Solo 2% de las trabajadoras del hogar tiene seguro social

Según datos del Inegi, dos de cada 100 tienen acceso a servicios de salud como derecho laboral; además, 96 de cada 100 no tienen un contrato por escrito.
34.6% percibe un salario mínimo o menos.
34.6% percibe un salario mínimo o menos. (Cuartoscuro)

Las condiciones laborales de las trabajadoras del hogar presentan graves deficiencias, no gozan de los derechos de la salud, a la pensión, al ahorro, a la alimentación o a la vivienda digna. El 76 % de ellas no cuenta con ninguna prestación laboral y cumplen jornadas de hasta 35 horas a la semana.

Según la Ley Federal del Trabajo, las trabajadoras domésticas son las personas que a cambio de un salario monetario prestan sus servicios de cuidado, limpieza y atención en hogares de terceros. De ellas, 34.6% percibe un salario mínimo o menos; además, solo 2.2% cuenta con acceso a servicios de salud como prestación laboral.

El Inegi en su Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) de 2013 informó que hay 2.2 millones trabajadoras domesticas; de éstas 96 de cada 100 trabajadores domésticos no tienen un contrato por escrito donde se avale el carácter de su relación laboral. Destaca que un porcentaje de 13 % cumplen una jornada laboral superior a las 48 horas por semana.

El principal problema que las trabajadoras del hogar consideran que les atañe como grupo es el exceso de trabajo y poco sueldo; seguido por conductas que las afectan en su dignidad y derechos, como el abuso, el maltrato, la humillación y la discriminación, además de la falta de derechos laborales, según la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México (Enadis) 2010.

En esa misma encuesta se mostró que de enero a octubre de 2010, 42.7% de las trabajadoras domésticas perdieron su empleo por problemas de salud, cabe recordar que sólo 2.2%  tienen cobertura de seguridad social. Esto significa, entre otras cosas, que no pueden acceder a licencias de maternidad, al derecho a una pensión, al pago de incapacidades, entre otros beneficios.

Desigualdad en la Ley Federal del Trabajo

Respecto a la vivienda, en el artículo 146 de la Ley Federal de Trabajadores se exime a los empleadores de la obligación de aportar al Fondo Nacional de la Vivienda para las trabajadoras del hogar, al establecer en la Ley del Seguro Social que no se les contemple como sujetos de aseguramiento.

La falta de cotización de semanas de trabajo, implica la imposibilidad de aspirar a una jubilación.

En cuanto al régimen del seguro social, las trabajadoras del hogar pueden inscribirse a un régimen voluntario. Sin embargo, no se trata de un esquema igual que el aplicable a otro tipo de trabajadores.

¿Qué se ha hecho para mejorar su situación laboral?

En julio de 2010, el Instituto lanzó el programa “Infonavit para Todos”, en el que los patrones pueden hacer aportaciones mensuales para que después las trabajadoras del hogar sean personas sujeto de créditos inmobiliarios; si bien es un primer paso, sigue dependiendo de la voluntad del empleador.

En junio de 2011, en la Conferencia Internacional del Trabajo, se adoptó la creación del Convenio 189 sobre el Trabajo Decente para las Trabajadoras y los Trabajadores del Hogar, el cual reconoce el trabajo del hogar y los derechos de quienes lo efectúan, además, se emitió una recomendación para su instrumentación.

Aunque la delegación del gobierno mexicano votó a favor, México aún no ha ratificado el convenio, un paso necesario para que pueda entrar en vigor.

El pasado 30 de marzo inició la entrega de tarjetas de afiliación al Seguro Médico para trabajadoras domésticas, con el objetivo de darles acceso al servicio médico.

¿Qué se debe hacer para mejorar su situación laboral?

El Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) considera que tanto las autoridades públicas como la sociedad, deben reconocer que las trabajadoras domésticas tienen que contar con los mismos derechos laborales que cualquier otro trabajador trabajadores.

Señalan que se  requiere una política integral para otorgarles su derecho a un trabajo decente enmarcado en la legislación laboral, sindical y en los contratos de trabajo para conseguir buenas condiciones de trabajo y tener derecho a las prestaciones sociales, incluyendo pensiones.

En su "Documento informativo sobre las Trabajadoras del Hogar", Conapred detalla que para ello, es necesario reformar la Ley Federal del Trabajo y la Ley del Instituto Mexicano del Seguro Social para que el sector de las trabajadoras domésticas esté protegido y goce de los derechos como trabajadoras de primer nivel.

Asimismo, establecer como posibilidad y obligación el cumplimiento de derechos laborales, que contemplan la seguridad social, así como la regulación de sus condiciones de trabajo mediante contrato por escrito.