CRÓNICA | POR ERIK VARGAS

La histórica transición azul con tintes de rojo

Ciudad Victoria se convirtió en todo un búnker panista que logró reunir a diversas personalidades pesadas del blanquiazul nacional, para ser testigos del "viento de cambio".

El gobernador dio a conocer puntos a desempeñar en el sexenio.
El gobernador dio a conocer puntos a desempeñar en el sexenio. (José Luis Tapia)

Ciudad Victoria

Desde el puente que desvía la carretera federal, con rumbo a Victoria, se ve la tendencia de los discursos que una y tres horas después se darán: seguridad. En la joroba una patrulla marca el operativo de vigilancia para la alternancia tamaulipeca, el de la transición histórica.

Desde ahí para llegar a la que será sede del panismo nacional por unas horas, debes pasar por cuatro filtros: dos de Fuerza Tamaulipas, uno militar y el de logística, apoyado con seguridad.

La camioneta se conduce a poco más de 60 kilómetros por hora hasta que se detiene; un policía toma su arma con las dos manos trota hacia el vehículo y tensa la revisión en el segundo filtro. "Si no quieren problemas, no vengan tan rápido, las cosas están tensas".

Hace solo unos días una serie de tiroteos dejaron al menos 11 muertos en una de las jornadas más violentas para Ciudad Victoria y sus rastros del crimen organizado.

Poco antes del penúltimo acceso, una larga hilera de cadetes de la Policía Estatal guarda la llegada de los invitados, algunos buscan un poco de sombra bajo los pequeños y deshojados árboles de trueno, lejos unos de otros y firmes.

Los estacionamientos guardan las vagonetas que llevan y traen gente del Polyforum al Congreso y viceversa; las decenas de suburbans, algunos carros pequeños. En los trayectos, los que sean, puedes ver las lonas con el logotipo "Tam", el sello de identidad de esta administración donde resalta el azul en tonalidades y extrañamente, con la "a" verde, al igual que uno de los dos triángulos.

Abajo en letras grandes, "gobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca". Mientras el Polyforum "Dr. Rodolfo Torre Cantú", antes portentoso recinto priista, apenas recibe gente para el mensaje inicial, el Congreso tiene una pasarela insólita, azul, con tintes rojos, pero azul.

El panismo está en Tamaulipas. Llegan por su lado Ricardo Anaya y Margarita Zavala, los dos presidenciables del albiazul al 2018.

Por otra parte Josefina Vázquez Mota, que no se define por ninguno de arriba pero sí se ve en la Edomex el año entrante; Jaime Rodríguez 'El Bronco' que da el voto de con fianza a 'Paco'; Miguel Ángel Yunes Linares; el jefe Diego Fernández de Ceballos; Roberto Gil Zuarth; el comisionado de Seguridad Renato Sales; el aclamado ex Presidente Felipe Calderón que llega con un sonriente Chucho Nader; de hecho varios más, todos, llegan acompañados de un anfi trión, al más puro estilo priista. Este evento es azul pero de tintes rojos.

Fueron el hijo de "La Quina" Joaquín Hernández Correa, Leticia Gerardo, el ex alcalde victorense Alejandro Etienne, la ex secretaria de Desarrollo Económico Mónica González, Rogelio Arellano y Humberto Rangel, los nuevos diputados asignados para recibir al nuevo "gober" Francisco Javier García Cabeza de Vaca que llega con su antecesor Egidio Torre, y el secretario de Energía Pedro Joaquín Coldwell.

Por primera vez nadie acosa a Egidio, espera solo, mientras la multitud no deja pasar a Cabeza de Vaca.

El mandatario encara sin encarar al priista, "el pasado 5 de junio perdieron el miedo", "son los responsables de la situación crítica que vive el estado", "tenemos que atender las finanzas dañadas (17 mil millones de pesos)", "no confundamos venganza con justicia, quien la hizo la va a pagar", "ya merecemos vivir en paz". Todo mientras se endurece el rostro de Egidio, que apenas puede saldrá rápido del recinto.

El segundo discurso, previo a la comida, va por los mismos tintes más algunos anuncios de sus programas de campaña, becas a ancianos, familias, policía, transparencia, pero ahora, alejado de todos los discursos, cercanos a Dios, a la fe, decenas de veces. En toda la declamación. Como nunca antes.

"Con su alma a prisa". Por cierto, el aplausómetro después de Calderón, fue para Margarita, encima de Anaya.