Ni ruptura interna ni con Peña: corderistas

Rechaza el legislador que la reeleción de Gustavo Madero al frente de Acción Nacional sea un asunto que pueda dividir más a los militantes.
Roberto Gil, Juan Manuel Oliva y Ernesto Cordero durante la campaña del ex secretario de Hacienda.
Roberto Gil, Juan Manuel Oliva y Ernesto Cordero durante la campaña del ex secretario de Hacienda. (Javier García)

México

Sin que Ernesto Cordero haya decidido todavía regresar al Senado, legisladores afines a su campaña demandaron que el partido defina claramente cuál será su relación con el gobierno, al recordar que en la contienda fue el tema del debate.

El panista Roberto Gil aseveró que los panistas en el Senado “no estamos por la ruptura con el gobierno ni por la división interna, estamos porque el partido resuelva claramente qué quiere, qué representa, qué postula”.

Abundó que será el presidente del PAN quien defina si cambia de coordinador en el grupo, pero tendrá que valorar si su decisión es pacifica “o vuelve a dividir, y ese es el análisis que debe hacer el dirigente nacional”.

En entrevista telefónica, Gil Zuarth se refirió a la reelección de Gustavo Madero en la presidencia del PAN y rechazó que esta decisión del panismo sea un asunto que los pueda dividir  más.

Dijo que al contrario, porque el proceso fue ejemplar, con una votación de más de 70 por ciento del padrón y con resultados el mismo día, lo que dio certeza. “Y si bien hay saldos anímicos o personales, lo que se debe revisar son aspectos de institucionalidad electoral para crear antídotos a excesos que se puedan dar en una competencia abierta.

“El partido sale bien, desde el punto de vista institucional pasa la prueba”, sostuvo Gil, al aseverar que los comicios internos se organizaron “con ciertos problemas, pero no de tal gravedad que puedan romper con las condiciones de convivencia dentro del partido”.

Advirtió que la parte más difícil ahora será restañar cualquier lastimadura que prevalezca y, sobre todo tratar de encontrar entendimientos internos, para hacer de la pluralidad interna una fuente de fortaleza, de cara a lo que viene

Se le preguntó a Gil qué actitud deberá tomar Acción Nacional, luego de que en la campaña se criticó el colaboracionismo y la cercanía de la dirigencia de Madero con el gobierno, a lo que respondió que el dilema que se planteó en la elección es que la relación con el gobierno debiera ser de otro tipo, no de tanta cercanía, sino de una distancia opositora responsable.

“Si uno lee los resultados pareciera que una mayoría de panistas quiere continuar con la estrategia de relación que ha planteado el actual dirigente, poco más de 40% quizá no coincide en esa visión de la relación, pero hay un saldo electoral y la definición de la estrategia con el gobierno le corresponde a los órganos deliberativos del partido, no al CEN, sino al Consejo Nacional, y ya llegará el momento en que el Consejo tendrá que discutir”.

Gil subrayó que la estrategia es una responsabilidad que debe ser votada y dependerá de la forma en que se planteé el tema al Consejo Nacional, “pero reiteramos que la relación debe ser que el PAN como gobierno tiene dos deberes: votar lo que le conviene a México en términos de reformas, pero también señalar aquello que el gobierno no está haciendo bien”.

—¿La bancada seguirá marcando la distancia con el gobierno?

—La bancada siempre ha procurado dignificar y darle identidad a los gobiernos en todas las piezas legislativas que han aterrizado en el Senado, hemos puesto claramente en evidencia qué le conviene a México y muchas de esas reformas han salido con sello panista, como telecomunicaciones, energía y la política.

Dijo que más bien, los panistas se han opuesto con determinación a malas ideas, como fue la reforma fiscal, pero “creo que no habrá un cambio sustancial en nuestro sistema de convicciones. En el PAN  en el Senado no estamos por la ruptura con el gobierno ni la división interna, estamos porque el partido resuelva claramente qué quiere, qué representa, qué postula”.