El debate por las sillas de Sánchez Cordero y Silva Meza

Dos ministros de la Corte terminarán su periodo este año y la exigencia de la sociedad civil es que se respete la autonomía de la SCJN y no se repartan las vacantes entre PRI y PAN.

Ciudad de México

Dos ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Olga Sánchez Cordero y Juan Silva Meza, concluyen este año su periodo en el máximo tribunal, por lo que ya comenzó un debate sobre los perfiles que los deben sustituir.

Uno de los principales llamados es que se evite un nombramiento a partir de cuotas para los partidos, luego de que surgiera un rumor que acusara al PRI y al PAN de un supuesto acuerdo para nombrar como sucesores a dos abogados, militantes de esos partidos.

Sánchez Cordero y Silva Meza dejarán el cargo que asumieron en 1995 el próximo 30 de noviembre, por lo que se espera que el Senado reciba próximamente las dos ternas que propondrá el presidente Enrique Peña Nieto para que se elija a sus sucesores.

Ante este relevo en la Corte, un grupo de académicos e integrantes de la sociedad civil publicó una carta abierta al presidente Peña Nieto para que sus propuestas para integrar la SCJN garanticen la independencia de la Corte; para que se propongan aspirantes con sólida trayectoria, honorabilidad pública acreditada e independencia política; que los aspirantes no tengan militancia partidista; y que las ternas se conformen de mujeres juristas destacadas que cumplan con estos requisitos.

José Luis Caballero, director del Departamento de Derecho de la Universidad Iberoamericana, quien es uno de los firmantes de esta carta explicó a MILENIO que están en contra de "cualquier posición que tuviera que ver con un intercambio de cuotas", por lo que piden que las propuestas que envíe el Presidente al Senado "no esté a merced de las cuotas o los cargos".

"Lo que estamos preocupados es que pudiera darse el caso que no se tenga una agenda que esté a la altura de la Corte. (La elección de candidatos) se lo estamos dejando al Presidente, pero estamos condicionando sobre con qué mínimos tenemos que irnos ante la complicadísima situación que vive México", dijo.

Caballero explicó que además de la carta abierta al Presidente se publicó también una lista de preguntas para conocer el proceso que el Ejecutivo ha seguido para hacer las propuestas correspondientes y el llamado que hacen es también para que el Presidente tome en cuenta las opiniones de los especialistas.

"El Presidente no está limitado a armar una estrategia de cómo perfeccionar esa terna. El Presidente en la atribución constitucional tiene margen para pedir opiniones y consultas. La Constitución le da la atribución, pero la puede ejercer de manera vertical y autoritaria o puede ser propositiva y democrática. El Presidente y el Senado tienen que aplicar el principio de progresividad en este nombramiento, que implica paridad entre hombres y mujeres, perspectiva de género y derechos humanos, garantizar la autonomía y fortalecimiento de la Corte", dijo.

Entre las preguntas que los académicos, juristas e integrantes de la sociedad civil le hacen al presidente Peña Nieto están:

Si ya recibió aviso del presidente de la Corte sobre las próximas vacantes; su opinión sobre el perfil que deben tener los ministros; si ya le hicieron algunas propuestas; si cree que al menos una de las ternas debería ser integrada por mujeres; si tiene algún interés para que alguien en particular ocupe una de las vacantes, entre otras.

Entre los firmantes de la carta y las preguntas a Peña Nieto están: Francisco Ibarra Palafox, Sergio López Ayllón, Javier Aparicio, José Antonio Caballero, María Amparo Casar, José Luis Caballero, Luis de la Calle, María Marván, María Elena Morera, Juan Pardinas, Rafael Pérez Gay, Federico Reyes Heroles, Pedro Salazar Ugarte y Diego Valadés, entre otros.

El próximo 5 de noviembre en la Universidad Iberoamericana se le rendirá un homenaje a los ministros salientes y ahí, adelantó José Luis Caballero, se hará un llamado para garantizar la independencia de la Corte con los nuevos nombramientos.

Otras peticiones

Otro grupo de académicos y actores de la sociedad civil promovieron una petición en change.org. El principal promotor es el profesor-investigador del CIDE, Alejandro Madrazo Lajous.

En esta solicitud, los firmantes piden al presidente del Senado, Roberto Gil, y al resto de los senadores que "en los próximos nombramientos (para la Corte) no se incluyan a militantes de los partidos políticos o a sus amistades".

La petición considera que hasta el último nombramiento en la Corte, el del ministro Eduardo Medina Mora, el máximo tribunal "había logrado colocarse como un órgano despolitizado y por tanto independiente de los otros poderes de la Unión".

Y se acusa que una "integración de la Corte a través de la repartición de cuotas partidistas dañaría de manera irreversible legitimidad y, por tanto, su capacidad de resolver -por la vía legal- los conflictos sociales del país".

El martes 6 de octubre, senadores del PRD, Movimiento Ciudadano y legisladores de Morena recibieron por parte de Change.org más de 25 mil firmas para exigir al Ejecutivo que se abstenga de incluir a amigos en las ternas de los candidatos para ocupar el cargo de ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Los primeros rumores

Entre los primeros nombres de los posibles candidatos para ocupar el cargo de ministro surgieron el priista Raúl Cervantes, senador con licencia, y el panista Germán Martínez, ex presidente de Acción Nacional.

Los rumores de un acuerdo se debe a que el PRI y el PAN, juntos, tienen 90 senadores, que representan más del 70 por ciento de la Cámara, lo que les permitiría tomar la decisión, porque es necesaria la aprobación de las dos terceras partes del Senado.

Sobre el supuesto acuerdo, el coordinador del PRD en el Senado, Miguel Barbosa, dijo el viernes 2 de octubre que "de que lo hay, lo hay. De que el cabildeo existe, existe el cabildeo. Que cuando el río suena, es que agua lleva".

Sin embargo, el presidente del Senado, el panista Roberto Gil, negó en dos ocasiones que exista algún "tipo de acuerdo que preconfigure una integración específica en la Suprema Corte de Justicia de la Nación".

"El Senado de la República, en cuanto reciba por parte del Presidente de la República las ternas correspondientes, entraremos al análisis de los perfiles con total apertura, pero sobre todo con total responsabilidad para cuidar la independencia, la autonomía de ese poder y, específicamente, del máximo tribunal de nuestro país", aclaró Gil Zuarth.

El proceso

El Presidente de la República nomina una tercia de personas (terna) para cada vacante en la Corte.

El Senado elige por mayoría de dos terceras partes a uno de los tres.

Si se rechaza la terna, el Presidente propone otra en la cual no puede estar ninguno de los rechazados.

Si el Senado la vuelve a objetar, el Presidente elige a uno de los tres integrantes de su segunda terna.

El mismo proceso debe ocurrir con el segundo ministro. Es decir, el Presidente debe enviar dos ternas para que, entre esas seis personas, los senadores elijan a los dos nuevos ministros de la Corte.

 Francisco Ibarra Palafox