Acepta Tere derrota, pero renuncia al PAN

La ahora ex candidata a la dirigencia estatal afirma que ya no se trata del mismo partido al que se unió hace 31 años.
Tere García de Madero afirmó que el PAN está muerto, y ella no tiene vocación de "sepulturera".
Tere García de Madero afirmó que el PAN está muerto, y ella no tiene vocación de "sepulturera". (Carlos Rangel)

Monterrey

Tras 31 años de militancia, y al reconocer su derrota en la contienda interna por la dirigencia estatal, Tere García de Madero renunció al Partido Acción Nacional, debido a que considera se han perdido los valores del mismo y la congruencia con la que se manejó en su origen. 

García de Madero denunció una serie de irregularidades dentro del instituto político y de la misma contienda, en la que ganó Mauro Guerra Villarreal, asegurando que luchó por "salvar al partido". 

Sin embargo, reconoció haber perdido la batalla y aseguró que el Partido Acción Nacional "está muerto". 

"El partido no es el Acción Nacional al que yo ingresé hace 31 años; el PAN de los valores trascendentes, donde se respeta la inminente dignidad de la persona humana. El PAN al que entramos todos los aquí presentes, verdaderos panistas, a buscar el bien común y a través del cual ofrecíamos una opción política real a los ciudadanos", consideró García de Madero en rueda de prensa. 

Por segunda vez en el día, denunció que fue testigo de coacción y compra del voto dentro de su mismo partido; al acudir a ejercer su sufragio por la mañana observó este tipo de acciones y las denunció ante la prensa en su momento. 

Además de que mencionó tener conocimiento de los intereses de personas de poder dentro del mismo partido, y su poder sobre las nóminas municipales para favorecer intereses de ciertos grupos políticos. 

La ahora ex panista aseguró que ella no tiene "vocación de sepulturera", y no desea quedarse luchando por salvar a un partido que está muriendo, por lo que llegó a la decisión de abandonarlo. Esto, sobre todo tras ver las situaciones de luchas de poder dentro del mismo, la compra del voto y el acarreo durante el día de las elecciones en las que participó. 

Al tratarse de una renuncia pública, aseguró García de Madero, no tiene la necesidad de dárselo a conocer a las autoridades panistas o mediante un escrito oficial. 

Lo que sí, insistió, fue que seguirá luchando por los valores que alguna vez tuvo el partido en el que militó durante la mayor parte de su vida. 

"El día de hoy, en congruencia con mi vida, en congruencia y en un acto de consciencia también he decidido renunciar al partido y dejar que el partido muera en paz. Yo no tengo vocación de sepulturera, y el paciente hoy se nos quedó en la mesa. Obviamente me duele, porque como lo dije desde el principio, amo profundamente al PAN, pero su servidora, no puede hacer nada más por él", puntualizó al desprenderse de su broche de Acción Nacional.