“Hasta las consecuencias últimas” con el sindicato

Nadie puede asegurar que lo que tenemos es lo que funciona, dice Beltrones. 
El coordinador de la bancada tricolor en San Lázaro.
El coordinador de la bancada tricolor en San Lázaro. (Héctor Téllez)

México

El coordinador del PRI en la Cámara de Diputados, Manlio Fabio Beltrones, advirtió que su bancada está decidida a llegar hasta las últimas consecuencias con la reforma energética, pues "nadie en su sano juicio puede asegurar que lo que hoy tenemos es lo que funciona".

Reconoció el derecho de su correligionario Ricardo Aldana, diputado federal e integrante de la dirigencia nacional del Sindicato de Trabajadores Petroleros, a defender el interés de su gremio y oponerse a las modificaciones del contrato colectivo de trabajo, como condición para liberar a la empresa del pasivo laboral.

Sin embargo, remarcó Beltrones, México ha cambiado y "no pueden conservarse los mismos elementos que hasta hoy existen en el contrato colectivo de trabajo y que hacen que las jubilaciones sean a muy corta edad".

Dijo desconocer si Aldana promoverá una reserva contra las disposiciones de la reforma energética que pueden obligar a Pemex a negociar un nuevo contrato colectivo con el sindicato, antes de trasladar sus pasivos laborales a la deuda nacional.

"No obstante, el grupo parlamentario del PRI está decidido a llegar, en el estudio de las minutas e iniciativas que componen la reforma energética, hasta sus últimas consecuencias. Nadie en su sano juicio puede asegurar que lo que hoy tenemos en materia de administración de nuestros energéticos, es lo que funciona", señaló.

Entrevistado instantes previos al reinicio de la sesión extraordinaria en San Lázaro, el legislador justificó la decisión de reconocer como deuda nacional parte de los pasivos laborales de Pemex y de la CFE, con el fin de que ambas compitan en igualdad de condiciones con los futuros inversionistas nacionales y foráneos.

"Sería verdaderamente un desastre que fuéramos a la competencia con una empresa productiva como Pemex, pero que trajera ese pesado fardo del pasivo laboral. Es ya una deuda del Estado, porque la empresa es del Estado, pero hoy que buscamos que sea competitiva y productiva, tenemos que resolver esto que es un compromiso con los trabajadores", dijo.

El líder parlamentario del PRD, Silvano Aureoles, dijo a su vez que no es admisible "asumir a ciegas" los pasivos de Pemex y la CFE como deuda pública.

Afirmó que el punto de partida debe ser la integración de una comisión de expertos para investigar la evolución de esos compromisos y las causas que los generaron.

"No se puede a ciegas asumir esta responsabilidad, sin saber exactamente qué es lo que está detrás: pasaron muchas cosas, era un esquema de privilegios en las relaciones contractuales, pensiones megaelevadas, no aportaciones de los trabajadores y más cosas que sucedieron por los acuerdos de la cúpula sindical y la administración", acusó.