No solaparemos cuentas del pasado, asegura PRI

El diputado Marco González afirmó que no van a solapar cuentas públicas de administraciones de Natividad o Rodrigo Medina o cualquier militante de su partido.

Monterrey

El coordinador de la bancada del PRI, Marco Antonio González Valdez, aseguró que no se solaparán las cuentas públicas de ex gobernadores priistas.

Pese a que el miércoles los grupos legislativos del PAN y Movimiento Ciudadano exigieron dejar de "secuestrar" cuentas públicas de pasadas administraciones estatales, este jueves González Valdez aseguró que no se respaldarán las irregularidades de ex mandatarios como Natividad González Parás y Rodrigo Medina.

"Ese tema de cuentas públicas en ningún motivo la bancada del PRI va a solapar cosas que se hicieron en el pasado, sean de Natividad (González Parás), sean de Rodrigo (Medina), sean de cualquier militante de mi partido", mencionó.

Aunque consideró "ridículo" que haya cuentas públicas desde 2006, se comprometió a abatir el rezago pendiente de los expedientes estatales.

"La solución es vamos a abatir el rezago, vamos a estar aprobando las cuentas que se pueden aprobar y que son satisfactorias, y las que no, no se aprueban, punto.

"La gente si nos ve actuando de diferente manera vamos a mandar una señal hipócrita, y sobre todo una señal que no merece Nuevo León, y sobre todo si estamos pensando que el PRI se debe revindicar, sería la manera errónea de estar haciendo esto", comentó.

El legislador priista aseguró que se buscarán nuevas maneras de hacer las cosas.

Alegó que Eugenio Montiel, diputado del PRI y presidente de la comisión de Hacienda, está haciendo bien su trabajo.

Mencionó que aunque el ahora ex diputado panista, Alfredo Rodríguez Dávila, en su momento dio autorización a cuentas públicas de ex gobernadores en afirmativa, ahora se buscaría revisarlas a detalle para ver si se avalan o rechazan.

Indicó que se le dio indicaciones a Montiel para que se giren los expedientes por cada bancada para su análisis.

A su vez, comentó que se buscaría llegar a un tope entre 3 y 2.5 por ciento de irregularidades, y aquello que supere las anomalías no rechazarlas.

"Estar pensando que nosotros estamos pensando una estrategia para que todos se vayan limpios a su casa, claro que no, eso sería darnos el balazo en el pie y no podemos hacer eso", dijo el priista.