The Economist escribió un artículo en el que asegura que Andrés Manuel López Obrador no podía ser diferente al PRI si gana las elecciones en 2018 porque ha minado las instituciones democráticas, cuando en 2006 no aceptó la derrota en las urnas y se declaró "Presidente legítimo".
"El PRI fue corporativista y antidemocrático, con un sistema fuerte y único en América Latina hasta que transformó en una incompetencia corrupta", apuntó.
En ese sentido, la publicación dijo que López Obrador no sería diferente: "ha minado las instituciones democráticas de México. Después de una derrota estrecha en las elecciones presidenciales de 2006 se negó a conceder, alegando sin pruebas que el resultado fue fraudulento, se declaró el 'presidente legítimo' y dirigió protestas durante semanas".
Aunque aseguró que es difícil saber cómo sería López Obrador como Presidente de México, reconoció que el líder de Morena es "el favorito en 2018", pero debe aprender a conducirse como los héroes que el mismo refiere: Benito Juárez, Francisco I. Madreo y Lázaro Cárdenas, principalmente de este último.
Many Latin American countries are seeing the rise of right-wing politicians, but Mexico may swing to the left https://t.co/Fvd4VsiK3v
— The Economist (@TheEconomist) 2 de noviembre de 2017
"López Obrador parece entender mal cómo su ídolo dejó un legado tan duradero. Cárdenas tenía un agudo sentido de lo que su hijo, Cuauhtémoc, ha llamado 'la distinción entre lo popular y lo populista'.
'Tata' Lázaro buscó reducir la división social, no aumentarla, rara vez incitaba al odio contra los rivales y perdonó a 10 mil personas que se habían levantado contra el Estado", mientras que el ex candidato presidencial, "por el contrario, es menos aficionado a los gestos unificadores", expuso la publicación inglesa.
De acuerdo con el rotativo, "sería poco probable que disfrutara de una mayoría legislativa si es elegido y su actitud de confrontación le dificultará encontrar aliados para sus políticas".
Mencionó que el general Lázaro Cárdenas (1934-1940) es recordado sobre todo por dos logros: cuando en 1938 se apoderó de campos petrolíferos, propiedad de británicos y estadounidenses, y nacionalizó la industria. Y por la promulgación de una reforma agraria a gran escala, dividiendo grandes haciendas en ejidos o colectivos campesinos.
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"Estas políticas han demostrado ser duraderas. El Estado aún controla casi todo el petróleo de México y los ejidos se mantienen en todo el campo", aseveró.
Afirmó que ambos temas se encuentran cerca de la agenda de López Obrador porque ha denunciado que la reforma energética que ha abierto el paso a empresas privadas, a quienes catalogo como "el trabajo de los traidores" y ha pedido un referéndum para devolver el sector petrolero al Estado.
"En su libro, '2018: La Salida' alaba los precios que Cárdenas estableció para los cultivos básicos, que espera reinstaurar para hacer que México sea autosuficiente en agricultura", abundó el medio.
The Economist subrayó que Cárdenas también fue un orgulloso constructor de instituciones:
"Cuando asumió el cargo, su partido era poco más que una camarilla de generales de la Revolución Mexicana, lo transformó en un movimiento con 4.3 millones de miembros que se convertiría en el PRI, en el poder hasta el año 2000. En 1940, en lugar de aferrarse al poder o nombrar a un aliado radical, el presidente eligió un sucesor moderado".
Agregó que eso preparó el escenario para décadas de estabilidad política y crecimiento económico, y afianzó el principio de un sólo mandato presidencial sin reelección que México aún vigente.
Explicó que por su parte, López Obrador al postularse dos veces como candidato presidencial del PRD, fundado por Cuauhtémoc Cárdenas, lo abandonó en 2012 para formar Morena, un nuevo partido de izquierda, que usa como vehículo para su candidatura.
El semanario aseguró que el Presidente de Morena se compromete a actuar "como el hermano mayor en América Latina", no como el obediente hermano menor de los Estados Unidos, sin embargo, Cárdenas basó su expropiación petrolera en cálculos geniales y celo nacionalista.
"Si es elegido, López Obrador se enfrentará a un antagonista mucho más irritable. En febrero describió a Donald Trump como un 'neofascista irresponsable', algo que es poco probable que el presidente estadunidense lo olvide". advirtió.
En cuanto al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), The Economist apuntó que si los esfuerzos por revisarlo de alguna manera satisfacen a Trump, Andrés Manuel aún se compromete a revisar cualquier acuerdo que considere "injusto".
"No todos los presidentes mexicanos han disfrutado de la buena suerte de Cárdenas en las peleas con el 'Tío Sam'. Una disputa fronteriza fabricada por los estadounidenses en 1846 terminó con México perdiendo la mitad de su territorio. La vista más larga muestra que elegir peleas con Estados Unidos conlleva riesgos y recompensas", finalizó.