre dos partidos: PRI y PAN. Ahora están incluidos PRD y PT, que en épocas elbistas fueron sus detractores.

En esta contienda electoral, la dirigencia aliancista resolvió que en las 27 diputaciones federales van sin coaliciones; sin embargo, los lugares para gubernaturas, jefaturas delegacionales y diputaciones locales van en alianza con todos.

Entre los triunfos del Panal (todas en coalición están): Guanajuato en 2006, con el PAN; Baja California en 2007 y 2013, también con el blanquiazul; en 2009 en Campeche, Colima y Querétaro, con el PRI; Aguascalientes en 2010, con PRI-PVEM; Chihuahua, con PRI, PT y PVEM; Zacatecas, con PRI-PVEM.

En 2011 ganaron las gubernaturas en alianza con PRI-PVEM de Hidalgo, Tamaulipas, Quintana Roo, Chiapas, Coahuila y Estado de México, mientras que la gubernatura de Puebla fue ganada con PAN, PRD y Convergencia.



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