Visitantes desconocen que están en área protegida

En esta reserva natural se quebranta la ley al no haber letreros que le indiquen a la gente las prohibiciones e instrucciones para preservarlo.

Monterrey

Aunque la ley establece que todos los trabajadores de servicios turísticos deben informar a los visitantes que el cerro del Obispado es una reserva natural protegida y tienen que apegarse a una serie de lineamientos para conservarlo, los usuarios entrevistados por MILENIO Monterrey coincidieron en que ante la falta de señalización pasa desapercibido este hecho.

Visitantes locales y extranjeros dijeron desconocer que se trataba de una zona protegida, por lo que vieron negativo que no se cuente con letreros que indiquen las prohibiciones e instrucciones para protegerlo.

Dentro del Programa de manejo del Área Natural Protegida Estatal "Cerro del Obispado", publicado en el Periódico Oficial el viernes 18 de abril de 2008, se indica en la regla 43 que "los guías y prestadores de servicios recreativos se obligan a informar a los usuarios que están ingresando a un área natural protegida y que existen reglas y una zonificación para la misma".

"De hecho, ahorita platicábamos que la parte de la zona protegida tampoco está señalizada, o sea no hay una ni conciencia cultural de que hay una zona protegida aquí, ni sabes qué tipo de especies puede haber, ni tampoco hay una señalización que te ponga los límites del área protegida, pero si no la das a conocer, pues menos va a haber personas que la protejan.

"Se debe permitir que se visite (el cerro del Obispado) pero en una connotación de conservación. Es muy diferente que tu vengas a visitar un área protegida y no hagas nada por protegerla a que todo te indique que tienes que protegerla ¿no?", explicó Miguel Villarreal, de 35 años de edad.

Por su parte, el ciudadano Raúl Sánchez, originario de Monterrey, expresó que la invasión al cerro afecta a todos, ya que son zonas naturales que aportan beneficios para todos en salud y recreación.

"En realidad sí debe conservarse esto libre de toda contaminación porque son zonas que están protegidas. De ninguna manera se deben invadir todos estos terrenos que están delimitados, pues se van acabando toda la vegetación de aquí del cerro y eso nos afecta a todos los que vivimos aquí", mencionó.

"Las ciudades grandes siempre tienen un espacio verde natural protegido en donde puede ir la gente a desconectarse de todo lo de la vida; eso es muy importante para la salud espiritual y mental del ser humano", agregó Brayan Castillo, de 26 años.

Fernández Ramírez, empleado de la Corporación para el Desarrollo Turístico de Nuevo León, explicó que en los 12 años que lleva trabajando en el parque las únicas tareas asignadas son la limpieza, seguridad y mantenimiento de la zona mediante corte y riego del pasto; sin embargo, destacó que el departamento de Parques y Vida Silvestre de Nuevo León no se ha hecho presente para ejecutar el plan de mantenimiento.