La suspensión de actividades en L12, “política”: Quintana

Sí opinamos oportunamente sobre los trenes que eligieron y lo entregamos por escrito, señala el consorcio; tiene pendiente de cobro al menos 3 mil millones de pesos al GDF.
Las empresas constructoras aseguran que el problema es de mantenimiento.
Las empresas constructoras aseguran que el problema es de mantenimiento. (Octavio Hoyos)

México

Si hubiera existido el mantenimiento que recomendamos, no hubiera sido necesario parar la Línea 12”, afirma Bernardo Quintana, presidente del consejo de ICA.

El ejecutivo se reunió con sus socios en el consorcio que construyó la llamada Línea Dorada, Cintia Angulo, de Alstom, y Antonio Gómez, CEO de Infraestructura y Construcción de Carso, para dar su versión del caso.

Según los ejecutivos, hubo un trasfondo político en la decisión de parar el Metro, que no tenía que ver con cuestiones de seguridad, como se esgrimió. En frente común, las tres empresas afirmaron que la obra en sí está totalmente documentada y bien terminada.

Los problemas se han suscitado desde octubre del año pasado, cuando ya no quedó ninguna empresa formalmente contratada por el Gobierno del Distrito Federal para el mantenimiento de la misma.

El consorcio habría avisado oportunamente a la nueva administración capitalina que la decisión de usar los carros que compró CAF iba a generar un mayor control, y por ende más caro el sistema de mantenimiento.

“Aquí el problema fue de mantenimiento y con el cambio de gobierno en la ciudad, los nuevos se enojaron de que el mantenimiento de esta línea iba a ser más caro”, explica Quintana, y agrega: “ICA garantiza que el contrato está cumplido a cabalidad y tenemos todos los documentos para demostrarlo. La operación y la decisión del modelo de tren es ajena a nosotros”.

“Teníamos el compromiso de mantenimiento por un año y en ese tiempo hubo cuatro meses que no nos dieron los libramientos (permisos de acceso) a las vías, y a veces solo nos dejaban una hora”, señala Quintana.

De acuerdo con los tres ejecutivos, el consorcio tiene todo documentado con el Gobierno del Distrito Federal, desde el final de obras, la falta de acceso a los mantenimientos necesarios y hasta la opinión acerca de los trenes que finalmente decidió comprar CAF.

“Nosotros les avisamos que ese modelo de tren sí iba a funcionar en las vías, solo que el costo de mantenimiento sí iba a ser mucho mayor”, añade Quintana.

“Sí opinamos oportunamente sobre los trenes que eligieron y lo entregamos por escrito”, dice Angulo.

El contrato y las obligaciones del consorcio “sí se cumplieron a cabalidad”, asegura Antonio Gómez. “Estamos dispuestos a darles toda la documentación para que vean que la parte que le tocaba a estas tres empresas está cumplido”.

“Los trenes son seguros y pueden seguir circulando perfectamente, de hecho transportaron ya a 190 millones de personas”, explica Alonso Quintana, director general de ICA.

“Nunca vimos riesgo de descarrilamiento, solo vimos y avisamos que el mantenimiento de estos trenes iba a ser más caro”, agrega el presidente de ICA, Bernardo Quintana.

“El problema es de mantenimiento, pero el proyecto en general está bien. Por razones ajenas al consorcio se eligió un tren diferente al sugerido”, dijo Cintia Angulo.

Para el directivo de ICA —quien recordó haber estado con la gente del Metro hasta el sábado previo al cierre de la línea viendo la manera de solucionar las cuestiones de mantenimiento—, “se trata de un mensaje más de tipo político que empresarial”.

Según los miembros del consorcio, el propio jefe de Gobierno capitalino, Miguel Ángel Mancera, y Joel Ortega, director del Metro, les pidieron en reiteradas oportunidades que, a pesar de haber terminado su parte, siguieran dando mantenimiento y “en algún momento lo vamos a formalizar”.

“No quiero culpar a nadie, pero la golpiza mediática que hemos recibido las empresas del consorcio ha sido muy fuerte, y ha afectado hasta el valor de nuestras acciones”, afirma Bernardo Quintana.

Según los empresarios, desde octubre de 2013 ninguna empresa tiene a cargo el mantenimiento de esta línea, que requería incluso mayor atención que las demás líneas.

DEUDAS PENDIENTES

“Aún no nos han pagado la parte de mantenimiento que hicimos, la verdad es que este proyecto desde su inicio ha tenido muchos cambios”, agrega Alonso Quintana.

El consorcio tendría pendiente de cobro unos 3 mil millones de pesos que están negociando para no llegar a la instancia de una demanda judicial.

Esta deuda está pendiente desde la administración de Marcelo Ebrard y el nuevo gobierno de la ciudad asignó un árbitro que determinó un monto final de deuda que es el que aún no se ha efectivizado.

Pero sí (al menos desde ICA) afirman que meditarán si corresponde o no demandar al GDF por los daños en su reputación que afectaron de manera considerable el valor de la acción de la constructora.

“Tenemos una deuda moral con los usuarios de la línea, pero es una cuestión de honestidad intelectual del cliente —el gobierno de la ciudad—, porque tenemos los documentos de que nuestra parte está correcta”, asegura Cintia Angulo.

“No queremos pelearnos con el gobierno. Tenemos 60 años haciendo obras con el gobierno de la ciudad y cerca de 200 km de Metro hecho por nuestra empresa. Nuestra voluntad es quedar bien con el cliente, con el gobierno”, declara Quintana padre.

La intención de las tres empresas es negociar este asunto fuera del ámbito judicial y que no afecte a futuros contratos con el gobierno del DF, “que la verdad salga a la luz y que paguen los responsables”, dice Bernardo Quintana.

Claves

“Irresponsable”

- El STC Metro calificó de “irresponsable” y poco serio el señalar que la suspensión del servicio de la Línea 12 era innecesaria o que las reparaciones se pueden dar en días o semanas.

- “Las instalaciones estratégicas como las vías y los trenes están sujetas a una estricta supervisión y mantenimiento que permiten garantizar un servicio seguro y eficaz para los usuarios”.

- Tanto la Contraloría General como la Consejería Jurídica revisan a fondo las diversas responsabilidades por las condiciones de la Línea 12 y se procederá con estricto apego a la ley.