Aplazar sucesión en el PRD, único acuerdo de las 'tribus'

Basave destaca que no es necesario nombrar por unanimidad a su sustituto, puede ser por mayoría; coincide con Pablo Gómez en que el partido debe retomar su calidad ética y moral.

México

En medio de desacuerdos para designar al sustituto de Agustín Basave en la presidencia del PRD, las corrientes de ese partido instalaron el séptimo pleno extraordinario del noveno Consejo Nacional solo para decretar un receso hasta el 16 de julio, 15 días en los que esperan llegar a un consenso para elegir a su dirigencia interina.

Una de las aspirantes para suceder a Basave, la actual secretaria general, Beatriz Mojica, quedó como encargada de despacho. Sin embargo, ni ella ni los otros dos que suenan, la secretaria de Educación de la Ciudad de México, Alejandra Barrales, y el ex presidente del PRD Pablo Gómez, solicitaron el registro para contender.

El acuerdo de las tribus para irse a un receso de 15 días, propuesto por Jesús Ortega, líder de la corriente Nueva Izquierda, se concretó la noche del viernes en el hotel Emporio de Reforma, lo que llevó a que Mojica sea presidenta del PRD, lo que amplió sus posibilidades en esta competencia interna.

René Bejarano, de Izquierda Democrática Nacional, justificó el pacto avalado por los líderes de las tribus como una salida necesaria "para no polarizar y dividir las posturas".

Ante 275 de los 361 consejeros, el presidente del Consejo Nacional, Ángel Ávila, leyó en la sesión la orden del día de 11 puntos y la carta de renuncia que difundió Basave hace dos semanas, y sometió a votación a mano alzada el acuerdo para el receso.

Al cuarto para las dos de la tarde de ayer se decretó la instalación del consejo y apenas 15 minutos después el receso, mientras en la mesa que ocupó el presidente saliente robaban cámara las aspirantes a sucederlo, Mojica y Barrales, quienes estuvieron flanqueadas por Silvano Aureoles, gobernador de Michoacán.

El que no estuvo presente en el consejo, aunque no por eso ausente, fue Pablo Gómez, quien ha defendido su aspiración a presidir por segunda vez al PRD con el argumento de que es necesario que retome sus ideales, porque "un partido de izquierda puede cometer errores, pero no perder la dimensión moral, lo que es fatídico".

Mientras, en el templete los consejeros cabildeaban las posiciones en el Comité Ejecutivo Nacional. Aun cuando las tribus no han logrado mayores acuerdos, el único que parece seguro es el de Mauricio Toledo, quien se perfila como secretario de Relaciones Políticas y Alianzas.

El vicecoordinador del PRD en la Asamblea Legislativa es idóneo, aseguraron, para servir de puente entre Nueva Izquierda y Vanguardia Progresista, dos corrientes históricamente distanciadas, y también para mantener la política de alianzas con PAN y ampliarlas a MC, PT y Panal.

Antes del arranque del consejo, Jesús Ortega dijo que por convicción mantendrá e impulsará la candidatura de Beatriz Mojica, lo que no significa "vetar" a Barrales, Gómez o un cuarto aspirante. "No me aferro, tengo una candidata, estamos en un proceso de discusión y de negociación y, en su caso, de votación".

Por su parte, Basave consideró que no es necesario que se nombre por unanimidad a su sucesor, que puede ser por mayoría, además de que coincidió en que el partido deber retomar la calidad ética y moral que le dio origen.

Mojica estableció que "no hubo choque de trenes" y que lo importante no es el nombre, sino la ruta a seguir por el partido los siguientes años.

Aplaude propuestas

Raúl Flores, presidente del PRD en la Ciudad de México, pidió que el próximo dirigente nacional surja de un "verdadero acuerdo interno que abone a favor de la unidad de todos sus integrantes y de todas sus corrientes".

Previo a la instalación del consejo señaló que asumir las riendas del partido lo que resta del año y parte del siguiente será una gran responsabilidad por los retos electorales que se avecinan.

Aplaudió que las tres propuestas, Barrales, Mojica y Gómez, sean gente del partido que conocen profundamente su vida interna y que están comprometidos con una izquierda progresista que hoy más que nunca requiere el país.

Sobre Barrales destacó que es una mujer que conoce los equipos y al partido a escalas nacional y local. "Es un perfil muy interesante que ha hecho un muy buen trabajo como secretaria de Educación, me gusta esta parte en que se sale de la discusión formalista sobre lo que tiene que hacerse con los maestros y pasa a la acción; necesitamos más de eso en el país y en el partido, que los diligentes sean proactivos y salgan a encabezar las luchas y causas que demanda la ciudadanía", expresó.

El presidente capitalino admitió que le gusta mucho la idea de que por primera vez el partido sea dirigido por una mujer: "Tanto Bety como Alejandra son luchadoras incansables de izquierda y creo que lo conducirán a buen puerto".

Respecto a la renovación de la dirigencia local indicó que quiere favorecer un proceso ordenado y que su intención no es perpetuarse en el cargo, pues "lo que menos conviene en este momento es meter al partido en un proceso de golpeteo interno".