Tachan senadores de "candil de la calle" política de SRE

El canciller José Antonio Meade compareció en el Senado donde recibió críticas del PAN, PRD y PT, quienes calificaron de unilateral el ofrecimiento a la ONU de participar en misiones humanitarias.
El canciller José Antonio Meade
El canciller José Antonio Meade. Archivo. (Cortesía)

Ciudad de México

Al comparecer ante el Senado, el canciller José Antonio Meade recibió una andanada de críticas de la oposición, que reclamó la propuesta hecha por el subsecretario Juan Manuel Gómez Robledo de sacar de la Constitución los principios rectores de la política exterior, así como la decisión unilateral del presidente Enrique Peña Nieto de ofrecer a las Naciones Unidas el envío de tropas para los Cascos Azules sin consultar con el Senado.

En nombre de sus bancadas, el panista Fernando Salazar y el perredista Rabindranath Salazar, acusaron que el gobierno federal ha desplegado una política exterior de "candil de la calle y oscuridad de su casa", con la que "se pretende quedar bien en el extranjero", aunque en lo interno haya posturas contradictorias.

Por su parte, el petista Manuel Bartlett calificó de inaceptable que se pretenda enviar a soldados mexicanos a dar su sangre en el extranjero, para dirimir "arreglos del imperio".

El PRI defendió la política exterior de este gobierno y en voz de Marcela Guerra ofreció todo el apoyo al despliegue de acciones en esta materia.

Ayer en el Senado, el subsecretario Juan Manuel Gómez Robledo dijo que los principios rectores de la política exterior debieran salir de la Constitución, para dejar de ser "una camisa de fuerza", lo que la izquierda repudió hoy en la comparecencia del canciller José Antonio Meade ante el pleno.

Por el PAN, el senador Fernando Salazar reclamó que se despliega una política de "candil de la calle y oscuridad de su casa" en temas como los derechos humanos.

Dijo que el PAN está de acuerdo y saluda el anuncio del presidente en la ONU de enviar tropas a las Misiones de Paz de la ONU, pero no está de acuerdo con la acción unilateral de hacer el anuncio sin consultar con el Senado porque se trata de la restauración del régimen presidencialista.

Insistió en que hay una política contradictoria y de doble discurso en materia de derechos humanos, pues Amnistía Internacional da cuenta de violaciones a las garantías individuales en otros países, como Venezuela, Irak, Siria o nuestro propio país.

"Recordemos que ayer Human Rights Watch acusó al gobierno federal de responder muy tarde a la desaparición de 43 estudiantes en Iguala y de encubrir la masacre en Junio en Tlatlaya, dentro de un patrón de desidia ante las crisis de derechos humanos", ponderó el panista.

Ante el sonriente funcionario, Salazar puntualizó que este es un gobierno que aplica en el exterior un país en movimiento, pero que se traduce en posar bien ante todo el mundo sin asumir la responsabilidad global del país que hoy es México.

En su discurso inicial, José Antonio Meade sostuvo que el gobierno ha desplegado una política exterior que cuida el buen nombre de México, que promueve la prosperidad de los mexicanos, que impulsa el desarrollo incluyente y sostenible del país, que fortalece el Estado de derecho y contribuya a la construcción de un entorno de paz y seguridad.

En contraste, con la postura del subsecretario Juan Manuel Gómez Robledo, que un día antes dijo que los principios rectores en la materia no pueden ser una camisa de fuerza y deberían retirarse de la Constitución, el titular de la SRE asentó que la política exterior se ha basado en los principios consagrados en la Carta Magna.

Respecto a la relación con Estados Unidos señaló que se ha trabajado para hacer de América del Norte una región cada vez más dinámica y competitiva y "hoy, el diálogo entre México y Estados Unidos guarda equilibrio y es más amplio que nunca. Cada elemento de la relación tiene su propio marco de interlocución y da resultados".

Dijo que para México, "la reforma migratoria es, ante todo, una cuestión de justicia. Todos los días, desde la Cancillería, en colaboración con las comunidades, trabajamos para cerrar la brecha entre los derechos del ciudadano y los del migrante, para que se reconozcan sus contribuciones, para que se respeten sus derechos laborales y sus derechos humanos".

No hizo alusión directa a los Cascos Azules, pero mencionó que México ha sido congruente con la tradición que ha hecho del país una voz constructiva y respetada en los foros regionales y mundiales y el compromiso de México con las libertades fundamentales ha permitido que nuestro país forme hoy parte del Consejo de Derechos Humanos.