“Veo que tienen mucha prisa para el negocio”

Pese a los acuerdos para agilizar los debates en el Senado, ayer sábado se vivió otra maratónica jornada.
El perredista Fernando Mayans.
El perredista Fernando Mayans. (Claudia Guadarrama)

México

Llegó el día tres. La incertidumbre de si habría una nueva sesión de más de 15 horas como la del viernes pasado pesaba en los legisladores. Las conferencias de prensa y las entrevistas se cancelaron, pues el cansancio y en algunos casos fastidio se reflejaba en su rostro.

En tribuna, priistas, panistas y pevemistas defendieron la reforma que crea la Ley de Industria Eléctrica, afirmando reiteradamente que con ella bajará el precio de la luz, aunque sin decir cuánto o cuándo.

El primer enredo entre los legisladores fue cuando la panista Sonia Mendoza presentó el dictamen por la Comisión de Estudios Legislativos, lo que provocó quejas del PRD porque el presidente de ese grupo, Raúl Gracia, no se encontraba presente.

Isidro Pedraza llamó la atención sobre que Gracia ha faltado los tres días del extraordinario. “Que se aplique el reglamento (y se descuenten los días de dieta)”, pidió.

Pronto llegaron los jaloneos verbales, por el tiempo en tribuna. El perredista Fernando Mayans de nuevo logró provocar a los panistas.

“Ustedes quieren hacer víctimas al pueblo de México y no se los vamos a permitir por ninguna razón. Dijo un líder de los trabajadores de México: ‘a tiros llegamos y a tiros nos van a sacar’, pues a lo mejor a tiros les vamos a revertir la reforma energética”, advirtió el senador del PRD.

El perredista Mayans, hermano del priista Humberto, quien pidió licencia como senador y recién nombrado comisionado de la frontera sur por el presidente Enrique Peña Nieto, lanzó: “Votan como borregos”, “Se van a ir al infierno (…) no lo entienden, ¿qué no tienen cerebro?”

“Pido que respete a la Asamblea y al reglamento”, reaccionó el presidente en turno José Rosas, amenazando que si no terminaba su intervención, quitaría el sonido del micrófono. “Veo que tienen mucha prisa para el negocio”, expresó Mayans y se retiró.

Roberto Gil respondió las advertencias y la “tarascada”, señalando que si el discurso “está lleno de adjetivos, está apagado de razones”.

Otro panista también le entró al quite a favor de la reforma y se entrampó con Manuel Bartlett lanzando una vieja acusación sobre la caída del sistema en las elecciones de 1988. El ahora petista reviró diciendo que los panistas tuvieron la culpa por votar por Carlos Salinas de Gortari.

La también petista Layda Sansores se unió al rechazo del dictamen. Con  su estilo temerario, soltó frases que calaron a más de uno. “Déjenme decirles, el senador (Raúl) Gracia vino hoy, lloró y se fue. Penchyna viene cada que tocan la chicharra. Abrió esta función. Tomo dos de las fábulas”. Así fue uno a uno, pues hasta a Emilio Gamboa le tocó.

Un acuerdo previo permitió la votación en lo general a las 7 de la noche, pero en lo particular siguió y siguió, al igual que el cansancio de los integrantes de esta legislatura que hoy domingo volverán a este escenario, donde el PRD, prometió una nueva “manifestación pacífica”.