Seguro de desempleo afectaría a trabajadores: CIDAC

La ley del seguro de desempleo que discuten los diputados perjudicaría a los trabajadores si se reducen sus aportaciones para vivienda, señaló el investigador Antonio de la Cuesta.
Conflictos obreros patronales.
Trabajadores (Milenio)

Ciudad de México

Para Antonio de la Cuesta, director de análisis político del Centro de Investigación para el Desarrollo (CIDAC), sería mejor que no se aprobara el seguro de desempleo para los trabajadores si este implica una reducción en sus aportaciones para la vivienda.

"Yo creo que sí estaría mejor quedarnos así... Sí es un riesgo, sí es una afectación al trabajador... A pesar de que la intención es intentar hacerlo más sustentable para que no sean golpes directos al erario sino financiados por el mismo trabajador como un seguro, lo convierte en un ahorro obligado por ley que el trabajador tendrá que solventar", explicó.

El pleno de la Cámara de Diputados discute este martes el dictamen aprobado por las Comisiones Unidas de Hacienda y Crédito Público y de Seguridad Social en San Lázaro que busca que los trabajadores afiliados al IMSS financien el seguro de desempleo con un porcentaje de la aportación a la subcuenta de vivienda del INFONAVIT, que actualmente es de 5 por ciento. La nueva aportación implicaría 2 por ciento para vivienda y 3 por ciento para desempleo.

De la Cuesta consideró que esto implicaría "una ordeña al fondo de vivienda que cada vez es menor" y retrasaría el acceso de los trabajadores a créditos hipotecarios.

"Los pocos trabajadores que tienen estas prestaciones, para poder llegar a juntar los montos necesarios para solicitar un crédito de vivienda, va a ser mucho más complicado y va tardar mucho más un trabajador en acceder a un crédito", dijo.

Para el investigador del CIDAC, con estas condiciones el llamado seguro de desempleo, dejaría de ser un seguro como tal y se convertiría en un ahorro obligado.

"No es un seguro... Es simplemente una bolsa de ahorro que el trabajador podrá utilizar en un momento dado para financiar su estancia en el desempleo, además por un espacio corto,

De la Cuesta propone que se haga un reajuste presupuestario con los recursos adicionales que el gobierno ha recibido, vía los incrementos a las contribuciones que ha planteado desde la reforma hacendaria del año pasado, redistribuirlos y crear una bolsa.

"Que el gobierno, con los recursos adicionales que ha tenido, pueda financiar este tipo de cosas sin necesidad de seguir esquilmando a las dos partes del sector productivo del país: los empresarios y los trabajadores".

La propuesta del Ejecutivo

El 8 de septiembre 2013 el gobierno federal propuso, como parte de la reforma de seguridad social dentro del paquete económico 2014, incluir dos nuevos derechos: el de los adultos mayores a contar con una pensión universal que los apoye a cubrir sus gastos básicos de manutención durante la vejez, así como el derecho de los trabajadores a contar con un seguro de desempleo que les permita cubrir sus necesidades en tanto logran reincorporarse al mercado laboral formal.

Para lograr ambos derechos el Ejecutivo propuso modificaciones a los artículos 4°, 73 y 123 de la Constitución.

La propuesta presidencial planteaba que, el seguro se financiaría a través de una subcuenta del trabajador a la que el patrón aportaría cuotas cada mes de los fondos de ahorro para la vivienda. Que 2 por ciento sería para vivienda, otro dos por ciento para un fondo mixto (el cual podría ocuparse para completar créditos hipotecarios o desempleo, dependiendo el caso) y 1 por ciento a un fondo no recuperable (que tendría que usarse en caso de desempleo).

Precisaba también, que si el monto del trabajador resultaba insuficiente, el gobierno federal aportaría más fondos para cubrir los dos últimos meses del seguro.

La aprobación de las reformas constitucionales

La Cámara de Diputados aprobó en 2013 las reformas constitucionales con las que se garantiza el seguro de desempleo y la pensión universal.

Entre los cambios que hicieron a la propuesta del presidente Peña, los legisladores retiraron el beneficio a un seguro en caso de desempleo a los trabajadores del Estado, que sí estaban incluidos en la iniciativa del Ejecutivo.

Las reformas aprobadas fueron enviadas al Senado, donde aún falta su discusión y eventual aprobación.

La discusión en San Lázaro

En 2013, durante la aprobación de las reformas constitucionales para garantizar una pensión universal y el seguro de desempleo para los trabajadores, los diputados no alcanzaron acuerdos sobre el financiamiento de dicho seguro, por lo que decidieron aplazar esa discusión hasta iniciar el debate de las leyes secundarias de esas reformas.

En 2014, en comisiones los diputados acordaron que el seguro sería financiado a través de un porcentaje de las aportaciones de los trabajadores a la subcuenta de vivienda. El 5 por ciento actual, se dividiría: 2 para vivienda y 3 para desempleo.

De acuerdo con el dictamen aprobado, la subcuenta mixta será administrada por una sociedad de inversión constituida por el Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit) o por una Administradora de Fondo para el Retiro (Afore), a elección del trabajador.

Esta subcuenta podrá utilizarse para pagar la prestación del seguro de desempleo, para financiar créditos hipotecarios o retiro.

Qué falta en el proceso legislativo

Aún falta que el Senado inicia la discusión y en su caso apruebe las reformas constitucionales para el seguro de desempleo y la pensión universal. Si las aprueban sin cambios se enviarían al Ejecutivo para su promulgación.

En tanto, una vez que en San Lázaro apruebe las leyes secundarias de dichas reformas deberán enviarse al Senado para su discusión y eventual aprobación.