Cienfuegos llama a la revolución... educativa

La CNTE reanuda sus protestas en Chiapas, Guerrero y Oaxaca.

México

El secretario de la Defensa Nacional, Salvador Cienfuegos, se pronunció por iniciar “una nueva revolución” en México por medio de la educación.

A su vez, la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación (CNTE) reanudó bloqueos y protestas en Guerrero, Chiapas y Oaxaca, entidad donde retuvieron y saquearon vehículos de carga.

Tras recibir la presea Doctor Salvador Corrales Ayala, entregada por la Alianza para la Educación Superior, Cienfuegos afirmó: “Es el momento del cambio, a través de la enseñanza hagamos una nueva revolución en el país, donde las armas sean la educación, la cultura y las artes, la unidad y la identidad nacionales los principales instrumentos para transformar al individuo, a la colectividad y a la nación”.

En la Escuela Militar de Enfermería, defendió la reforma educativa que aprobó el Congreso al inicio del sexenio, porque, dijo, permitirá una enseñanza de calidad con la instrumentación del nuevo modelo, los planes y programas de estudio y la impresión de los renovados libros de texto que llevarán a los estudiantes a un futuro exitoso.

En el acto, el secretario de Educación Pública, Aurelio Nuño, señaló que la transformación de escuelas públicas hubiera sido imposible sin la participación del Ejército, principalmente en zonas rurales o donde las condiciones de seguridad no lo permiten.

En Oaxaca, profesores de la sección 22 iniciaron ayer un paro de 24 horas, que dejó sin clases a más de un millón de alumnos, y bloquearon carreteras para presionar al gobierno de Alejandro Murat a responder a sus demandas y evitar la fase de evaluaciones de la SEP y el Instituto Nacional de Evaluación Docente para más de 3 mil 900 trabajadores que carecen de plaza.

Según la secretaría de organización de la disidencia, los bloqueos se realizaron en 37 ejes carreteros del estado y se intensificaron en zonas donde se harían las evaluaciones.

Entre los bloqueos más importantes estuvieron el del crucero del aeropuerto y la carretera Panamericana, a la altura de la principal planta de abasto de Petróleos Mexicanos; también impidieron el paso en la carretera federal Oaxaca-México.

Durante los cercos viales, que iniciaron a las 7 horas de ayer y se espera concluyan el próximo domingo, detuvieron una decena de camionetas de reparto, transporte pesado y vehículos con logotipos oficiales; a sus conductores les quitaron las llaves.

En la autopista Oaxaca-México, normalistas robaron mercancía de camionetas privadas y cobraron hasta 150 pesos a unidades pesadas, y entre 70 y 50 pesos a  vehículos compactos por permitirles el paso.

Otras afectaciones se reportaron en la zona del aeropuerto, donde impidieron la circulación, generando que los pasajeros caminaran para abordar sus vuelos.

En su retorno a las protestas, el magisterio guerrerense tomó, de las 11 a las 15 horas, la caseta de La Venta, en la Autopista del Sol, permitiendo el paso a automovilistas, en ambos sentidos.

Maestros de la sección 7 bloquearon accesos al Palacio de Gobierno en Tuxtla Gutiérrez exigieron instalar una mesa de diálogo con el gobierno federal y presentar con vida a los 43 normalistas de Ayotzinapa.

CLAVES

REPRUEBAN ACCIONES

Empresarios de Oaxaca criticaron las movilizaciones de la CNTE y advirtieron que hay pérdidas económicas por el cierre de carreteras.

El líder de la Coparmex, Raúl Ruiz, opinó que deben terminar los chantajes de la disidencia al gobierno.

Las acciones provocaron el repudio del líder de la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera, Onésimo Bravo, quien llamó a los docentes enemigos de su propio estado.