“No se trata de hacer sólo maquillaje constitucional”

El especialista César Astudillo, investigador Ciencias Jurídicas de la UNAM, estará en la entidad como coordinador académico del Seminario de Procesos Electorales.
Las legislaturas locales deben ponerse a trabajar a la par de la Congreso de la Unión, explica el experto.
Las legislaturas locales deben ponerse a trabajar a la par de la Congreso de la Unión, explica el experto. (Especial)

Monterrey

El contrarreloj en la emisión de la Ley General Electoral y su armonización en los estados puede traer inequidad en la contienda de 2015 en Nuevo León y judicializar los procesos, afirmó César Astudillo, investigador del Instituto de Ciencias Jurídicas de la UNAM.

El especialista, quien estará en la entidad como coordinador académico del Seminario de Procesos Electorales, organizado por la Comisión Estatal Electoral, señala que las legislaturas locales deben ponerse a trabajar a la par del Congreso del Unión en los cambios pertinentes a las leyes.

 ¿El Instituto Nacional de Elecciones tiene virtudes?

Creo que la principal es que nace sobre lo ya edificado del IFE, que probó en su vida de 23 años que es una institución que ha velado por la salud del sistema democrático mexicano, que ha creado un servicio profesional muy sólido, de mucha calidad y además es una institución muy especializada.

La gran virtud, si alguna podemos destacar, es que el INE nace recuperando lo que hace el IFE, y a partir de allí, redimensionándose, porque el Instituto Nacional de Elecciones ya tiene además prerrogativas sobre las elecciones de los estados.

¿Se van a recuperar los funcionarios del IFE y las Comisiones locales?

Inicialmente el INE rescata a todos los funcionarios del IFE, salvo en su órgano máximo, que es el Consejo General; si bien hay una idea de permanencia de los cuatro, pero hay nuevos.

El transitorio incorpora a los funcionarios de los estados y los involucra en un servicio profesional nacional, de tal suerte que como cuestionaba yo, si por el solo hecho de pertenecer a una comisión ya forman parte del servicio o si el INE establecerá alguna especie de concurso de entrada para ver quién cumple con los requisitos, el perfil y los conocimientos.

En Nuevo León, la reforma política va más bien lenta y apenas esta semana se dio la primera vuelta constitucional en el tema de candidaturas independientes ¿Cuál es el riesgo?

Es bueno que se empiece a tomar en serio este tema, porque no es nuevo, ya venía desde el año pasado como un pendiente que las legislaturas locales tienen que regular porque la Constitución así los obliga.

Lo que me preocupa es que puedan ser ejercicios no integrales, parece ser que el proyecto de la reforma aquí en Nuevo León es muy restringido.

Y el problema de las candidaturas independientes es más grande, deben ser articulados de una manera más robusta desde la Constitución, para que partiendo de allí, también pueda retomarlo en serio.

No se trata de hacer sólo maquillaje constitucional, se trata de tomarse en serio las candidaturas independientes.

¿Se habla de la problemática de dos vueltas constitucionales?

Si ya está iniciado no tiene por qué haber inconvenientes, además, ése es sólo uno de los temas, ahorita lo que viene es el gran tema de que la reforma electoral tiene que bajar a los estados y las legislaturas locales tienen que empezar a bajar esa información para ya activarse porque al rato no van a tener mucho tiempo.

Si se quiere que los cambios de la reforma constitucional ya impacten en la elección de gobernador en Nuevo León, las nuevas normas en el estado deben establecerse a más tardar en julio de este año aquí, porque si no, nos vamos a la elección de gobernador con las reglas actuales.

¿Qué implicaciones tiene esto?

Se pone en riesgo la equidad de la contienda, porque ahora se establecen algunas reglas a nivel de la Constitución federal que si no se bajan, quedan las reglas anteriores y eso puede generar mucha incertidumbre en la contienda.

¿Se puede judicializar el proceso?

Claro, y no sólo al final, sino durante todo el proceso, dado que habría reglas federales que dicen una cosa, y estatales que dicen otra.